"El parto es un proceso progresivamente acelerado que comienza en las semanas 33-34 del embarazo, hace eclosión alrededor de la 40 y termina con la expulsión del feto, placenta y membranas por vía vaginal.
Cuando todo esto ocurre alrededor de las semanas 37 y 42 de amenorrea, con una duración temporal adecuada, un recién nacido con más de 2500 gr., y que presenta buena vitalidad, sin incidencias en el alumbramiento ni alteraciones en el estado materno, podemos decir que estamos frente a un parto normal." (Definición de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia).
El lenguaje común
Aunque la definición de la Sociedad de Ginecología y Obstetricia es clara, algunos aspectos pueden revestir confusión para el lenguaje comúnmente utilizado, ya que si en términos médicos se habla de semanas, lo normal en el lenguaje cotidiano es hablar de meses de gestación, entonces ¿Porqué semanas?
Intentaremos explicarlo.
Se sabe que un embarazo dura nueve meses de calendario, pero serían diez meses si contamos en meses lunares (28 días cada uno), y en días suponen 280, que traducidos a semanas (7 días cada una) resultan cuarenta semanas:
280 días dividido entre siete es igual a cuarenta (semanas). El cálculo obstétrico se basa en meses lunares ya que es la duración media de un ciclo menstrual.
Otra cuestión que confunde a las embarazadas es la "cuenta". El lenguaje común expresa "salir de cuentas", "cumplir" o "hacer nueve faltas" indicando que se han cumplido nueve meses de amenorrea (falta de le regla), en cambio en términos médicos se prolonga esta cuenta entre siete y diez días. Lo que ocurre es que los cálculos científicos toman en consideración tanto la ultima regla (Fecha Última Regla), como el anterior periodo de ovulación, con lo que a la "cuenta" de los nueve meses se suman entre siete y diez días. De este modo si una mujer tuvo su F. U. R.,pongamos por ejemplo el 14 de Abril, la Fecha Probable de Parto (F. P. P) sería el 20 de Enero, es decir siete días más que la "cuenta" de la mujer según su ultima regla. En todo caso este cálculo usado por la medicina da como resultado 40 semanas, y es válido incluso con fecha de coito conocida (por ejemplo por viaje del esposo, o cualquier circunstancia que permita conocer a la mujer el día del coito fecundante)
Cuarenta semanas: alrededor de...
Cuando hablamos de que un embarazo dura 40 semanas, nos estamos refiriendo a que un porcentaje elevado de los partos se desencadenan alrededor de esta semana, pero eso no quiere decir que siempre ocurra así, de hecho y pese a que no son la mayoría, muchos partos suceden algo alejados de esta semana cuarenta.
El límite que marca la Obstetricia para que un parto sea considerado normal, varía entre la semana 37 y 42, y en lenguaje médico se les denomina parto "a término", indicando con ello que cumple los requisitos para ser incluidos dentro de lo considerado como normal, es decir que el desencadenamiento del parto es espontáneo, y el feto presenta una madurez optima.
Con estas indicaciones, queremos tranquilizar a aquellas embarazadas cuyo parto se presente bien antes de la semana cuarenta, bien después de esta, sin que ello suponga riesgo alguno para la madre ni para el niño. El desencadenamiento del parto depende de muchos factores, tanto maternos como fetales, y por ello dentro de los límites normales, es necesario tener paciencia para esperar a que el parto se presente de forma espontánea.
Cuando un embarazo dura más o menos de estos tiempos considerados normales por la Obstetricia mundial, es precisa la intervención médica, ya que si el parto sucede antes de la semana 37 estamos ante un parto pre-término, antes de su tiempo normal, lo cual puede tener consecuencias para el feto dada la falta de madurez de éste. Si por el contrario el tiempo de gestación rebasa la semana 42, (parto retardado o gestación cronológicamente prolongada), también es precisa la intervención médica, ya que esta fecha indicaría el momento conveniente para poner en marcha el proceso de parto mediante técnicas artificiales (aunque en realidad imitan a las naturales), con administración de oxitocina, fármaco que provoca contracciones en el útero.
Además de estas consideraciones es preciso tener en cuenta otros factores que requieren la terminación del embarazo, y que aún estando a término o próximo a él, impiden el esperar a que suceda un parto espontáneo. Es el caso de la rotura de la bolsa amniótica, o el crecimiento uterino retardado entre otros, y que dada su importancia examinaremos detenidamente en próximos capítulos.
*Rosario Cutillas:
Especialista en Ginecología y Obstetricia (Matrona) por la escuela de Santa Cristina de Madrid (Universidad Complutense).
Diplomada en Educación Maternal por la Escuela de Santa Cristina de Madrid (Univ. Complutense),
Diplomada en Neonatologia y Medicina Perinatal por la Escuela de Santa Cristina de Madrid (Univ. Complutense)
Monitora de educación sexual titulada por la Sociedad Sexológica de Madrid, España.
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