Dos hermanos germano-turcos comparecerán ante el juez en la ciudad holandesa de Almelo, en relación con el llamado "Caso Sneep", el mayor proceso contra traficantes de seres humanos jamás realizado en territorio holandés. "Sneep" es el nombre de la investigación policial sobre la violenta red de tráfico internacional de mujeres. La banda criminal no sólo estaba activa en Holanda, sino también en Alemania y Bélgica. Las mujeres eran golpeadas, violadas, y se las obligaba a someterse a cirugía de pechos, e incluso a abortos. El viernes se pronunciará la sentencia.
El fiscal acusa a los hermanos Saban y Hasan y a sus cómplices de una serie de estremecedores crímenes. Alrededor de 120 mujeres, la mayoría proveniente de Europa Oriental, fueron persuadidas bajo falsos pretextos de viajar a occidente. Una vez allí, se las obligó a prostituirse. La banda les quitó los pasaportes, y las amenazaban e intimidaban, al igual que a sus familias en el país de origen. Proxenetas, guardias y conductores mantenían a las mujeres vigiladas 24 horas por día.
Combate más activo
Recientemente, las autoridades holandesas parecen estar más activas en la lucha contra el tráfico de mujeres. Antes no era mucho lo que se hacía por procesar a los responsables, afirma la periodista de investigación Ruth Hopkins, quien escribió un libro sobre la banda criminal.
"Por cierto se han esforzado más en proceder contra los responsables del tráfico de mujeres", comenta Hopkins, "pero durante mucho tiempo los esfuerzos realizados no eran más que para mantener las apariencias. Eran numerosas las actividades desarrolladas que no daban ningún resultado. Se creó mucha burocracia sin lograr asistir realmente a las víctimas. Toda esa estructura servía principalmente a los intereses del Estado".
La banda de Saban y Hasan también estaba activa en Ámsterdam. En esta ciudad, la lucha contra el tráfico de mujeres encajaba en la "misión de limpieza" del famoso Barrio Rojo.
Fronteras internacionales
Ruth Hopkins desconfía de las intenciones de las autoridades municipales. Su impresión es que sólo se quiere limpiar la fachada de la ciudad. Se lo presenta como algo que se hace por las víctimas, pero la periodista no cree en estas palabras, y afirma que la policía, y en especial la brigada social, son de la misma opinión. Sólo las autoridades locales consideran que las medidas son positivas, afirma Hopkins.
Para lograr un efectivo combata al tráfico de mujeres, lo primero que debe hacerse es organizar una cooperación transfronteriza entre los diferentes departamentos de investigación criminal. Sin embargo, esta colaboración es justamente el talón de Aquiles, afirma Fred Teeven, portavoz de Justicia en el Parlamento por el opositor VVD. Teeven era anteriormente el fiscal más conocido en el país.
El portavoz afirma que es difícil reunir pruebas de testigos y otras fuentes en el extranjero. A veces el proceso dura tanto, que termina generando nuevos problemas.
Reservas
Otro problema es la necesidad de escuchar el testimonio de las víctimas, sin el que no se puede alcanzar una sentencia sólida. Sin embargo, los testigos tienen muchas reservas llegado el momento de comparecer ante el juez. Las organizaciones que defienden los derechos de las víctimas abogan por que las autoridades tomen medidas de protección, como conceder un permiso de residencia permanente a aquellas personas en situación irregular en Holanda que estén dispuestas a atestiguar.
Al antiguo fiscal Fred Teeven no le parece una buena idea. Debe actuarse con sumo cuidado, porque estas concesiones en la sala de audiencia pueden fácilmente calificarse de soborno de testigos.
Realista
Los escépticos enfatizan que el "Caso Sneep" no es más que la punta del iceberg. Por cada traficante de mujeres condenado, hay dos listos para ocupar el puesto, sostiene la periodista de investigación Ruth Hopkins. Esto no significa que no se deba procesar a Saban y Hasan, pero sí hay que ser realista.
"Mientras haya pobreza, habrá tráfico de mujeres", opina Hopkins. "Todo depende de si uno es pesimista u optimista. Pero si se es realista, la conclusión es que esta actividad criminal seguirá existiendo".
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Etiqueta: abuso sexual, Caso Sneep, Holanda, Mujer, prostitución, trata de blancas, tráfico de mujeres