El éxito de las misiones de paz de las Naciones Unidas depende, en gran medida, de la disposición de los comandantes militares en el terreno de operaciones. Así lo afirma el general de división (R) de la infantería de Marina Patrick Cammaert, uno de los "generales de paz" más influyentes que haya aportado Holanda.
Cammaert participó en misiones de paz de la ONU en Camboya, en la antigua Yugoslavia, dirigió tropas de la ONU en la frontera entre Etiopía y Eritrea, y fue durante dos años comandante de 14.000 efectivos de la ONU en la conflictiva región este del Congo. Además, se desempeñó como asesor militar del antiguo Secretario General de la ONU, Kofi Annan.
Congo
En el Congo, Cammaert dio que hablar por su decisión de lanzar a sus tropas al ataque cuando el diálogo ya no era productivo y estaban en peligro las vidas de la población civil. Ofensivas militares de esa magnitud no son frecuentes en las misiones de paz de la ONU, aún cuando cuentan con el beneplácito del Consejo de Seguridad para emplear la violencia cuando sea necesaria para la consecución de los fines establecidos.
| En azul claro las misiones de paz finalizadas, en oscuro las misiones actuales. Fuente: ONU, Operaciones de Paz |
El mandato específico del Consejo de Seguridad establece el "qué" y el "por qué" de una misión. Pero el "cómo" ejecutar ese mandato queda en manos de las misiones y de sus comandantes. Mucho depende de la disposición del comandante local de la ONU, afirma el general holandés en retiro "Se puede tener el mejor mandato, las mejores instrucciones sobre el uso de la violencia, los mejores equipos y las mejores tropas. Pero si el comandante de todos estos elementos no puede, no debe, o no quiere actuar, el entero aparato queda paralizado."
Comandantes reacios
Algunos comandantes de la ONU son reacios a una actuación demasiado enérgica, porque son los que tienen que rendir cuentas en caso de que caigan víctimas entre sus tropas. Al respecto Cammaert dice: "Hay comandantes que prefieren no hacerlo, y otros que temen las consecuencias en su propio país, o entre sus tropas, y demuestran poca disposición a pasar a la ofensiva."
Sudán
El general Cammaert, en entrevista con Radio Nederland, mencionó un ejemplo reciente, ilustrativo de la disposición de un comandante de la ONU. El 13 de enero, tropas del gobierno sudanés atacaron un convoy de UNAMID, la misión de paz para Darfur compuesta por tropas de Naciones Unidas y la Unión Africana. Según Cammaert, los militares internacionales no respondieron al ataque con un solo disparo. De esa manera, se socava la propia credibilidad, lo que el general Cammaert considera perjudicial al inicio de esta nueva misión de paz en Darfur.
Emplear la violencia
Según el general holandés, para las misiones de paz es esencial que se esté dispuesto a emplear la violencia cuando han fracasado otras alternativas, como negociaciones o advertencias, en la obtención del resultado deseado. "Para ello te otorgan el mandato, para ello tienes las instrucciones sobre el uso de la violencia, que puede ocasionar víctimas pero no hay que dejarse amilanar por ello porque, de lo contrario, mejor te quedas en casa con toda tu operación de paz" expresó Cammaert.
Etiqueta: cascos azules, Congo, misiones de paz, ONU, Patrick Cammaert, Sudán