El deseo de experimentar un cambio radical de la apariencia física suele ser causado por un trastorno siquiátrico. En palabras del siquiatra holandés Joost á Campo "El problema real está oculto en el interior".
En tales casos, la cirugía plástica no ayuda al paciente. Todo lo contrario, por lo que el Dr. Á Campo cree que la cirugía cosmética debería monitorizarse cuidadosamente. En su opinión, los pacientes necesitan ser protegidos contra ellos mismos. La investigación del Dr. Á Campo de la Universidad de Maastricht trata la relación entre un cambio externo y trastornos siquiátricos. Su conclusión es bastante contundente: "El noventa por ciento de las personas que sufren psicosis o esquizofrenia siente un enorme deseo de cambiar radicalmente su aspecto físico durante la fase aguda de la enfermedad. Esta necesidad de cambio es un síntoma de psicosis.
El Dr. Á Campo no se refiere con sus palabras a aquellas operaciones relativamente sencillas como la eliminación de las bolsas debajo de los ojos o la corrección del pabellón auricular. Pero, dice, suena la alarma cuando un paciente pide cirugía múltiple que le altere totalmente su aspecto.
Suicidio
Una investigación realizada en Escandinavia entre mujeres que habían sido sometidas a una operación de aumento de pechos mostró una tasa de suicidio tres veces mayor. Muchas de estas mujeres habían sufrido problemas sicológicos, por lo que el aumento de pechos parecía ser una solución ficticia. Desde el punto de vista del Dr. Á Campo, las empresas comerciales tales como clínicas de cirugía cosmética, tienden a ignorar la verdadera razón por la que un eventual paciente busca una operación, o incluso varias operaciones al mismo tiempo. "Los médicos creen que el paciente sabe mejor que nadie lo que le conviene", dice. "Pero esto no siempre es verdad. El aspecto físico es considerado frecuentemente la causa de todos los problemas que tiene una persona. De la cirugía cosmética se espera que "extirpe" también esos problemas subyacentes. Pero si después de la operación permanecen los complejos - por ejemplo, no tener aceptación social - la decepción consiguiente puede ser devastadora y el paciente puede acabar mucho peor que antes de la operación.
Programas televisivos sobre remodelación
Los expertos están de acuerdo en que los inmensamente populares programas de televisión que aseguran convertir a patitos feos en hermosos cisnes todavía agravan más la situación: el show crea o confirma la idea errónea de que todos los problemas pueden ser solucionados simplemente con una operación.
Incluso aquellos que trabajan en el sector de la cirugía plástica comercial tienen sus reservas en cuanto a los shows de remodelación. El Dr. Ludlage, director de MediConsult Netherlands, dice: "la gente tiene demasiadas expectativas y creen que todo es posible".
No todas las consultas que tienen lugar en la clínica del Dr. Ludlage terminan en una intervención quirúrgica; él rehúsa a veces practicar una operación porque el cliente espera resultados irrealistas, y despide al potencial paciente cuando duda de los motivos de su petición.
Por motivos equivocados
El Dr. Ludlage admite que a veces se opera a la gente por motivos erróneos. "Por supuesto que las personas con disturbios mentales pueden acudir a cirugía si son suficientemente persistentes". En esos casos, el problema real queda sin tratar. No obstante, el Dr. Ludlage opina que no es necesario elaborar una legislación especial: "Tenemos ya la inspección de salud pública y, además, el motivo real por el que una persona quiere una operación se hará evidente durante la consulta, ya que nosotros hablamos con nuestros pacientes durante una hora."
El Dr. Ludlage cree que en Holanda no hay muchos casos en los que la situación de los pacientes se agrave después de la operación.
¿Cambio?
El Dr. Á Campo no está de acuerdo: "Hay que hacer algo. El Gobierno y la inspección de sanidad deberían actuar conforme a los conocimientos que tenemos ahora" En un mundo ideal, el cirujano plástico seleccionaría a los pacientes que tienen problemas mentales. Un test siquiátrico ayudaría a distinguir a aquellos para los que la cirugía no es recomendable.
El investigador no se siente optimista . No espera que se siga sus recomendaciones en las clínicas de cirugía plástica: "Temo que tengamos que esperar a que se presente la primera demanda judicial de un paciente siquiátrico. Éste será el único camino para generar un cambio real.