Conocí a Thom en un lugar remoto, quizás el lugar del mundo donde nunca hubiera esperado encontrar al amor de mi vida. Sin embargo, fue allí donde hallé mi alma gemela, a quien me une un intenso y recíproco amor. Tras un difícil primer año, ya que nuestras familias no mostraron gran entusiasmo, y un período en que vivimos en diferentes países, ahora estamos preparando nuestra boda al estilo tradicional zambiano.
La decisión es firme, nos casaremos; ya hemos compartido dos años de felicidad y, entre tanto, nuestras familias lo han aceptado de corazón. En Zambia el matrimonio es un asunto muy serio, sobre todo para las mujeres, quienes reciben una preparación tradicional, en la que aprende a desempeñar las importantes tareas hogareñas, y a cuidar de su esposo y de sus hijos. Pero también los hombres reciben instrucción por separado.
Satisfacer al esposo
Durante las lecciones se tratan temas como finanzas, la administración del hogar, el respeto, el trato con la familia de la pareja, embarazo, hijos, comunicación, muerte e higiene personal. Pero, la verdad es que lo más importante en las lecciones es aprender a satisfacer al esposo en la cama.
Comida copiosa
En vísperas del matrimonio, la familia de la novia prepara grandes cantidades de comida, para que el esposo sepa de antemano la clase de alimentos que su futura le preparará. Por tradición, la novia prepara además Nshima, un plato típico que es la base de toda comida zambiana, una clase de torta de maíz o yuca. La preparación va acompañada de danza y cantos en los que se ofrecen consejos a la futura esposa.
Hospitalidad
En materia de respeto, la mujer debe aprender a abordar adecuadamente a su esposo y su familia. El saludo es un aspecto importante, así como una conducta moderada y tranquila, y la hospitalidad. La casa siempre debe tener las puertas abiertas para todo huésped, tanto para visitantes como para quienes se alojan. Por fortuna, se pueden establecer ciertos límites, aunque en las zonas rurales rigen normas más tradicionales que en las ciudades.
Presas de pollo
En el matrimonio zambiano se da mucha comunicación no verbal. Por ejemplo, la repartición del pollo en la comida puede poseer mucha información, sin que se pronuncie una sola palabra. Por tanto, al hacer la repartición se debe tener en cuenta a quién se da qué presa, ya que algunas representan partes del cuerpo femenino. En particular dos partes, el hígado y el estómago, son privilegio exclusivo del esposo.
Alas
Si una mujer le da el hígado o el estómago a otro hombre, en realidad lo está invitando a tener relaciones sexuales o está admitiendo que ya las ha tenido, ya que el hígado representa los labios de la vulva, y el estómago la vagina. Cuando prepara pollo, la mujer debe obrar con cautela, pues la pechuga representa los senos de la mujer, y el pernil las caderas. En cambio, las alas no poseen ningún significado especial.
Las cuentas
Las cuentas también poseen importancia ya que, en general, poseen un significado sexual. Una mujer puede llevarlas en el talle, pero de forma tal que sólo las vea su esposo, pues poseen poder excitante. Cuando la mujer menstrúa, coloca cuentas rojas en la cama, y las sustituye por blancas cuando termina el período.
Tradiciones relacionadas con la muerte
Son muchas las costumbres relacionadas con la muerte, por ejemplo en caso de fallecimiento del esposo. De darse esa circunstancia, la esposa no puede lavarse ni cambiarse de ropa antes del entierro de su esposo, y, en regiones muy tradicionales, la familia del difunto cónyuge hereda gran parte del patrimonio matrimonial. Actualmente, esto se soluciona mediante un testamento en el que se establecen derechos más igualitarios entre el hombre y la mujer.
Sexo
Quienes esperaban leer detalles sobre la vida sexual quedarán defraudados, no sólo porque aún no he recibido todas las lecciones sobre la materia, sino porque durante la instrucción se recomienda tratar con discreción y respeto este tema.
Dificultades
Puesto que provengo de un entorno moderno, emancipado e independiente, en ocasiones encuentro difícil aceptar las costumbres locales, aunque reconozco que en un pasado no muy lejano algunas de ellas también eran de uso corriente en Europa. Además, el aprendizaje del idioma, bemba, facilitará sin duda el contacto con la familia y la comprensión de la cultura, de la cual a veces me siento verdaderamente excluida, ya que son pocos los que hablan inglés.
Belleza
Las lecciones en tradición matrimonial son algo muy especial, y contraer matrimonio en el seno de otra cultura exige mucha flexibilidad y comprensión. Las lecciones me conceden mayor comprensión y nociones sobre las relaciones entre hombre y mujer y en el trato social usual en el país. Estoy en Zambia porque amo a Thom, para quien es importante que yo intente comprender su cultura y sus antecedentes, al igual que para mí.
Sumisión y orgullo
Es muy importante aprender tanto como sea posible sobre la cultura en la que contraigo matrimonio, y adaptarme a ella. Durante las lecciones se recibe mucha información que no se obtiene mediante charlas con otras mujeres, sino exclusivamente como preparación al matrimonio. A mi juicio, la mujer zambiana parece aceptar sin dificultades su papel sumiso. Zambia se enorgullece de su cultura, una cultura que sólo se aprende y comprende cuando se vive en el país.
Soledad inevitable
Nunca seré una genuina zambiana, y Thom tampoco será un occidental, lo cual conlleva un grado de soledad inevitable. Dentro de nuestra relación bi-cultural, Thom en yo nos aceptamos mutuamente, vivimos entre dos culturas y nos sentimos felices. Y si desean saber quién se encarga de lavar la loza y planchar, pues Thom.
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Etiqueta: Culturas Mixtas, matrimonio, Sociedad, Zambia, África