El senador suizo, Dick Marty, relator del Consejo de Europa, afirma que sí existieron los centros secretos de detención, en Polonia y Rumania, para sospechosos de terrorismo. El informe se hace público el mismo día que en Italia comienza el primer juicio penal por el secuestro de supuestos terroristas.
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Dick Marty, relator especial del Consejo de Europa
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Ya hacía tiempo que se sospechaba sobre la existencia de estos centros secretos de detención en Polonia y Rumania, pero los Gobiernos de ambos países siempre habían rechazado categóricamente las acusaciones. El presidente de Estados Unidos, George Bush, reconoció en septiembre pasado que tales prisiones sí habían existido, pero que todos los detenidos habían sido trasladados a la base de Guantánamo, en Cuba.
Acuerdo de la OTAN
Según el senador Marty, la CIA pudo hacer uso de dichos centros de detención gracias a un acuerdo firmado por todos los Estados miembros de la OTAN. Este acuerdo establecía que los aviones de la CIA no necesitaban suministrar un esquema de vuelo detallado. Muchos de los vuelos tenían como destino el aeropuerto de Szymany, en el noreste de Polonia. Desde allí, los prisioneros secretos eran transportados a un centro de detención localizado en una antigua base militar. Marty sostiene que al menos diez personas permanecieron detenidas allí, incluyendo probablemente a Khaled Sheik Mohamed, uno de los cerebros de los atentados al World Trade Centre en Nueva York.
Secuestro en Italia
Las supuestas actividades secretas de la CIA también han causado mucha conmoción en Italia. Este viernes comienza en Milán un proceso contra 26 norteamericanos acusados de secuestrar a un ciudadano egipcio, sospechoso de terrorismo. El imán, Hasán Mustafá Osama Nasr, fue secuestrado con un coche a plena luz del día en el año 2003. En un principio, la policía italiana trató el asunto como un caso regular de desaparición. Sin embargo, catorce meses más tarde el imán llamó por teléfono a su mujer. Se encontraba en una prisión en Egipto, país del que había huido a causa de persecución religiosa antes de refugiarse en Italia.
Osama Nasr afirma haber sido interrogado e incluso torturado en Egipto, aunque no se presentó ninguna acusación. Se sospechaba que el imán reclutaba voluntarios para la red terrorista Al Qaida, pero las autoridades egipcias sostienen que no había pruebas que confirmaran tal suposición. Aún así, Osama Nasr, fue puesto en libertad en febrero de este año. En este intervalo de tiempo, los jueces de instrucción en Milán se habían hecho cargo del asunto, señalando como presunto responsable del secuestro a la CIA.
Proceso contra norteamericanos
El tribunal en Milán terminó presentando acusación contra 26 ciudadanos norteamericanos, algo notable para un país que se encuentra entre los principales aliados de Estados Unidos en Europa. Sin embargo, los fiscales italianos son conocidos por su independencia.
Independencia que necesitaron para combatir a otra red secreta con influyentes conexiones: la mafia.
La cuestión coloca a la política italiana en una posición difícil. Ni el ex primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, ni el actual, Romano Prodi, se han atrevido a acceder al pedido de extradición de los sospechosos realizado por los fiscales milaneses. Aunque de todas maneras es muy probable que tal solicitud no contara con el apoyo de Washington.
El proceso se inició así sin la presencia de los sospechosos, mientras que el Gobierno italiano desplegaba en Roma la alfombra roja ante George Bush. Durante la visita oficial del mandatario norteamericano, no se mencionó una palabra sobre el secuestro del imán egipcio.
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