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Lady Tabares: Cenicienta otra vez

Juan Carlos Roque

02-06-2004

Lady Tabares, la conocida actriz de la película "La vendedora de rosas", recibió al periodista Juan Carlos Roque en la cárcel de mujeres El Buen Pastor, en Medellín. Allí está recluida por su presunta participación en el homicidio de un taxista. A pesar de que el proceso estuvo plagado de contradicciones y que la sentencia fue apelada, el Juzgado Segundo Penal del Circuito del municipio de Bello la halló culpable y reiteró su condena: 26 años de prisión.

venderosas41013Hace un par de años conocimos personalmente a la joven Lady Tabares, la protagonista de la película La vendedora de rosas, del director colombiano Víctor Gaviria. Ella, junto a otros adolescentes convertidos en actores naturales, formó parte del elenco con el que Gaviria reflejó la realidad misma de ese Medellín profundo que, desde hace años, viene ofreciéndonos en la pantalla grande.

rnwlogoirEscuche la primera parte de la entrevista.

La vida de Lady tuvo altibajos en los últimos años. Tras el éxito en la pantalla grande y aprovechando la fama, trató en vano de recomponer su vida trabajando en una corporación para ayudar a niños de la calle y a jóvenes prostitutas, pero los apoyos prometidos quedaron solo en promesas. Volvió entonces a vender rosas. Es en la calle, su lugar natural, donde Tabares y su compañero sentimental, Edison Castañeda, de pronto de se ven involucrados en la muerte del taxista Óscar Galvis, ocurrida el 16 de agosto de 2002 en el municipio de Bello, en un supuesto intento de robo. Según ha trascendido en la prensa colombiana, quien la inculpó aseguró que Lady proporcionó los cuchillos a los adolescentes que llevaron a cabo el homicidio, aunque el fiscal sostuvo que la víctima murió baleada.

La joven actriz cumple ahora su condena acompañada por su segundo hijo, Julián Esteban, un bebé de ocho meses, mientras aguarda con esperanza el resultado de un recurso interpuesto en el Tribunal Superior de Medellín.

Juan Carlos Roque: No sé si recuerdas que en la primera entrevista me hablaste de tu primer embarazo, que había sido sorpresa para ti. Y me contabas toda la historia de cómo tuviste que ir aprendiendo a amar al niño, aprendiendo a aceptarlo, porque eras muy joven y no estabas preparada para la maternidad. Ahora, en medio de esta situación has tenido tu segundo hijo. ¿De qué te sirvió esa experiencia inicial?

vendedoraderosas1Lady Tabares: Creo que durante el tiempo que tuve a mi primer niño, Fernando José, no fue fácil adaptarme. Es muy difícil para una adolescente ser madre. Y de primera vez, pues, enfrentar eso no es nada fácil y más cuando una tiene, digamos, tantos tropezones en la vida. Pero aprendí a quererlo fácilmente. Fernando José es una persona que me enseñó muchas cosas y en especial ese sentido de amar. Y haber llegado Julián fue inesperado, pero ese niño me ha dado muchísimas alegrías. Es un apoyo muy grande para todo esto, y yo lo quiero mucho. No ha sido tan difícil porque a él lo tengo desde que nació, sin separarme ni un segundo...

JCR: Tu segundo hijo nació en medio de este proceso en el que te encuentras ahora...

LT: Yo pasé todo mi embarazo aquí. No fácil, porque lo pasé con muchos dolores. Y el médico me decía que todo era por el estrés. Pero afortunadamente me dieron la suspensión y me permitieron tener a mi niño afuera. Y no puedo decirte que también fue fácil, porque estar afuera y pensar que tenías que regresar no era fácil. Pero el parto pues fue tranquilo, fue muy lindo; el niño nació por cesárea. No hubo ninguna complicación. Él nació súper bien y yo  me sentí bien. Todo salió bien.

JCR: ¿Cómo es la crianza del niño aquí en la cárcel? ¿Cómo se estructura tu vida diaria, teniendo en cuenta que tienes que atender a un bebé?

LT: Pues una trata de repartirse el tiempo. Aquí hay una guardería donde los niños pueden estar desde las 7 de la mañana hasta las 3 ó 3 y 30 de la tarde. Mientras, yo trabajo y asisto a los cursos del ITM (Instituto Tecnológico Metropolitano)... Y cuando logro estar con él, en muchas ocasiones lloro, porque me da mucha tristeza saber que lo tengo acá conmigo, pero es que me hace mucha falta. Tampoco soy capaz de dejarlo pues, con mamá. El niño en este lugar es un apoyo muy grande para una, al menos para mí. Porque el niño no me deja deprimir, no me deja pensar; entonces no tengo tiempo para estar como cuando estaba embarazada, que lloraba mucho, pensaba todo el tiempo, a veces no comía. Entonces para mí el niño es muy importante en este lugar...

