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El feminicidio ignorado

Lola Mora- Radio Nederland Wereldomroep

04-12-2007

"Llegaron a mi barrio y me llevaron con ellos, junto a mi hermana pequeña y tres vecinas más. Mi hermana pequeña y una de mis vecinas todavía están con ellos" afirma Marie. Miles de mujeres que viven en el Este de la República Democrática de Congo son secuestradas y violadas por milicias o grupos armados. Muchas jamás regresan a la comunidad.

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Escuche el capítulo II de la serie Desafiando el silencio  

Hasta el hospital Panzi llegan mujeres que quieren rehacer su vida tras sufrir violaciones, torturas o mutilaciones.

"Cecile Mulolo, psicóloga en el programa sobre violencia sexual aquí en el Hospital de Panzi cuenta que Marie, una joven de 18 años que está embarazada, acaba de salir en febrero de la selva, estaba allá desde agosto. Era estudiante, volvía de la escuela y oscurecía y fue en ese momento que la capturaron. Se la llevaron a la selva junto a su hermana pequeña de 15 años. Ha tenido la suerte de poder escaparse, pero su hermana sigue en la selva".

Según narra Marie: "Allá éramos comparables a los animales, nos pegaban sin piedad. Vivíamos como esclavas, transportábamos bultos. Si estás enferma no es su problema. No sé quien es el padre pero ahora estoy embarazada de seis meses. Ellos nos violaban tres veces por día".

La psicóloga dice que son mujeres muy traumatizadas. Son mujeres que muchas veces no consiguen expresarse y hablar. Pero con el poco tiempo que llevan aquí, puedo decir que ya están másrecuperadas y ahora ya hablan e incluso sonríen".

Al hospital Panzi de Bukavu también llegan víctimas desde otros países de la región africana de los Grandes Lagos, como Burundi y Ruanda.

En Ruanda durante el genocidio de 1994, unas 250.000 mujeres fueron víctimas de crímenes sexuales: Violación, esclavitud sexual, embarazo forzado, mutilaciones genitales.

Domitille Bukanagwanza, Secretaria Nacional de los Tribunales Populares Gacaca que juzgan casos del genocidio señala que:"La violación fue utilizada como arma de genocidio, porque los genocidas, quienes planearon el genocidio, se decían: incluso las pocas mujeres que vayan, las mujeres y las niñas y las jóvenes, que sobrevivan al genocidio no tendrán la capacidad de reproducción, de volver a tener hijos. ¿Te das cuenta? Es así como introducían árboles, incluso botellas, todo, todo lo que ustedes se puedan imaginar, en el sexo de las mujeres. Por esa razón cortaban los senos de las mujeres, por eso la mayoría de hombres, y de niños también, antes de matarlas les cortaban el sexo. ¿Para decir qué? En caso de que sobreviva, va a sobrevivir pero no va a poder tener relaciones sexuales para poderse reproducir, para poder tener otros hijos, ésa es una razón".

Las primeras consecuencias de los crímenes sexuales son las médicas. El doctor Jonathan Lusy opera desde hace años en el Hospital DOCS, en la ciudad congoleña de Goma, a víctimas con heridas provocadas por violaciones. La fístula es una de las más graves, al mismo tiempo agrega que: "La fístula vaginal consiste en la ruptura de todos los órganosgenitales. Al principio creíamos que eran partos mal asistidos, pero nos dimos cuenta de que cuando cinco o seis hombres violan a una mujer para satisfacer sus necesidades, terminan por destruir tejidos y cavidades genitales, anales, urinarias...
La orina y los excrementos salen por la vagina sin que se puedan controlar".

Marie, fue violada por hombres armados ruandeses que mataron a sus dos hijos ante sus ojos. Tras la operación de fístula ya puede caminar normalmente, pero aún tiene dolores. María afirma: "Yo no puedo estar de pie mucho tiempo, ni tampoco sentada o tumbada, no encuentro una postura en la que me sienta bien. Me lo pueden dar todo, pero mientras esos salvajes vivan en nuestras comunidades nunca habrá paz en mi corazón. Porque nosotros podemos volver, pero ellos estarán ahí siempre para molestarnos. Y con ellos habrá siempre sufrimiento".

