La violación como arma de guerra: centenares de miles de mujeres son víctimas de este crimen. El Consejo de Seguridad de la ONU llamó a la comunidad internacional a asumir su responsabilidad en el tema. En una resolución, el Consejo pidió a los gobiernos que tomen medidas inmediatas para proteger a sus ciudadanos de la violencia sexual. La reunión en Nueva York estuvo presidida por la ministra estadounidense de Relaciones Exteriores, Condoleezza Rice.
El año 2000 el Consejo de Seguridad ya había aprobado una resolución que rechazaba la violencia sexual contra las mujeres como arma de guerra. No obstante, algunos miembros del Consejo, entre ellos China y Rusia, bloquearon la confirmación de este documento el año pasado. Estos países no aprobaban este tipo de violencia - que se produce de manera masiva y constante en algunas regiones - pero consideraban que no era una amenaza para la paz y la seguridad internacional, y que por tanto no le correspondía al Consejo de Seguridad pronunciarse sobre ella.
Por su parte, la ministra Rice dijo que la violencia sexual como arma de guerra afecta profundamente a los países y regiones donde se produce y que por tanto la comunidad internacional debe tomar una posición al respecto. En la asamblea del Consejo había representantes femeninas de muchos países, que junto a la ministra Rice quisieron mostrar su rechazo absoluto a estos delitos.
En algunas zonas de conflicto es más peligroso ser mujer que soldado, dijo el general en retiro holandés Patrick Cammaert, ex comandante de la misión de paz de la ONU en el Congo.
Piet de Klerk, embajador interino de Holanda ante la ONU, estuvo presente a nombre de su país en la reunión del Consejo de Seguridad. En tanto miembro del Tribunal Penal Internacional, Holanda se siente parte en este problema. En su intervención, De Klerk enfatizó la importancia de enfrentar el clima de impunidad que acompaña a las violaciones:
"Este tipo de crímenes deben ser castigados", dijo De Klerk. "En primer lugar a escala nacional, y cuando se trate de violaciones que excedan las fronteras, el Tribunal Penal Internacional puede tomar cartas en el asunto".
La asamblea prestó igualmente atención al hecho de que algunos soldados de la ONU se vean envueltos en casos de violación. El general Cammaert fue muy claro al respecto, dijo el representante holandés Piet de Klerk.
"Cammaert indicó que los comandantes deben asumir su responsabilidad. No solamente pueden enviar a casa a los soldados culpables sino que además pueden detenerlos. Es probable que esto genere dificultades en los países que aportan con tropas en las misiones de paz, pero si como ONU se habla de "tolerancia cero" se deben tomar las medidas correspondientes. Este principio ha quedado ahora más claro".
La resolución tomada esta vez en el seno del Consejo de Seguridad es importante porque países como China y Rusia reconocen que la violencia sexual como arma de guerra es un problema de seguridad internacional. Además, en el documento se pide que participen más mujeres en las misiones de paz de la ONU, en cargos militares y policiales, y como enviadas especiales de Naciones Unidas.
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