JCR: -Esta cárcel tiene características especiales, es un viejo convento convertido en prisión. ¿Cuéntame cómo es tu vida aquí? ¿Cuáles son tus actividades?

Lady Tabares: -Desde las ocho de la mañana trabajo en el grupo ambiental reciclando productos. De 8 a 11 de la mañana y de 13.30 a 16.30 estoy en unos cursos de belleza y el tiempo que me queda libre se lo dedico al niño. Con respecto a la cárcel, es cierto que hay otras cárceles más difíciles, pero yo pasé de San Quintín a ésta donde se siente mucho más la diferencia. Yo acá siento realmente que estoy en una cárcel. En San Quintín podía ver a mi mamá, día por medio porque le quedaba más cerquita. Mi mamá pasaba, me veía, la podía llamar todo el tiempo, y no era con tantas rejas mientras que acá sí. Pero, bueno uno se mecaniza de que esto es así y uno lo debe afrontar así. Intento hacer la vida lo más amena posible, para que las cosas no sean tan difíciles.

JCR: -¿Cómo es la relación de Lady Tabares con las demás reclusas del penal? ¿Te conocen?

LT: No es fácil, no es fácil. Hay que tener en cuenta que en un patio donde hay más de cien personas es muy difícil llevarle el genio a cada una de ellas. Como todo en la vida, no le caes bien a una y le caes bien a la otra. Entonces escasamente me hablo con ellas lo necesario pues, a lo mejor conocen o no conocen mi pasado y mi presente. A algunas no les gusto, a otras sí; otras me admiran, otras no; otras que lo toman por el lado de que soy muy creída. Pues yo ignoro eso, porque yo soy igual a todas en esta situación, no porque sea la vendedora de rosas tengo que ser mejor que otra o creerme más que otra. No, todo como muy nivelado.

Estoy metida en lo mío, me ocupo de mis cosas, de lo que tenga que ver conmigo y con mi hijo y escasamente con las compañeras de la mesa, que somos cuatro. En lugares como estos, uno no debe llevarse ni mal ni bien con ninguna porque no se va a ver bien. Una tiene que estar como al margen de las cosas. Uno tiene que ser muy neutral acá.

JCR: -¿Cómo son tus relaciones con el personal carcelario?

LT: -Yo realmente hablo lo necesario, o sea, cuando hay que pedirles un permiso para algo, cuando surge algún problema. Sólo eso. Yo no entablo amistades con ellos porque pienso tampoco para ellos está permitido.

JCR: - Pero me refiero a la atención especializada, el trabajo educativo, escuchar a las reclusas, prestarles ayuda ¿no has necesitado ese tipo de apoyo?

LT: -Pues no, aunque uno lo busca. Acá hay psicóloga, trabajadora social. Está la directora que también nos escucha. Sólo acudo cuando siento que es un caso extremo. Por lo menos con la psicóloga no he hablado aunque lo he querido pero es porque cuando mataron al papá de mi hijo me pusieron psicólogo pero no, no  encontré la manera de pensar que sí le ayudan a uno. Yo a la psicóloga no la utilizo. Donde yo estoy ella va todos los viernes en la mañana y nos hace una dinámica, que me sirve de mucho. Con la trabajadora social, he hablado lo que necesito, para el niño, los problemas con la familia. He hablado, pero todavía no bien como uno quisiera.

No pienso en las rosas porque me deprimo

JCR: -Dejemos por un momento el penal y vayamos al mundo exterior. ¿Extraña Lady Tabares las rosas?

vendedoraderosas2LT: -Sí, sí,  porque las rosas a mí me ayudaron mucho para el sostenimiento de la casa, de mis cosas, de lo que necesitara mi mamá. Las rosas me han llenado de muchas cosas buenas y sí a veces las recuerdo. Pero, trato de no pensar en esas cosas, porque me deprimen.

JCR: -Después de que yo estuve por acá, tuve conocimiento de que tanto la película como aquellos capítulos que hiciste para una telenovela salieron muy bien, tuvieron éxito. La película  incluso, siguió proyectándose a escala internacional ¿Llegaste a enterarte? ¿Qué significó para ti ese triunfo? 

LT: -De "La  Guerra de las Rosas" (telenovela) supe que había gustado mucho en el exterior, que mi participación se había notado y me gustó. Uno no puede evitar que esas cosas lo hagan sentir bien a uno porque es una muestra de que hace el trabajo bien pero, hasta ahí. Simplemente me gustó, no me detuve a pensar si vendrían los trabajos a raíz de eso, o si no. Me llegó el comentario y lo dejé ahí.  Sobre "la vendedora" (La Vendedora de Rosas) creo que me motivó más lo que he podido saber de ella. Sé que gané un premio como mejor actriz en Eslovaquia (Bratislava 1999). Fue algo emocionante, pero me deprimió mucho porque me llegó la noticia estando en la cárcel. Es algo emocionante pero no pasa de ser eso: algo emocionante.