Además de las fístulas, otra consecuencia es la transmisión de enfermedades sexuales, como el virus del SIDA. A veces las violaciones se cometen con ese objetivo: transmitir el
SIDA.Organizaciones de derechos humanos de la República Democrática Congo denuncian esta situación desde 2003. Hay traumas que ningún bisturí puede curar. Las víctimas son
rechazadas por sus familias y excluidas de sus comunidades. La sociedad ignora sus necesidades y se protege del horror tapándose los oídos.

La escritora y psicóloga ruandesa, Esther Mujawayo, sobrevivió al genocidio que vivió Ruanda en 1994. En su libro "Supervivientes" destaca lo importante que es para las víctimas hablar y ser escuchadas. "... En cuanto comenzábamos a contar lo que
habíamos vivido, nos cortaban y no decían: "¡Uy! ¡Calla, calla, es horrible!... ¡Pero qué contenta estaba Alice el día que la escucharon hasta el final!..."

Cécile Mulolo, psicóloga cometa que "Alguien que ha soportado mucho, y ellas han soportado muchas cosas, es como un grifo cerrado que hay que abrir. Ese grifo que hay que abrir son ellas que tienen que hablar y esta entrevista es una forma de desahogo. Porque además ellas están hablando a personas que desde su punto de vista son fuertes: la opinión internacional".

La exclusión de la mujer provoca el desmembramiento de la comunidad, tal y como quiere el agresor. La falta de atención a las víctimas tiene también repercusiones económicas.

Venantie Bisimwa es jurista y miembro de la Red de Mujeres por la Defensa del Derecho y la Paz, en Bukavu, Este de la República Democrática de Congo. Según Bisimva,"La mujer es una fuerza de producción, se ocupa de producir, de la economía de subsistencia, sobre todo en las zonas rurales, donde se producen los ataques. Las mujeres violadas están heridas, enfermas y deprimidas y dejan de trabajar, lo que supone el abandono de la tierra. Pero no sólo eso, también dejan de cargar el agua hasta casa y ya no van a vender a los
mercados, escenarios de ataques y violaciones. Toda esta paralización provoca que las economías familiares se vean muy afectadas".

Venantie Bisimwa se refiere a las áreas rurales del Este del país donde, según organizaciones internacionales, más de 40.000 mujeres fueron violadas entre 1998 y 2003. Áreas donde el 70% de las mujeres llevan el peso de la economía familiar.

El economista congoleño, Agustín Mutabasi, se aventura a dar cifras. "La mujer tiene un papel primordial y catalizador. Como es la pieza clave de la empresa, cuando no está, las
pérdidas en términos monetarios hay que evaluarlas en unos 100 dólares por mes. Evidentemente la actividad de la familia como pequeña empresa sufre daños enormes".

En la República Democrática de Congo, las mujeres se manifiestan cantando. Exigen a las autoridades públicas seguridad, salud y protección de sus derechos.

Zita Kavungirwa, del Caucus de Mujeres por la Paz en la ciudad congoleña de Bukavu."Las mujeres se unieron para que en nuestra constitución se reconociese la violencia ejercida contra nosotras. La verdad es que fue todo un éxito ver cómo la violación era tomada en
serio en una asamblea constituida en su mayoría por hombres, e incluida en la constitución. Para nosotras es toda una victoria, las mujeres lucharon como nunca".

Las periodistas congoleñas se han sumado a la lucha. La Asociación de Mujeres de Medios de Comunicación de la provincia de Kivu Sur, AFEM, utiliza la radio como el canal más potente. Jolly Kamuntu, jurista y periodista de AFEM y de Radio Maendaleo explica que Lo que comenzaron a saber como  mujeres periodistas fue que esas mujeres eran violadas en presencia de los hombres. A los hombres les decían:" venid aquí a mirar lo que les hacemos
a vuestras mujeres, y si vuestro gobierno no cede, esto es lo que tendrá". Los hombres estaban ahí sin poder hacer nada, incapaces, y después de la violación repudiaban a sus mujeres, cuando no habían hecho absolutamente nada por ellas. Eso fue lo que nos hizoa nosotras las periodistas rebelarnos y como mujeres de los medios de comunicación decirnos que al menos nosotras tenemos el poder que nos dan los micrófonos y que con ellos podíamosgritar lo que pasaba y ayudar a las otras mujeres".

