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Líbano, ¿ante otra fase de destrucción?

Mariano Aguirre

12-05-2008

El jueves pasado Líbano estalló otra vez. Como ha ocurrido antes, en la guerra civil que asoló el país entre 1975 y 1990, durante la invasión de Israel para expulsar a la Organización para la Liberación de Palestina en 1982, en el curso de la guerra entre las fuerzas israelíes y Hezbolá en 2006, y con motivo de la lucha entre el Ejército y un grupo radical palestino en 2007.

libano300.jpgEsta vez el grupo chií Hezbolá (Partido de Dios), la fuerza militar y política más fuerte del país, decidió hacer una exhibición de poder para presionar al débil gobierno de coalición y conseguir más peso en las instituciones del Estado. Se calcula que el brazo armado de esta organización, la Resistencia Islámica, cuenta con unos 1.000 efectivos y un arsenal que le permitió enfrentarse y contener al Ejército israelí en 2006.

La semana pasada el gobierno de coalición, sostenido especialmente por Estados Unidos y Francia, decidió ilegalizar la red de telefonía que ha organizado Hezbolá, y destituyó al jefe del aeropuerto de Beirut, un general miembro también de este grupo. El Gobierno actuó empujado por el líder del Partido Socialista Progresista (PSP), Salid Yumblat, quién el 3 de mayo también exigió que se expulsara del país al embajador de Irán y se prohibiesen los vuelos de Iran Air a Beirut. Yumblat acusó a Hezbolá de estar preparando atentados, asesinatos y secuestros, y que Irán estaría facilitando armas a este grupo.

En los días siguientes, el Ejército controló Beirut mientras que Hezbolá se replegaba, pero los enfrentamientos entre esta organización chií y grupos armados suníes y cristianos se han extendido por otras ciudades y zonas del país. El lunes 12 por la mañana todavía existe el temor que Líbano pueda volver a sufrir una guerra civil.

Hezbolá y el grupo Amal (también chiíes) están abiertamente apoyados por Siria y se supone que por Irán, mientras que el Gobierno de coalición (cristianos y suníes) tiene el apoyo de Francia, Estados Unidos y los gobiernos suníes de Arabia Saudita, Egipto y Jordania.

La influencia siria
Siria ocupó el país militarmente entre 1979 y 2005. En 2004 el primer ministro Rafia Hariri se alió con Parás y Washington para acabar con la presencia siria en Líbano. Desafiar a Damasco le costó la vida, pero puso en marcha un movimiento popular que llevó a la salida de Siria en 2005. Su hijo, Saad Hariri, heredó su liderazgo. La creación de un tribunal internacional bajo mandato de la ONU para investigar las responsabilidades en el asesinato de Hariri es un factor de tensión, y especialmente resistido por Siria y Hezbollah.

Siria ha continuado influyendo sobre este país, que le otorga, a la vez, protección y proyección respecto de Israel. Para Irán, el apoyo a Hezbolá es una forma de ganar influencia en la región. La zona sur de Líbano está controlada por una fuerza internacional de 13.000 soldados bajo mandato de Naciones Unidas (UNIFIL II) en la que hay efectivos franceses, italianos y españoles, entre otros países. UNIFIL II sirve, a la vez, para evitar que Hezbolá lancé ataques con misiles contra Israel, y para que éste país no invada Líbano. En los últimos meses se ha intensificado la actividad militar a ambos lados de la frontera israelí-libanesa, y algunos analistas temen que puedan reanudarse los enfrentamientos. A España le corresponde tomar en breve el mando de esta misión.

Diversidad de identidades
Como respuesta antes las medidas del Gobierno, Hezbolá tomó la semana pasada el aeropuerto y parte de Beirut junto con los medios de comunicación que controla Hariri. "La decisión del Gobierno, dijo Sayyed Hassan Nasrallah, el jefe de Hezbolá, equivale a una declaración de guerra contra la resistencia, en beneficio de Estados Unidos e Israel".

Desde hace dos años el gobierno y la oposición se encuentran en una negociación bloqueada. Hezbolá y el Movimiento para el Futuro tienen aliados entre los grupos cristianos y druzos. En los últimos seis meses no se ha podido llegar a un acuerdo para contar con un presidente y el Parlamento no funciona. Saad Hariri, del Movimiento del Futuro, quien lidera el Gobierno de coalición.

