Los jóvenes de Centroamérica no tienen perspectivas, y las actuales políticas regionales no les ofrecen un futuro ni oportunidades de trabajo. Además, las políticas represivas no han brindado la más mínima solución a la violencia callejera que azota a la región. Esas fueron algunas de las conclusiones que emanaron de la conferencia Jóvenes y Violencia, que se realizo el miércoles en La Haya.
|
||||
"Centroamérica no puede apostarle solamente a las políticas represivas. De aquí en adelante, el acento debe ponerse en el aspecto preventivo", afirma Aida Santos de Escobar, juez del menor de El Salvador, una de las invitadas a la conferencia de La Haya. Con por lo menos diez jóvenes asesinados cada semana El Salvador es uno de los países más violentos del subcontinente, cifra que sólo es superada por sus vecinos Guatemala y Honduras.
Santos de Escobar es Juez de Ejecución de Medidas, una figura judicial un tanto novedosa en el sistema latinoamericano. En la práctica, el Juez de Ejecución de Medidas observa la conducta del menor y dirige la situación en la que el niño o joven es devuelto a la sociedad. 'De nada sirve que un juez imponga una sanción si no se da una mano a los jóvenes para salir adelante y devolverlos a la sociedad, si no totalmente cambiados, por lo menos para que no vuelvan a dañar a la sociedad", insiste la jueza Santos.
A juicio de la magistrada, los niños y jóvenes de la región sufren un encarcelamiento múltiple. Por un lado los encarcelan la pobreza, hogares en los que se les maltrata, y además, barrios donde viven en situación de marginación. A eso se suma la mano dura con la que el Estado los reprime. En ese sentido, Santos no duda que "a través de estos planes de cero tolerancia y de Mano Dura, los jóvenes solamente se han vuelto más violentos y la amenaza para la sociedad sigue creciendo" Fernando Cabrera conversó con Aida Santos de Escobar, Juez del menor de El Salvador.
Etiqueta: El Salvador, Juventud, Maras, Vídeo