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La anestesia (III) Anestesia general

* Rosario Cutillas

09-09-2005

Como hemos visto, existen varias formas de anestesia, entre las que se distingue la general, o privación total de la sensibilidad del paciente. De todas las formas de anestesia examinadas con anterioridad, es ésta la que causa a los pacientes más temor y respeto, pues no en vano supone una ´ausencia´ real del entorno.

anestesia240.jpgAunque la anestesia regional, o local, se aplica con creciente frecuencia, se acude a la general porque en muchas ocasiones es la mejor elección médica. Esto es muy común en las situaciones de urgencia, en las que se requiere una actuación rápida, en las que el paciente no va a soportar bien ´asistir´ a su intervención, o en intervenciones complejas y de larga duración. En algunos casos  se combinan distintas técnicas, usando anestesia general y local, con lo que se disminuye el uso de anestésicos generales. Con mucha frecuencia, la elección de una técnica (general o regional) es arbitraria, y sus riesgos son similares, por lo que la elección final será la que el paciente prefiera, siempre con el acuerdo previo de su anestesiólogo.

Una vez decidido conjuntamente el tipo de anestesia a usar, empiezan los preparativos, para los cuales el especialista abrirá una historia clínica orientada hacia las posibles complicaciones anestésicas, posibles alergias, terapéutica actual, ingesta de tóxicos, anestesias previas, cirugía, repaso de aparatos y sistemas y última ingestión El examen físico es el habitual, incidiendo en los signos vitales y el estado cardiorespiratorio. La evaluación de laboratorio es estándar, y el especialista pedirá unos análisis bastante completos, que precisamente en el lenguaje profesional se conocen como  "preoperatorio".

Un electrocardiograma y una radiografía del tórax completan el estudio. Según los datos que se obtengan, se procede a la clasificación del estado físico del paciente. El resultado de estos exámenes puede influir en la decisión del tipo de anestesia. Además de estas pruebas, en ocasiones es preciso consultar a otros especialistas, para que informen al anestesiólogo sobre el estado general del paciente, sus enfermedades anteriores o cualquier  situación previa, lo que también contribuye a hacer la elección más adecuada para su próxima intervención. Con ello, se evita cualquier riesgo y se disponen las medidas oportunas para el periodo post-operatorio.

Como vemos, el hecho de anestesiar a un paciente es un proceso que no se reduce a la aplicación de fármacos anestésicos, sino que supone unos pasos pre y post-operatorios que reducen los riesgos inherentes a cualquier intervención. Estos pasos incluyen también la aplicación de fármacos "pre-anestésicos", cuyo fin es aliviar la ansiedad que provoca la perspectiva de ser anestesiado.

Todo esto debe tranquilizar a las personas que han de someterse a una anestesia general, pues la vigilancia de su caso es personalizada y  precisa, y su post-operatorio transcurre en una sala de recuperación. El personal de estas salas, también llamadas ´despertar´, se encarga de vigilar la evolución del paciente, hasta que éste es trasladado a su habitación. Por otra parte, las responsabilidades a que dan lugar los actos médicos, y el derecho y la obligación del paciente a cooperar activamente en su proceso, han determinado la necesidad de una información previa, de manera que el paciente pueda decidir, con conocimiento de causa, sobre el tratamiento a que se le someterá.

De tal manera, el personal sanitario informa con sencillez y claridad  al paciente acerca del proceso, y ambas partes participan activamente. Actualmente, se le proporciona al paciente un "consentimiento informado", explicando los pormenores de su enfermedad, tratamiento, pasos a seguir, etc. Si bien este protocolo se aplica en todos los casos en que se dé un acto médico, reviste especial importancia para la anestesia, ya que, como hemos visto, la general priva a las personas del conocimiento de su entorno por un periodo de tiempo más o menos largo.

Dada la importancia de los protocolos que contemplan tanto el conocimiento de su tratamiento, como la autorización del paciente para efectuar la intervención procedente, en un próximo capítulo revisaremos el "consentimiento informado", en qué consiste, por qué es importante y cómo puede contribuir a generar confianza, así como el dialogo entre el paciente y su médico, lo que favorece el clima para iniciar la relación médico-paciente.

*Rosario Cutillas
Especialista en Ginecología y Obstetricia (Matrona) por la escuela de Santa Cristina de Madrid (Universidad Complutense).
Diplomada en Educación Maternal por la Escuela de Santa Cristina de Madrid (Univ. Complutense),
Diplomada en Neonatologia y Medicina Perinatal por la Escuela de Santa Cristina de Madrid (Univ. Complutense)
Monitora de educación sexual titulada por la Sociedad Sexológica de Madrid, España.   

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Opinión de los lectores:


hayancelis de valbuena, 07-09-2006 - venezuela

yo me complique con una anestecia generea hace un mes y no me pudieron operar me anesteciaron y todo eso debido supuestamente a una bronquitis cronica a causa de muchos años de consumir cigarrillos me dio arritmia cardiaca ya tengo 2 meses que no fumo y me estoy siguiendo un tratamiento con un neumunologo y cardiologo los dos muy buenos medicos mi pregunta es esta ¿ puedo intentar operarme nuevamente ? y cuando a que tiempo la operacion era de estetica protesis de mamas lipoescultura y dura 4 horas gracias espero su respuesta a mi correo


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