Líbano es formalmente un Estado secular que cuenta con diecisiete identidades religiosas legalmente reconocidas: cristianos maronitas, druzos, chiíes, suníes, cristianos ortodoxos, alawitas, proetestantes y cooptos, entre otros. De acuerdo con el pacto que promovió Francia en 1943 cuando dejó de ser potencia colonial, cada grupo tiene derecho a una cuota en las instituciones del Estado, incluyendo las fuerzas armadas y acceso a empleo. Esa cuota se basa en el censo de 1932, que mostraba que el 54% de la población era cristiana. Según el pacto postcolonial el presidente sería maronita, el primer ministro un musulmán suní, y el portavoz del Parlamento un musulmán chií.

En más de seis décadas la composición demográfica ha cambiado, y los cristianos son ahora minoría, y la mayoría musulmana suní está cuestionada por los chiíes. Hezbolá, el grupo que le representa, comenzó luchando contra Israel y Estados Unidos en los años 80, y ganó legitimidad al lograr que Israel se retirase de la zona que ocupaba en el sur del país en el año 2000.

El Ejército, pese a estar formado por las diferentes identidades, es la única institución que permanece unida pero trata de estar al margen de los enfrentamientos. Su situación es muy particular porque provee estabilidad pero evita inmiscuirse en las luchas entre las diferentes facciones. Todos están de acuerdo que si interviniese, entonces la guerra civil sería inevitable. Debido a esto, la ofensiva de Hezbolá de la semana pasada es muy peligrosa porque ante la amenaza de tomar el control del Estado el Gobierno podría decidir la utilización del Ejército. Por el momento, el primer ministro sunita Fouad Siniora tuvo el cuidado de anunciar que no usaría el Ejército contra Hezbolá.

Por otro lado, Nasrallah siempre ha dicho que no usaría sus fuerzas contra otros grupos de Líbano, pero con su acción de estos días, y con más de 40 muertos hasta el momento en esta crisis, ha dado a entender que podría usar las armas contra los suníes.

La intención de Hezbolá no sería controlar Líbano, algo imposible dada la fragmentación de identidades y de poder, sino presionar al Gobierno y a los otros grupos para que reconozcan su fuerza y le otorguen un papel más predominante en las instituciones. En el fin de semana los enfrentamientos mostraron la fragmentación del país. Por ejemplo, en la zona montañosa alrededor de Aley hubo choques armados entre grupos chiítas y druzos.

La única salida para Líbano es un pacto democrático entre las diferentes identidades, la delegación del uso legítimo de la fuerza en el Ejército, y el fin de las interferencias directas e indirectas de países extranjeros.

Mariano Aguirre dirige el área de paz, seguridad y derechos humanos en FRIDE, Madrid. http://www.fride.org/

Etiqueta: Beirut, Hezbolá, Líbano, Organización para la Liberación de Palestina, Rafia Hariri, Salid Yumblat, violencia

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Opinión de los lectores:


leoiescribo, 13-05-2008 -

Luego de días de violencia en los que al menos 36 personas murieron y 128 resultaron heridas, el gobierno y el ejército de Líbano dan marcha atrás en decisiones contrarias a los intereses de Hizbolá y así la guerrilla islámica canta victoria y retira a sus hombres armados de las calles de Beirut. Esto es vergonzoso! Y pensar que hay quienes piensan que esto ocurre tan lejos que nunca llegarà a donde viven. Hoy son solo libaneses los muertos, pero no falta mucho para que estas mafias lleguen aEuropa, Asia o America. Son los codigos para manejar el poder y ganar mucho dinero


LEOIESCRIBO, 12-05-2008 -

no hay duda que esta nueva ola de violencia racial tiene un trasfondo de poder economico. Como el gobierno de Fuad Sinniora decidio desarmar a los chiitas y limitar su poder, la respuesta es mas muerte y destruccion. Finalmente se demuestra que estos grupos no defienden ningun ideal heroico. solamnete defienden sus propios bolsillos. A la hora de matar no importa si el que este en frente es judio, musulman, cristiano, etc. es un enemigo y no hay otro mecanismo que no sea aniquilarlo. Por ultimo me gustaria que el Sr. Aguirre sea mas especifico, "el fin de las interferencias directas e indirectas de países extranjeros." a que paises concretamente se refiere?


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