Hugo Copes

24-07-2007

Las cinco enfermeras búlgaras y el médico de origen palestino que se encontraban prisioneros en Libia acusados de contagiar a cientos de menores con el virus VIH, fueron liberados y arribaron este martes a Sofía, la capital de Bulgaria. Se pone así fin a ocho años y medio de cautiverio, durante los cuales los trabajadores sanitarios se vieron enfrentados más de una vez a una sentencia de muerte.

sida-pict_240.jpgTanto Francia como la Unión Europea mediaron en las negociaciones para liberar a los prisioneros. Especialmente destacado es el papel que la comisaria de Relaciones Exteriores de la UE, Benita Ferrero-Waldner, y la esposa del jefe del Estado francés, Cecilia Sarkozy, desempeñaron para alcanzar este resultado. Ambas se encontraban en la capital libia de Trípoli para las últimas conversaciones que precedieron a la liberación.

Intervención de Sarkozy
La intervención personal del presidente francés, Nicolás Sarkozy, aceleró el proceso de repatriación de los profesionales de la salud. Sarkozy habló de negociaciones "muy duras" con las autoridades libias. El presidente francés había planeado una visita "política" al país norafricano, pero como condición previa, Libia debía liberar a los búlgaros. Ahora ha quedado el camino abierto para estrechar relaciones entre ambos países: Sarkozy arriba este miércoles a Trípoli.

No todo el mundo apreció la intervención de Sarkozy. La Unión Europea ha estado realizando negociaciones desde 1999 para que se libere a las enfermeras y al médico. El que Sarkozy se involucrara en la última fase del proceso, ha despertado sospechas. ¿Sería la intención del presidente francés llevarse los créditos del trabajo de Bruselas?

Por su parte, la Unión Europea saludó el gesto humanitario de Libia, y expresó su profunda gratitud al emir de Qatar, el jeque Hamad bin Jalifa al-Thani, quien también intervino en la mediación. La UE ha prometido a Libia modernizar el centro pediátrico de Bengasi, donde ocurrió la infección por el virus del SIDA de 438 niños libios, de los cuales 56 ya han fallecido.

Largo periplo
Se pone así fin a un periplo que se remonta a febrero de 1999, cuando se acusó a las seis enfermeras búlgaras y al médico palestino de haber cometido deliberadamente estos contagios, algo que los acusados siempre negaron.

El juicio comenzó en el año 2000, y en el 2004 se llega al veredicto: los seis acusados son condenados a muerte por fusilamiento. Para ese entonces, un equipo de expertos internacionales ya había establecido que la epidemia del SIDA existía antes de llegar a trabajar allí los imputados.

En el año 2005, el Tribunal Supremo de Casación de Libia revoca las condenas y ordena la revisión del juicio por considerar que hubo fallos en el procedimiento. Se inicia así un nuevo juicio, el que termina nuevamente con una condena a muerte.

Finalmente, el 17 de julio pasado, el Consejo Superior de Justicia de Libia revoca las penas capitales y las convierte en cadenas perpetuas. Esto fue posible luego que las familias de los niños contagiados renunciaran a la pena de muerte, tras haber recibido cada una de ellas una indemnización de un millón de dólares.

Libres y en Bulgaria
A su arribo a Bulgaria, los seis profesionales de la salud fueron indultados por el presidente del país, Gerogi Parvanov, quien afirmó en un comunicado estar convencido de la inocencia de los trabajadores.

"Quiero recuperar mi vida tal y como fue hace diez años", declaró a la prensa la enfermera Kristiana Valcheva, principal acusada en el juicio. "Sé que soy libre, sé que estoy en Bulgaria, pero aún no lo acabo de creer".

Etiqueta: actualidades, bengasi, bulgaria, derechos humanos, europa, justicia, libia, radio nederland, rnw, sarkozy, union europea

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