En el conflicto afgano actual, pocas veces
hemos oído la voz de las mujeres. Ausentes entre los
Talibán, poco representativas en los EEUU y silenciadas a
menudo en la Alianza del Norte. Sin embargo, el gobierno
transitorio afgano acordado en Bonn incluirá a tres mujeres.
Las afganas no se resignan, y esta semana se han reunido en
Bruselas con representantes de las Naciones Unidas y de la
Comisión Europea, para asegurarse de que el mensaje de sus
compañeras es escuchado por la comunidad internacional.
Allí han estado
cincuenta mujeres afganas, exiliadas en Pakistán,
Irán, Asia Central , EEUU y Europa, y han seguido el proceso
de Bonn, informadas de primera mano por Sima Wali, integrante de la
Delegación de Roma en las negociaciones. Según Zieba
Shorish-Shamly, de la Alianza de las mujeres por la paz y los
derechos humanos en Afganistán, la lucha aún no ha
terminado, y a pesar del gobierno transitorio, Afganistán
es, como muchas otras sociedades, muy patriarcal. Por tanto,
será necesario luchar mucho para poder cambiar la
estructura de las creencias. Por el momento, las mujeres
están complacidas por la expulsión del régimen
talibán, y se oponen a su inclusión en el Gobierno.
La delegada afgana precisa que, para comenzar, tres mujeres en el
Gobierno no constituye un mal resultado, y que continuarán
su lucha.
La Cumbre de Afganas busca que para la reconstrucción del
país no sólo se tenga en cuenta a las mujeres, sino
que se les contemple como parte de la solución. El lobby
europeo de mujeres les ha garantizado que presionará para
que este principio cale en la filosofía de trabajo de las
instituciones europeas.
Las asociaciones de mujeres que han apoyado el encuentro con
estas cincuenta afganas, de etnias y credos diferentes,
consideran que ha llegado el momento de reclamar el papel de
las mujeres en la reconstrucción de Afganistán, y
piden un plan de emergencia para reabrir las escuelas el
próximo año, incluir mujeres en el desarrollo de la
nueva Constitución afgana y para que se restablezca la
atención sanitaria. La Alta Comisaria de las Naciones Unidas
para los derechos humanos, Mary Robinson, y la comisaria europea de
Asuntos Sociales, Anna Diamantopoulu, coincidieron en que la
reforma del país tendrá en cuenta el respeto a los
derechos de las mujeres.
Las afganas han sido arropadas por numerosos activistas de otros
países y organizaciones que coincidieron en borrar la
errónea idea de que el Islam niega a las mujeres las
oportunidades que concede a los hombres. Y respecto a la actitud de
la comunidad internacional, la activista Zieba
Shorish-Shamly, que lleva 23 años luchando por el pueblo
afgano en EEUU, deja un mensaje muy claro: "Durante años, me
he dejado la suela de los zapatos en los pasillos del Departamento
de Estado y del Congreso, pidiendo ayuda para las mujeres y el
pueblo afgano. No nos escucharon, y luego llegó el 11 de
septiembre. Ahora, nos solicitan en todas partes de EEUU y
aparecemos en todos los periódicos. Tanto a EEUU como a
otras organizaciones les decimos que si quieren ayudarnos, que lo
hagan, pero incondicionalmente, de corazón, y que nos
utilicen para llenar sus agendas".
Las mujeres afganas han llevado su mensaje hoy al Parlamento
Europeo y esperan ser recibidas por el secretario de Estado
norteamericano, Colin Powell, y por el Consejo de Seguridad de
Naciones Unidas. Su mensaje es que en Afganistán no
habrá paz plena hasta que no se restauren por completo los
derechos de las mujeres, un 60% de la población olvidado y
denigrado en los últimos veinte años.
Etiqueta: actualidades, America Latina, derechos humanos, economia, entrevistas, Holanda, internet, latinoamerica, noticias, onu, Paises Bajos, paz, politica, radio nederland, telecomunicaciones, unesco, unicef