Médicos holandeses vinculados al Centro Médico de la Universidad de Groninga, proponen desarrollar un protocolo para regular la eutanasia de lactantes gravemente enfermos. Los galenos estudiaron 22 casos de eutanasia a bebes, sin repercusiones judiciales. Sin embargo, existe la certeza de que no se registra el 80 por ciento de los casos de eutanasia en recién nacidos.
A menudo, los médicos no se atreven a informar a las autoridades que han terminado la vida de un bebé gravemente enfermo, y declaran que la muerte ha tenido causas naturales. Sin embargo, cuando lo hacen, los casos son archivados, razón por la que no se considera necesario temer persecución judicial.
En un caso de eutanasia, la justicia investiga si un médico ha actuado conforme los reglamentos establecidos. En primer lugar, el sufrimiento del niño debe ser insoportable y sin perspectivas de tratamiento. Se debe pedir la opinión de un segundo médico, y los padres tienen que dar su consentimiento. Además, el médico debe aplicar la medicina de forma adecuada. De cumplirse todas estas condiciones, la Fiscalía no perseguirá judicialmente al médico.
Los médicos de Groninga ya obran conforme un protocolo que han elaborado conjuntamente con la Fiscalía, con el que se regula el procedimiento a seguir para aplicar la eutanasia a recién nacidos. Una comisión especial compuesta por un médico, un jurista y un filósofo especializado en ética y medicina, juzga el caso a posteriori. Los médicos quieren que este protocolo se aplique a escala nacional.
Desde abril del 2002, en Holanda rige una ley de eutanasia, en virtud de la cual, dar muerte a una persona por propia petición sigue constituyendo un delito. Sin embargo, en algunos casos, por ejemplo aquéllos en los que se comprueba sufrimiento insoportable y sin tratamiento posible, el médico no es perseguido judicialmente. En cambio, el galeno debe presentar el caso ante una comisión de control. La condición más importante es que el paciente haya pedido la eutanasia, lo que, obviamente, en el caso de un bebé, es imposible.
En todos los 22 casos investigados de eutanasia con niños, se trataba de pacientes nacidos con una espina bífida, como consecuencia de la cual no funcionaban varios órganos, entre ellos los riñones y el intestino. Los bebés sufrían dolores insoportables y ahogos. Se trataba de bebés con ninguna perspectiva de vida, pero que no fallecen inmediatamente. Sus padres, que no soportaban ver el sufrimiento de sus hijos, pidieron la eutanasia.
Los medios de comunicación extranjeros reaccionan escandalizados ante esta práctica médica en Holanda. Sobre todo en círculos cristianos estadounidenses se critica lo que califican de "mercy killings". Por su parte, el Vaticano comparó la eutanasia en Holanda, con las prácticas del régimen nazi.
El ministerio holandés de Relaciones Exteriores quiere iniciar una campaña para mejorar la información sobre el tema, porque, la alternativa para la ´muerte suave´ es un sufrimiento insoportable que puede prolongarse meses, e incluso años.
Etiqueta: actualidades, America Latina, derechos humanos, economia, entrevistas, europa., Holanda, internet, latinoamerica, noticias, onu, Paises Bajos, paz, politica, radio, radio nederland, unesco, unicef