Gracias a la movilización y el valor de las congoleñas, hay mujeres que han podido rehacer su vida y reintegrarse a la sociedad.

Merveille, es una joven congoleña de 18 años. Fue niña soldado, violada y esclava sexual en la guerra de su país. Hoy, forma parte de un grupo de teatro de ex niños soldados que denuncia crímenes de guerra. Se gana la vida como panadera y cuenta: Mi vida hoy es mucho mejor. Estoy contenta porque he podido reintegrarme a la sociedad. Había abandonado mis estudios en cuarto de primaria y creía que no podría retomar estudios.Pero mi padre hizo que estudiase más hasta llegar a sexta de primaria. Ya no pude continuar por falta de dinero, pero hoyme siento bien no quiero volver al Ejército; quiero seguir haciendo pan y tocando el tambor. Me gusta mi vida.

En la República Democrática de Congo, los tribunales militares ya han abierto casos y dictado sentencias contra mandos medios del Ejército, acusados de violación. Desde 2006, este país tiene una nueva ley contra la violencia sexual que endurece las penas e incluye reparación para las víctimas.

La ley está adaptada al Estatuto de Roma, un tratado que reconoce la violencia sexual como crimen internacional. La República Democrática de Congo ratificó el Estatuto en el año 2002. Las violaciones contra las mujeres en la República Democrática de Congo continúan a pesar de la lucha y los avances alcanzados. En Ruanda, país vecino, no se han logrado tantos cambios.

El gobierno ruandés y la comunidad internacional han trabajado para evitar la repetición del genocidio perpetrado en 1994. El empeño se ha puesto en castigar a los culpables pero se han olvidado de miles de víctimas de crímenes sexuales.

Cristine es viuda del genocidio. Tiene un hijo de las violaciones que sufrió. Junto a otras víctimas del genocidio trabaja las tierras que logró heredar de su marido. Superar los traumas pasa por reunirse con estas mujeres cada semana y hablar.
"Los violadores no han sido castigados en este país. A veces salen de la prisión sin decir que han violado. Y mientras, la mayoría de las mujeres violadas sufren enfermedades transmitidas sexualmente por esos hombres, entre otras el SIDA. Existen mujeres a las que los milicianos les cortaron sus órganos genitales. Quiero seguir hablando y denunciando,
quiero que el mundo conozca el sufrimiento de las mujeres ruandesas y que
vea que sobrevivimos en condiciones muy duras", cuenta Cristine.

Mientras quede un sólo cuerpo de mujer sin sanar, una sola mujer repudiada, el crimen seguirá impune dice Godelive Mukasarasi.

Godelive Mukasarasi dirige la organización ruandesa SEVOTA, que agrupa a más de mil mujeres víctimas del genocidio. "Hablar sólo de justicia sin hablar de acompañamiento
jurídico, de asesoramiento, de restauración, de reparación e indemnización, es hablar fuera de contexto y sin sentido. Es necesario que los tres aspectos vayan de la mano. Acompañamiento, justicia y reparación".

Etiqueta: Angola, asesinatos secuestro, mujer, Región de los Grandes Lagos, República Democrática del Congo, Ruanda, violanciones, violencia de género, víctimas de guerra

Opinión de los lectores:


Agustina, 21-10-2008 - Argentina

encontre el informe gracias al colegio. Cuando lo lei me conmovio mucho, ¿como puede haber gente tan mal y sin sentimientos?Las mujeres nos tenemos que hacer respetar por que como los hombres somos seres.Todas, grandes y chicas tenemos ue luchar para que la discriminacion por sexo se termine al igual que el genocidio.


Viviana, solavivi@hotmail.com, 20-06-2008 - Uruguay

Las mujeres debemos ser respetadas en todo el mundo debido a la sencilla razon que somos seres humanos ,con todas las virtudes ,defectos y errores pero por ello cuando decimos no es no y lo deben respetar.


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