Los problemas del oído son la principal causa de consultas de las personas que viajan en avión y, aunque la mayoría de las veces sólo presentan una leve molestia, ocasionalmente pueden provocar dolor e hipoacusia (pérdida de audición).
El oído medio, en condiciones normales, debe estar lleno de aire. Cada vez que tragamos notamos en el oído un sonido tipo "clic" o "pop". Esto sucede porque una pequeña cantidad de aire entra al oído medio a través de la parte posterior de la nariz, pasando por la trompa de Eustaquio (que es un tubo que conecta la parte posterior de la nariz con el oído medio). El aire que está en el oído medio es constantemente absorbido y renovado por este mecanismo, de forma que, la presión a ambos lados (externo: conducto auditivo externo e interno: oído medio) de la membrana timpánica, se mantiene igualada. Si esto no es así, notamos una sensación de presión con pérdida de audición en el oído.
La trompa de Eustaquio se puede obstruir por muchas causas. Si esto ocurre, la presión a los dos lados de la membrana timpánica no se puede igualar. Al no entrar aire, pero si absorberse la existente, se crea un vacío en el oído medio, que tira de la membrana timpánica hacia dentro. En este caso, la membrana timpánica no podrá vibrar normalmente, así que el sonido sonará como lejano y puede haber algún dolor por el estiramiento hacia dentro de la membrana. Si la trompa sigue cerrada, se puede producir un fluido que llene el oído medio, lo que se conoce como otitis serosa. La causa más frecuente de obstrucción de la trompa de Eustaquio es el resfriado común. También lo pueden producir las sinusitis, alergia nasal, aumento de las vegetaciones adenoideas, etc. Los niños son especialmente sensibles, porque la trompa de Eustaquio es más estrecha y funciona peor que la del adulto, por eso muchas veces, al viajar en avión, vemos que los niños se quejan y lloran durante el descenso.
En los viajes en avión se pueden producir cambios bruscos de presión. La trompa de Eustaquio debe, pues, abrirse con frecuencia para equilibrar la presión dentro del oído, sobre todo en el momento del aterrizaje.
CONSEJOS PARA DESOBSTRUIR EL OÍDO
Al tragar se activan los músculos que abren la trompa de Eustaquio, por tanto se debe tragar con más frecuencia. Para ello puede ser bueno masticar chicle o tener un caramelo en la boca, sobre todo al despegar y aterrizar.
Bostezar es todavía más efectivo, por el mismo mecanismo.
No es conveniente dormir mientras el avión desciende, ya que no se tragaría con la frecuencia suficiente para airear el oído medio
Si tragar o bostezar no es efectivo se debe hacer la siguiente maniobra; tapar la nariz con dos dedos, aspirar aire por la boca, intentar expulsar el aire manteniendo la boca cerrada y la nariz tapada. No hacerlo en caso de resfriado o infección sinusal o alergia nasal.
En el caso de los niños, deben tragar durante el aterrizaje y el despegue, para ello debemos llevar un biberón o un chupete. No es conveniente que duerman durante el descenso del avión.
Si se ha operado del oído recientemente, consulte a su cirujano otológico sobre la conveniencia de viajar en avión.
DESCONGESTIVOS Y SPRAYS NASALES
Pueden ser usados, en caso de patología, bajo prescripción médica, deben evitarse en caso de enfermedad cardíaca, tensión arterial elevada, enfermedad tiroidea o mucha ansiedad o embarazo, excepto en caso de consejo médico en sentido contrario.
Ocasionalmente, a pesar de todas estas medidas, se puede producir o mantener el dolor y la sensación de presión. En estos casos se debe consultar con el otorrinolaringólogo, que pautará el tratamiento adecuado, el cual puede incluir una pequeña punción en la membrana timpánica para conseguir la entrada de aire en el oído medio.
*Francisco J. García-Purriños
Doctor en Medicina por la Universidad de Salamanca
Especialista en Otorrinolaringología y Patología Cérvico-Facial
Etiqueta: dolor de oído, hipoacusia, pérdida de audición, viajar en avión