El próximo otoño boreal un grupo selecto de familias holandesas contará sobre su mesita de luz con un verdadero avance de la ciencia, al más puro estilo Harry Potter: el antisonido. Se trata de un pequeño aparato, desarrollado por el TNO, el Instituto Holandés de Investigaciones, que produce silencio con tan sólo presionar un botón. Este artefacto ayudará a hacer la vida más llevadera a los vecinos de los aeropuertos.
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La contaminación acústica es un problema que afecta a todo el mundo: desde Tokio, Nueva Delhi, Ciudad de México, Nueva York, hasta Ámsterdam o donde sea, en todas partes los barrios avanzan y se acercan cada vez más a los aeropuertos; por una razón muy simple: la falta de espacio.
Funcionamiento
El catedrático Frank van de Berg lidera la investigación que está realizando sobre este tema el TNO. El geoquímico nos explica que para obtener antisonido se debe analizar primero el ruido original:
"En un gráfico aparece como una pequeña onda, para ser más concretos, se ve una onda de sonido. A continuación se debe volver a calcular en la computadora un nuevo sonido con la misma cantidad de contraondas; es decir poner un valor máximo en el lugar donde primeramente había uno mínimo y viceversa. Ese nuevo sonido es el antisonido. Si se emite con unos altoparlantes en el mismo ambiente y al mismo tiempo que el ruido se oye... silencio. Las ondas sonoras de los dos gráficos se anulan entre sí y al nivelarse ¡no hay más ruido!
El patrón de las ondas del resonante y potente ruido del motor de los aviones es bastante predecible y las ondas son también bastante anchas. Gracias a ello es posible producir antisonido. Una computadora que sea lo suficientemente veloz puede calcular y conseguir antisonido antes de que pase la onda y en consecuencia obtener una reducción acústica de, nada menos que, 18 decibeles. Una cantidad idónea para no alterar el reparador sueño
Dormir
¿Cómo funcionaría este sistema en un dormitorio cercano a un aeropuerto? Muy sencillo: los micrófonos registran en la fachada de la casa del durmiente el sonido que debe combatirse. Los micrófonos están acoplados a una computadora que analiza el ruido y el resultado será captado por los altoparlantes en el dormitorio que, a su vez, emitirán el antisonido. En la mesita de luz sólo hay una cajita de plástico con un botón para encender y apagar.
Teniendo en cuenta que el antisonido obtiene los mejores resultados con las frecuencias más bajas, como el ruido de los aviones, los sonidos normales como la campanilla del despertador o la voz de un niño siguen siendo audibles.
Prueba de Práctica
El ingeniero Gert Jan Meijer representa al TNO en el mayor aeropuerto de Holanda, Schiphol, en Ámsterdam. Meijer se ocupará de llevar a la práctica el sistema antisonido en los alrededores de la terminal aérea:
"La primera versión para comprobar en la práctica cómo funciona realmente la esperamos instalar en el otoño boreal en unas cinco viviendas cercanas a Schiphol. Desde ya tenemos toda la confianza del mundo en que el resultado será óptimo aunque todavía quedan algunas investigaciones por realizar. Sobre todo debemos ver cómo se desenvuelven las personas con las cajitas y si quieren continuar..."
Proyecto ambicioso
Mientras tanto, la investigación sigue adelante, el TNO es sumamente ambicioso. Con la misma técnica los científicos pretenden crear también ‘islas de silencio' en el jardín trasero de las viviendas próximas a Schiphol.
Es más, existe la idea de un "muro sonoro virtual' alrededor del aeropuerto: una larga hilera de micrófonos acoplada a través de una computadora a una igualmente larga fila de altoparlantes que anula, sin dilación alguna, el bramido ensordecedor de los aviones. Sin embargo, es un proyecto que aún está en sus inicios. La prueba, que se pondrá en práctica el próximo otoño europeo, nos demostrará cuán viables y reales son estos planes.
Etiqueta: antisonido, Medio ambiente, ruido, sonido