JCR: -Entonces, viviste tú la cumbre del éxito. Tu trabajo fue reconocido no sólo en Colombia. En todos los países donde se proyectó la película siempre hubo comentarios tiernos, buenos, una crítica excelente a la realización de Víctor Gaviria. Tu nueva situación ha generado también repercusión en el mundo. Los principales periódicos del mundo hispano y de otras lenguas también han sacado reportajes sobre ti, incluso en El País Semanal, de España hay todo un artículo dedicado a Lady Tabares. Ahora estás tú viviendo una penosa situación. ¿Me gustaría saber qué es lo que ha fallado, Lady? Porque la película te sacó de ese estrato, de esa situación tan decadente en que estabas junto a otros niños de la calle y pudiste escalar a un nivel social superior, que fue también cosecha tuya, te creciste en ese momento porque pudiste lograr muchas cosas. Entonces ¿qué fue lo que falló, en el sentido de base? ¿Te faltó apoyo de la familia? ¿Te faltó respaldo de las instituciones del país? ¿Te faltó apoyo psicológico o sociológico? ¿Qué es lo que no anduvo bien para que tú te encuentres ahora en esta situación?

LT: -Eso es algo que me pregunto a diario. Mi respuesta es, de pronto, la falta de oportunidades. Porque yo aproveché el éxito de "La vendedora" para entablar la Corporación, la cual iba muy bien. Seguí estudiando pero, una persona como yo que ha crecido en ese mundo no puedo ser ajena a lo que sucede con los niños, con la gente de la calle. Entonces me dediqué, aunque con falta de oportunidades, a la Corporación, a los niños de la calle y a mi familia, a estudiar. Pero, desafortunadamente, para estudiar se necesita dinero y no pude seguir.

Me dediqué de lleno pues a los niños de la calle. Es normal que la gente no vea lo bueno que uno hace. Digo eso por la persona que me metió en esto. Fue alguien que ayudé mucho y no le guardo rencor, realmente no, porque a lo mejor en este momento se preguntará qué fue lo que hizo o por qué lo hizo. Porque sé que ningún motivo le di para que lo hiciera. Pero, las ganas las he tenido, siempre las he tenido y aún más cuando todo empezó a notarse, todas las palabras que me dijeron en tantos países, tantas cosas...

Y lo más importante y lo más triste fueron las promesas de trabajo, que me ilusionaron, me llevaron a pensar... cosas que no se realizaron. Creo que por eso estoy acá pero, no le echo la culpa a nadie porque nadie es culpable de lo que le pasa a uno. Yo creo que son cosas de la vida, del destino a lo mejor. Esto es quizás para crecer más como persona, para pensar diferente, a lo mejor, no todas las personas le notan a uno las cosas buenas, sino todo el mundo va a pagar bien, y como uno es de las personas que no da por esperar entonces las cosas lo toman a uno por sorpresa.

De pronto pensamos muy lejos

JCR: -Insisto ¿tocaste puertas para buscar ayuda, para no caer en eso, y no se abrieron?

LT: -Sí, después de "La guerra de las rosas" estuve en Bogotá como dos meses, estuve en RCN, estuve en Caracol, estuve en muchas partes y sólo se quedó en eso, en promesas... En la reunión que hicimos en Bogotá para recaudar fondos para la Corporación, mucha gente nos quedó debiendo y como quedó debiendo me sacaron de RCN, me sacaron de Caracol, me sacaron de muchas partes y era evidente que no me aceptaban, que me rechazaban y esas cosas duelen mucho. Soy una persona que tengo mi orgullo, no fui sola a esos lugares, fui con las otras compañeras de la película, las cuales hoy en día están mal porque también les pasó lo mismo.

De pronto pensamos muy lejos, porque se nos dio esa oportunidad y creímos que podíamos seguir pero, lo triste de todo es que la plata llama a la plata y nosotros, para ellos, no éramos personas para darles trabajo. A lo mejor ellos, como empresarios, necesitan personas de mayor reconocimiento, de mayor experiencia. Las cosas no se dieron. Nos volvimos para Medellín y nos dedicamos a lo que fue la Corporación pero, eso se quedó ahí. Las promesas se quedaron en eso y cada una empezó a hacer cosas que, a lo mejor, para los demás no estaban bien hechas. Algunas se han dedicado a la prostitución y me duele mucho, por qué si fuimos reconocidas en tantas partes, ¿por qué ellas tienen que estar en eso? ¿Por qué yo tengo que estar aquí? ¿Por qué tienen tantos hijos? ¿Por qué no pudimos seguir estudiando? Eso me duele, porque si de pronto las personas fueran como Víctor (Gaviria) que le dan oportunidades a la gente de la calle, porque son personas que sienten, que quieren salir.

