Dave McGuire / Traducción: Gerardo Corredor
15-08-2008
En los Juegos Olímpicos del 2008, los nadadores han impuesto nuevas marcas. En algunos casos, estos récords son facilitados por la mejor calidad de las piscinas, los entrenamientos, los alimentos y los bañadores que llevan. Pero, si la tecnología repercute en tal grado en el triunfo, cabe preguntarse si la competencia no es desigual. ¿Acaso la competencia no debe basarse exclusivamente en las capacidades de los atletas?
Triunfo técnico
El bañador Speedo LZR Racer ha sido diseñado para reducir la fricción del agua, y los nadadores aseguran que les permite movimientos más rápidos. Pero, su eficiencia cuesta 550 dólares norteamericanos, mientras que sólo se puede usar unas seis veces.
Según el nadador canadiense, Brent Hayden, el bañador parece ser efectivo, ya que se han impuesto muchas nuevas marcas olímpicas. Al igual que otros deportes, también la natación se ha beneficiado de novedades tecnológicas.
Un privilegio
Hayden sostiene además que la mayoría de los nadadores que participan en los Olímpicos optarían por ese equipo, si se lo pudieran permitir. Y los resultados deportivos le dan la razón, ya que la mayoría de los nadadores que han ganado medallas y han impuesto nuevas marcas utilizaban el LZR. Pero, ¿qué pueden hacer aquellos que no se pueden permitir semejante gasto?
David Mawande es un nadador keniata que espera poder participar en los próximos Juegos Olímpicos, que se celebrarán en Londres. Pero, para él, el bañador es inasequible, ya que su valor es 31 veces mayor al del que utiliza actualmente. A su juicio, se trata de una ventaja incompatible con el deporte.
Efectivamente, casi todos los nadadores que han recibido contratos para utilizar el LZR son norteamericanos y australianos, las grandes potencias en la natación. Seguramente que son ellos quienes ganarán la mayoría de las competencias, lo que convierte a los Juegos Olímpicos en un asunto de prosperidad, más que de talento, y justamente el deporte gira en torno al talento.
Problema ético
Entonces, ¿tienen los deportistas derecho a competir en condiciones de igualdad? ¿Acaso pierden dicho derecho cuando la competencia se centra en la adquisición del mejor equipo? Greg Dale, especialista en ética del deporte vinculado a la norteamericana Universidad Duke, opina que la ventaja técnica constituye un problema.
Dale defiende el desarrollo tecnológico y el uso de mejores equipos, pero cree que el principio olímpico es la competencia entre atletas, y no entre las tecnologías. Un mejor traje de natación no equivale a un progreso en la capacidad o habilidad del atleta, sin en el entorno físico que lo rodea, lo cual, a su juicio, no es justo.
Un mundo injusto
Julian Savulescu, de la británica Universidad de Oxford, no coincide con Dale, y opina que el deporte y la tecnología siempre van de la mano con el objetivo de lograr mejores resultados. Y en lo tocante a la desigualdad causada por el precio de la tecnología, el británico considera que ésta no es mayor ni menos justa que la desigualdad que reina en otros campos.
A su juicio, quien no disponga de las más avanzadas posibilidades para entrenar y de la más costosa tecnología, nunca podrá competir en la mayoría de los deportes olímpicos. Así son las cosas en nuestro mundo real. "No creo que esto sea más injusto que el privilegio de algunas personas para comprar mejores computadoras, tener acceso a mejor educación o asistencia sanitaria," comenta, "pero, no hay que confundir la justicia con la completa igualdad."
En otras disciplinas deportivas se ha recurrido a la tecnología para mejorar los resultados de los atletas, y es evidente que la natación ha entrado en una nueva fase. Y mientras se discute si los atletas tienen derecho a competir en condiciones de igualdad, es innegable que los nuevos récords mundiales y olímpicos despiertan más interés por el deporte, gracias a materiales superiores.
