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Serbia no es responsable

Sergio Acosta

26-02-2007

La Corte Internacional de Justicia, el máximo órgano judicial de la ONU con sede en la ciudad holandesa de La Haya, ha dictaminado que en Srebrenica se cometió un genocidio, pero que no se puede culpar a Serbia como país por esas atrocidades, y por ende queda exenta de responsabilidades.

 

Corte Internacional de Justicia
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Escuche la entrevista con el juez *José Ricardo de Prada
 
La guerra que se libró entre 1992 y 1995 fue desencadenada por la desintegración de la antigua Yugoslavia. Los musulmanes bosnios y los croatas bosnios querían romper sus lazos con Belgrado, una posición rechazada por los serbo-bosnios. Exactamente un año después de estallar el conflicto, Bosnia acusó, ante la Corte Internacional de Justicia, a Serbia y Montenegro de cometer genocidio contra los musulmanes.

Aunque el genocidio había sido tipificado después de la Segunda Guerra Mundial como crimen, la Convención que lo sancionaba no fue probada hasta hace poco. Al parecer, la tardanza se debió a la dificultad de demostrar cuándo se trata de un acto deliberado dirigido a destruir, en parte o en su totalidad, a todo un grupo nacional, étnico o racial, según el Tratado mismo.

Partiendo de lo anterior, Bosnia acusó a Serbia de planificar la limpieza étnica de bosnios musulmanes y croatas durante la guerra, argumentando que este hecho es similar, por ejemplo, al genocidio perpetrado por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial contra el pueblo judío. Belgrado rechazó las acusaciones de Bosnia y mantuvo que las muertes fueron causadas por la guerra civil.
El caso Bosnia Herzegovina contra Serbia y Montenegro comenzó a principios del 2006 y un panel de jueces ha estado deliberando desde la vista pública, en mayo del 2006.

La decisión judicial se produce en momentos en que Serbia aún enfrenta desafíos vinculados a la desintegración de la ex Yugoslavia. Como la entrega de criminales de guerra y las aspiraciones independentistas de la provincia de Kosovo.

Sergio Acosta: Una de cal y otra de arena, se puede resumir así esta sentencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya. O sea hubo genocidio, pero Serbia y sus autoridades no son responsables directos.
José Ricardo de Prada:
Yo creo que Usted la ha definido muy bien. En fin la única interpretación que cabe de esta sentencia es que parece que el Tribunal Internacional de Justicia no ha querido dar ese paso que hubiera implicado probablemente la creación de más tensiones en la zona. Ese paso era, precisamente, la declaración de existencia de una responsabilidad directa por parte de Serbia sobre el genocidio en Bosnia Herzegovina. El problema fundamentalmente está en que se reconoce la existencia de un cierto genocidio, lo que pasa es que parece que solamente está focalizado al área de Srebrenica. Lo cierto es que en Bosnia Herzegovina ha habido otras zonas, otros lugares donde se han producido situaciones bastante duras, como fue en Foca, etcétera. Entonces concretamente la responsabilidad directa no es tan fácilmente atribuible a Radovan Karadzic o a Ratko Mladic, sino a otros actores. A mí desde el punto de vista jurídico me parece un poco inconsistente, pero probablemente desde un punto de vista político la sentencia ha pretendido resolver, como ha podido, una situación tan conflictiva y terminar este asunto iniciado hace tantos años.

S.A. ¿Qué importancia o que consecuencias podrá acarrear la sentencia de cara a las relaciones entre los estados involucrados, principalmente Serbia y Bosnia? Usted menciono que quizás la idea es poner punto final. ¿Pero realmente se va a lograr esto con esta sentencia?
José Ricardo de Prada
: Yo creo que lo que va a producir esta sentencia es una profundísima insatisfacción entre la población de Bosnia Herzegovina. La población está muy acostumbrada a sufrir reveses. En ese sentido las consecuencias serán menores que lo que hubiese ocurrido al contrario. Si se hubiese condenado a Serbia como nación probablemente podría verse afectada y sus relaciones con Bosnia se habrían deteriorado enormemente, y en la parte serbia de Bosnia, o sea en la República Srpska de Bosnia, la sentencia hubiera ayudado a las buenas relaciones. Yo tengo mis reservas en cuanto a la "justicia" entre comillas de la sentencia, sin embargo probablemente sea la más conveniente.

S.A: Bosnia acudió a la Corte sólo meses después de iniciada la guerra. En aquel entonces, y ahora también, esta más que claro que la guerra en Bosnia no fue sólo un conflicto interétnico, sino que los serbo-bosnios contaron con el apoyo directo de Belgrado. ¿Es tan difícil probar esa responsabilidad del Estado serbio? Usted dice que jurídicamente lo habría visto de otra forma
JRP:
El problema en gran medida es que todo el proceso de la determinación de las responsabilidades personales que hubiera sido tremendamente útil para poder llevar a cabo una declaración de ese tipo, se ha visto abortado. Hay que darse cuenta que el máximo responsable político de Serbia en aquel momento, Slobodan Milosevic, después de muchos años, exactamente 4 años de juicio, murió en La Haya en prisión y no se ha podido establecer su responsabilidad. Por otra parte, en la escala de mando político la segunda de las figuras, Radovan Karadzic  resulta que sigue en fuga. Nadie sabe si se le va a capturar antes de que termine el mandato del Tribunal Penal de la antigua Yugoslavia. Y el tercero de las personas dentro de esa escala de mando fue absuelto de una manera extraña, pero que está justificada precisamente por una falta de intención genocida. Esta falta de determinación de las responsabilidades individuales es tremendamente determinante precisamente de la dificultad de establecer una responsabilidad del Estado, una responsabilidad política. Los hechos concretos sí llevarían a pensar que hubo soldados y paramilitares venidos desde Serbia y que tomaron parte activa, y había conexión clara en aquel momento entre el gobierno de la República Srspka con la propia Serbia. Pero todo indica que estos elementos no han sido suficientes para que la Corte Internacional de Justicia haya considerado que existiera esa relación. Es complicado dar ningún punto de vista sin haber leído toda la sentencia. Yo preferiría leer toda la sentencia y ver efectivamente cómo razona y cómo justifica la CIJ la decisión.

Entrevistado: *José Ricardo de Prada, Juez Internacional español en la Sala de Crímenes de Guerra de la Corte de Bosnia Herzegovina en Sarajevo.

Etiqueta: Bosnia, cascos azules holandeses, Dutchbat, Karremans, Ratko Mladic, Serbia, Srebrenica, UNPROFOR

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