La gente no nos da importancia, la gente nos ve como los malos de la sociedad, como los que dañan, como la mancha negra en la leche. Mas, no piensan que esa mancha la pueden cambiar ¿por qué matan tantos niños en la calle? Porque toman alcohol, porque roban... Pero, no se detienen a preguntar ¿por qué lo hacen?  Sino que se dedican a juzgarnos y a acabar con ellos en vez de darles las oportunidades de ser personas, de ser gente de bien, que lucha; porque entre ese mundo hay gente que quiere salir de ahí y que uno, dándoles la oportunidad, ellos demuestran muchas cosas que a lo mejor mucha gente desconoce. Porque son mendigos, porque la gente les da plata, ellos nunca van a salir de ser mendigos porque siempre la gente les va a dar plata en vez de darles la oportunidad de hacer algo. Le echo la culpa a eso, a la falta de oportunidades, a la falta de apoyo, de confianza, de seguridad de los que pueden hacer.

A lo mejor, este país no tiene mucha plata, o sí la tiene, no me interesa pero, sí  hay gente capaz de hacer cosas, sólo que algunos no quieren, no les importa, son ajenos a que lo que pasa allá afuera, sólo se conforma con lo que tienen abasto y a sobras, lo que hay en su casa. Día tras día hay más gente en la calle, más delincuentes, más ladrones, por eso se van para las guerrillas, porque son rechazados. Nosotros crecemos con un resentimiento, una rabia contra la sociedad y la única manera de expresarlo es eso, la gente que se hace tatuajes. Para mí tener tatuajes es como una expresión de rabia y de rechazo a la sociedad que tenemos. La gente que se va a la guerrilla es gente que está dolida, que por una u otra razón tienen rabia.

Etiqueta: Colombia, La vendedora de rosas, Lady Tabares

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Opinión de los lectores:


manfredo yanez, 25-02-2008 - ct

holla. Como estas DIOS te de la fuerza para seguir adelante espetó qué pronto. Se aregle ese problema ánimos qué cristo JESUS y tus hijos te aman.


laura lopez, 02-05-2007 - belgica

a mi me atara la gente de mala fe. esa gente que hace promesas solo para darse buena conciencia.Cada ser tiene derecho a una oportunidad en la vida pero los problemas no se arregaln de ellos mismos en un minuto." Paciensia igual recompensa" Porque ofrecerle un tesoro a alguien y luego retirarselo como si de nada. Yo soy colombiana pero vivo en europa y me parece totalmente injusto y anormal que en colombia no hayan organismos o asosiasiones serias que les venga en ayuda a eso pequeños. Aqui en Belgica no existen niños en la calle. Aqui el estado toma en cargo cada niño cualquier sea el problema. Yo sde que en colombia ay mucha pobresa pero no creo que al estado le pueda costar tanto una ayuda seria y que funcione. Ay que saber que el mundo de la droga de la violencia y la prostitusion son como un hueco donde es facil caer pero extremamente dificil de salirse. Y que eso niños necestan que se les ayude y se les de amor y ayuda medical seria. La voluntad podra ser grande sin ayuda medical no ay ningun milagro. Si escribo eso es porque uno debe de reaccionar frente a situaciones como esas.


Marcela Forero, marcelaforero_13@yahoo.com, 16-04-2007 - COLOMBIA

Es una desgracia para este país, no tanto la pobreza, sino la indiferencia ante tantas necesidades. Creo que este es nuestro mayor pecado. Ojala Dios nos perdone y perdone a los que tienen poder y no lo usan para ayudar a tanta gente que lo necesita.


Pesta Quezlin, 31-01-2007 - New Zealand

Como es posible que no nos duela nuestro pais ni nuestra propia gente? Es imperdonable que compañias o personas hayan hecho tantas promesas a estas niñas que hubiesen podido tener un mejor futuro, para que luego les rechazaran todo apoyo. Como dice Lady, "plata llama plata" y la gente no vio que en ellas habia un gran potencial para explotar, aprovechar y de paso hace algo bueno por quienes participaron en la pelicula. Esa habia sido la oportunidad para sacarlos de la calle y de los malos pasos.


claudia, clau-xy@hotmail.com, 13-08-2006 - colombia

creo que lady tiene toda la razon al decir que la gente no se para ni un segundo a pensar en los problemas que tiene cada uno,solo son promesas en colombia ya no se puede vivir tanta gerra ai de todo pero ella tampoco penso en lo que le pasaria si mataria a ese taxista...una oportunidad se le da a todo ser humano


pierre arnau, 10-04-2006 -

Mira Baby!


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