Español > Informes > Organizaciones Internacionales

Inalcanzable tratado para bombas de racimo

Hans de Vreij

19-05-2008

Diplomáticos y funcionarios públicos de unos cien países han comenzado en la capital irlandesa, Dublín, las difíciles deliberaciones para alcanzar un tratado contra las así llamadas "bombas de racimo". A iniciativa de Noruega, se inició en el 2006 un proceso de negociaciones (el Proceso de Oslo) dirigidas a instautar una prohibición total o parcial de estas armas, porque - dependiendo del tipo - no estallan un 5 y un 40 % de piezas no estalladas sobre el terreno.

cluster_tek.jpgLas bombas de racimo, o bombas de fragmentación, abarcan granadas, misiles y bombas de aviación, que diseminan una serie de cargas explosivas, a menudo sobre una superficie grande.

Años después, esta "submunición" sigue cobrándose víctimas, sobre todo, entre la población civil. Se estima que en los últimos decenios al menos diez mil ciudadanos inocentes han muerto y muchos más han resultado mutilados. El ex militar Simon Conway, de la "Coalición de bombas racimo", relata que en el verano del 2006, los israelíes lanzaron millones de estas bombas sobre los pueblos empobrecidos chiítas del sur de Líbano y hasta el momento han originado entre 200 y 300 víctimas mortales, sobre todo niños. Ellos son los más vulnerables, porque recogen los artefactos y estos estallan en sus manos.

Los intentos de erradicar estas armas han tenido mucha resonancia en gobiernos, organizaciones humanitarias como la Cruz Roja y ONG's. La reunión de Dublín será el cierre de una serie de conferencias internacionales para lograr un tratado (vinculante) sobre las armas de fragmentación.

Sin embargo, las negociaciones son difíciles. Para empezar faltan en Dublín los más importantes productores y usuarios de la munición racimo: Estados Unidos, Rusia, China, India, Pakistán e Israel. Y dado que los primeros tres países son también miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, no se logrará un tratado vinculante sobre la munición de racimo sin aprobación de esos países. Aún así, la coalición de ONG's que se opone al uso de la munición de fragmentación afirma que incluso sin la participación de esos países sí tiene sentido lograr un tratado. Al igual que el tratado contra las minas antipersonales.

Más de 150 países han firmado hasta ahora el tratado contra minas antipersonales. Rusia, Estados Unidos y China no lo firmaron, pero en estos momentos casi ningún país los utiliza, salvo Myanmar, la antigua Birmania, un Estado paria. Es decir que es posible ejercer influencia sobre países como Estados Unidos, Rusia y China, si se logra formar un bloque de países que rechazan el uso de esas armas y una cooperación con militares de países que sí las utilizan. Esto realmente aumenta la presión sobre los estados que no firmaron el tratado y finalmente se lograría que el arma se deje de utilizar.

Hay un grupo de países, entre ellos Holanda y otros estados miembros de la Unión Europea, que abogan por "una prohibición con excepciones". Holanda desea que se permita el uso de bombas racimo "inteligentes" con menos de diez piezas de submunición, que se desconecten y se destruyan automáticamente, para que no puede causar víctimas entre la población civil. Si este grupo de países no cede, la conferencia de Dublín solamente podrá llegar a la conclusión de que una prohibición total de armas de fragmentación no es posible.

Según La Haya, la prohibición total de las bombas de racimo nunca fue el objetivo del proceso de Oslo. La idea era prohibir las armas de racimo "que causan una sufrimiento humanitario inaceptable". Los participantes en la Conferencia de Dublín disponen de dos semanas para formular el significado de esa expresión. Holanda decidió este año dejar de utilizar las bombas de racimo pesadas del tipo CBU-87.

Etiqueta: bombas de fragmentación, bombas de racimo, Dublín, Proceso de Oslo

Informes relacionados:


Dé su opinión:



Nombre
Email
No mostrar mi dirección Email
Mostrar mi dirección Email
Ciudad
País
Comentario
  Por favor escriba los caracteres del gráfico en la caja de texto, para prevenir el envío masivo de mensajes.
 
Enviar copia a mi dirección Email