Beatriz Díez

07-07-2008

La Unión Europea ha aprobado una serie de medidas destinadas a poner fin a la discriminación por motivos de edad, orientación sexual, discapacidad y religión. Con esta iniciativa, la UE pretende relanzar el concepto de una Europa social.

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Escuche la entrevista a
*Esteban Ibarra

La novedad de este paquete de medidas es que será aplicable fuera del ámbito laboral. La Unión Europea ya contaba con legislación en contra de la discriminación por razones de edad, discapacidad, creencia religiosa y orientación sexual, pero se limitaba al mercado laboral. Con estas nuevas medidas, Bruselas da un paso adelante en la lucha contra la discriminación.

"Se trata de un nuevo compromiso a favor de la ‘Europa social', un conjunto de medidas que refuerza las oportunidades, el acceso y la solidaridad. Es un paquete coherente y ambicioso", aseguró el comisario europeo de Empleo, Asuntos Sociales e Igualdad de Oportunidades, Vladimir Spidla.

En declaraciones a Radio Nederland, Esteban Ibarra, presidente del Movimiento contra la Intolerancia, afirma que es un paso importante, pero duda que, con estas medidas, se pueda poner un fin real a la discriminación en Europa.

Ibarra recuerda que, en el 2000, "se aprobaron las directivas europeas contra la discriminación por origen étnico o nacional en el ámbito del empleo y otros ámbitos sociales y en países como España, por ejemplo, aún no se ha creado ni siquiera el Consejo de Igualdad de Trato".

Difícil traducción a lo práctico
En opinión de Esteban Ibarra, lo difícil es concretar este tipo de leyes y traducirlas en la creación de órganos de seguimiento, Para que la pauta de comportamiento discriminatorio en una sociedad cambie tienen que pasar años, es algo que requerirá mucho esfuerzo.

La Unión Europea sí tiene los mecanismos necesarios para plasmar la legislación en actuaciones concretas. El instrumento fundamental son las directivas europeas, que tienen valor de ley en cada país. "Los países están obligados a concretarlas, a aplicarlas", dice el presidente del Movimiento contra la Intolerancia.

Lo que se necesita es la creación de organismos capaces de hacer seguimiento y de asegurar que se aplica la ley. La discriminación no sólo se produce en el ámbito laboral sino también en el ámbito de la vida cotidiana, recuerda Ibarra, ya sea a la hora de alquilar un piso, pedir una plaza en una guardería infantil o incluso al subirse a un transporte público. "Todo esto tiene que ser seguido, controlado, y además, se deben facilitar mecanismos para que el ciudadano pueda poner una denuncia si se produce una discriminación", defiende Ibarra.

Contraste con la Directiva de Retorno
Llama la atención que la Unión Europea haya adoptado estas medidas contra la discriminación apenas dos semanas después de la aprobación de la Directiva de Retorno de los inmigrantes en situación irregular. La Unión Europea, dice Esteban Ibarra, está lanzando mensajes muy duros, y la directiva de retorno es un mensaje durísimo hacia los inmigrantes.

Según Ibarra, Europa dio pasos históricos con la aprobación de la Convención Europea de Derechos Humanos y con la adopción de normas marco que son las que inspiran las constituciones, pero a la hora de la verdad, está costando mucho esfuerzo a la ciudadanía hacer valer esos derechos humanos.

Actualmente, "Europa garantiza la libertad de movimiento de los capitales, los movimientos económicos están garantizados, se puede llevar dinero y petróleo de un país a otro, pero las personas son las grandes olvidadas en Europa", se lamenta Ibarra.

Gitanos, los más discriminados
Según un estudio hecho público la semana pasada en Bruselas, los gitanos son el colectivo más discriminado en Europa. Este dato quedó patente el pasado mes de mayo en Italia, cuando algunos campamentos de gitanos fueron atacados y quemados.

La organización que representa Esteban Ibarra no se quedó en absoluto conforme con la reacción que hubo en su momento por parte de las instituciones europeas.

"Los gitanos forman el colectivo más discriminado y marginado de Europa", denuncia Ibarra. "Son víctimas de agresiones racistas uno y otro día, y las instituciones europeas deberían volcarse en la protección de este colectivo".

*Esteban Ibarra es presidente del Movimiento contra la Intolerancia.

Etiqueta: discriminación, Esteban Ibarra, Europa, gitanos, legislación anti-discriminación, Movimiento contra la Intolerancia, Unión Europea, valores sociales

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