Romel H. Zell,
18-08-2008
- España
Si lo dicho por Oscar sobre la disponibilidad del traje para todos los clasificados en natación, !bien! Pero en el mundo real, la ambición es necesaria y positiva, es un impulso para ser mejores y, vivir mejor si es posible. Los gobiernos, en la medida de su posición social, deben contribuir significativamente al desarrollo de todos los deportes, como forma de tener una población más sana con una mente sana. Esto no impedirá, desde luego, el uso político de los JJ.OO. o campenonatos de interés mundial, ni que detrás de ellos exista una industria gigantesca de miles de mllones de dólares y empleos. Eso no es lo malo, lo criticable es que a nivel de escuela primaría, de secundaria, bachillerato, universidad y barrio no se propicien los deportes para todos los ciudadanos, sean recordman o no. El deporte es un derecho de todos y diría que un deber que nos hace mejores a todos. Por esto es lo que yo lucho. Lo demás, es la realidad monda y lironda. R.
Teresa Ruiz,
18-08-2008
- España
Totalmente de acuerdo contigo, Oscar. Phelphs va ya por su 8º oro y no lleva traje, sólo un bañador de caña larga. La diferencia que marca el calzado deportivo es incluso mayor y nadie discute la desigualdad en atletismo. Un buen fisioterapeuta, dietista personal, entrenador único y personal de afamado nombre, buenas instalaciones y condiciones de entrenamiento, etc. etc. Todos son factores que marcan la diferencia en el deporte de alta competición. Pero nos quedamos con lo fácil, con la crítica rápida y de andar por casa. Como si la centésima de diferencia entre el primero y el segundo se debiera al bañador. No vayamos a pretender que años de trabajo, talento y esfuerzo extremo se midan y critiquen por llevar este bañador high tech. Si el autor del artículo busca la polémica simplista con argumentos baratos y precipitados.
Ramiro Villegas,
16-08-2008
- Bolivia
Solo los adultos se complican con una respuesta simple. Tengo una sobrina de 13 años que practica nataciòn hace 4 años, y ya tiene medallas tanto regional como nacional en su categoría. Ella disfruta viendo natación en los juegos olímpicos y se alegró mucho cuando ganaron medallas la británica Rebecca Adlington o la estadounidense Rebecca SonI (Rebecca, el mismo nombre de mi sobrina). Pero cuando le comenté que los trajes de estos competidores eran especiales y muy caros, su respuesta fue, "así no vale".
Héctor Martinez,
16-08-2008
- El Salvador
Pues en competencias como las diseñadas como juegos "olímpicos" si hay atletas con méritos, con la mayoría persiguiendo no las medallas o el resultado deportivo, sino lo que puede llegar después de los juegos, para los ganadores de tales medallas.
De alli viene la ambición y por supuesto la desnaturalización de los "juegos", que como resulta claro una vez mas, para los competidores son un asunto para ricos y famosos, mientras que para las potencias de siempre, una manera de mantener y demostrar su hegemonía y finalmente para las empresas con el resultado económico en vitrina incluida.
Pero por ejemplo de que sirve la calidad del competidor, en una competencia de boxeo entre un boxeador cubano del que no se duda su calidad vrs. un boxeador proveniente de un país con recursos interesado además en hacer quedar mal a los cubanos, equipado con guantes con material especial que refleja la luz de manera diferente permitiendo semi-ocultar los guantes y con ello establecer una enorme ventaja ante el rival de turno?
Para lograr establecer la calidad deportiva como eje principal, pues habria que hacer juegos para paises ricos y juegos para paises pobres, donde el equipamiento, las condiciones formativas, el fisico, etc. resulten más aproximados, para asegurar entonces que los ganadores sean eso, ganadores por talento personal que han desarrollado su esfuerzo máximo en el marco de la competencia.
Es imposible resaltar "éxitos" deportivos o simplemente competir de forma satisfactoria, cuando se ha tenido semi-vacío el estómago por 500 años y además privados de todo, la raza comienza a ser más débil, más pequeña, y con trazas notables de sub-desarrollo total.
Oscar Molina,
15-08-2008
- Argentina
Tengo entendido que el traje está disponible sin cargo para todo nadador que esté clasificado en estos juegos olimpicos. Creo que si todos nadaran con mallas de algodón se darían los mismos resultados en posiciones pero sin batir records. El mérito es de los atletas no del traje.