La fiebre, o aumento de la temperatura corporal, es tanto en la infancia como en la edad adulta, el signo más frecuente que nos alerta sobre la existencia de una afección del organismo.
En los
niños de todas las edades, la fiebre genera el mayor
número de consultas, tanto en la asistencia ambulatoria,
como en la hospitalaria. Constituye una importante fuente de
ansiedad para los padres, lo que en parte condiciona el gran
número de demanda de asistencia urgente. A menudo, los
padres o cuidadores, acuden al servicio de urgencias, y ahogados en
su propia angustia, son incapaces de aportar ningún dato que
ayude al diagnostico, o a determinar la evolución del
proceso febril de su hijo, por lo que es interesante para las
personas en contacto con niños, conocer unas pautas
básicas sobre la fiebre infantil.
Generalidades
Temperatura rectal: La temperatura, tomada en el recto,
nos da un valor de 0.5º centígrados por encima, con
respecto de la temperatura en ingle o axila, y mide el valor en el
"interior" del cuerpo. El dato obtenido por vía rectal es
más exacto y seguro, con menos variaciones, por lo tanto en
niños menores de cinco años es preferible medir la
temperatura en el recto.
Febricula: Es el aumento de temperatura (tomada en el recto), entre 37.5º C y 38.5º C. Se trata de una fiebre poco importante, que no ha de alarmarnos, solo ponernos alertas y tener una conducta expectante, de observación.
A partir de este valor, o sea por encima de 38.º C, es preciso tomar medidas antitérmicas, y se pueden dar medicamentos para bajar la fiebre.
Los valores situados entre 39.5º C y 40.5º C, son denominados "fiebre alta", y es donde se pueden dar problemas importantes, por lo que la conducta a seguir será dar de inmediato tratamiento antitérmico y usar medios físicos para tratar de bajar la fiebre. Si no cede o vuelve a subir muy pronto, es el momento de consultar con el pediatra.
Petequias: Son pequeñas manchas de color rojo que aparecen en la piel a las pocas horas de iniciada la fiebre. Indican un proceso grave llamado sepsis (infección generalizada), y en este caso se ha de buscar asistencia hospitalaria con urgencia.
Convulsión Febril: Se trata de crisis con movimientos musculares incoordinados e involuntarios, que por lo común afectan a todo el cuerpo. Al parecer el ascenso brusco de la temperatura origina el cuadro convulsivo, y este suele aparecer al poco tiempo del inicio de la fiebre.
Es un cuadro muy alarmante, y presenta una situación mas grave de lo que realidad es. Cede espontáneamente y su duración varia entre unos segundos y uno o dos minutos.
Dada la alarma que causa en los padres, es importante saber que no reviste gravedad y es pasajero, de tal modo que estos conserven la calma para ayudar al niño de forma efectiva, atendiendo a que no se lastime, ejerciendo una sujeción suave, sin introducir objetos en la boca y aflojando sus ropas. Muchas veces los padres corren a buscar ayuda médica, y en su alarma y angustia descuidan la protección del niño, que puede sufrir una caída y lesionarse.
Medios Químicos: Nos referimos a medicación propiamente dicha. El tratamiento mas usado es aspirina o paracetamol, en las dosis adecuadas al peso del niño. Por lo general se prefiere la vía oral, en forma de gotas, jarabe o comprimidos, aunque hay que tener en cuenta que si el niño vomita, tendremos que usar la vía rectal, en forma de supositorios.
Medios Físicos: Con ello nos referimos a los medios que no son medicamentosos, y que incluye aplicación de paños tibios en las ingles, axilas, frente, y extremidades.
El baño es también muy efectivo. No debe ser muy frío, pues esto dificulta la circulación sanguínea, y por tanto el intercambio del calor corporal con el agua. Se aconseja una temperatura del agua del baño dos o tres grados por debajo de la temperatura del niño, y que el ambiente exterior del agua sea también tibio.
Con frecuencia se tiende a abrigar a las personas con fiebre, pero esto es un error, pues no hace mas que aumentar la temperatura. Lo mejor es quitar la ropa, con lo que se facilita la pérdida de calor, sin temor de que el niño "se ponga peor".
Actitud
Como
hemos dicho, la actitud de los padres o cuidadores, es fundamental
en los cuadros febriles de la infancia. Esta actitud ha de ser de
calma y observación, atendiendo al bienestar general del
niño, y a la aplicación de remedios químicos o
físicos cuando proceda. Las pautas son las
siguientes:
- Observación del estado general del niño, atendiendo a la reposición de líquidos, en forma de zumo de frutas, agua o suero glucosado.
- Atención a los signos de deshidratación el los niños muy pequeños (piel arrugada, sequedad de mucosas, lengua seca)
- Características del llanto, o estado decaído, triste o quejumbroso.
- Rechazo del alimento.
- Observación de otros signos tales como diarrea, rinitis, tos...
- Tan importante como el dato de la temperatura (mas o menos grados) es valorar el estado del niño, su respuesta a los estímulos, y en general el decaimiento del niño.
Observaciones
prácticas
En el primer
trimestre de vida los niños no suelen presentar fiebre alta,
por lo que si ello ocurre, debemos acudir al hospital.
- En el segundo trimestre ocurre lo mismo, pero ya es mas frecuente la aparición de fiebre como mecanismo de defensa que es.
- La causa mas frecuente de la fiebre son los procesos infecciosos, pero no siempre, por lo que no se deben dar antibióticos sin consulta médica, ya que podría enmascarar el origen de la fiebre.
- La dentición en los lactantes por si sola únicamente causa febrícula
Para terminar apuntamos una receta "casera" de uso prácticamente universal, usada siempre que se precise la reposición de líquidos, tanto en niños como en adultos:
Un litro de agua hervida con una cucharada de sal, dos de azúcar, el zumo de medio limón y una pizca de bicarbonato. Se ofrece al paciente pequeñas cantidades, pero de forma continua.
Rosario Cutillas
Especialista en Ginecología y Obstetricia (Matrona) por
la escuela de Santa Cristina de Madrid (Universidad
Complutense).
Diplomada en Educación Maternal por la Escuela de Santa
Cristina de Madrid (Univ. Complutense),
Diplomada en Neonatologia y Medicina Perinatal por la Escuela de
Santa Cristina de Madrid (Univ. Complutense)
Monitora de educación sexual titulada por la Sociedad
Sexológica de Madrid, España.
Etiqueta: actualidades, America Latina, derechos humanos, economia, entrevistas, europa, Holanda, internet, latinoamerica, noticias, onu, Paises Bajos, paz, politica, radio, radio nederland, unesco, unicef