Cada vez está más de moda hablar sobre el calentamiento global, el cambio climático o las crisis energéticas. Este tema, al parecer ha levantado tanta polémica que las agendas políticas, en muchos países, se inclinan por la búsqueda de alternativas que van desde campañas de ahorro, coches híbridos, cambio de estilo de vida, el uso de otras tecnologías para la generación de energías, como el llamado biocombustible, que para los defensores del medioambiente se trata de un mal uso de la terminología porque en la realidad no son más que agrocombustibles.
Se trata de obtener combustible a partir de sustancias orgánicas, principalmente de la caña y del maíz. Sus detractores lo critican porque conlleva la destrucción de bosques y selvas para conseguir más suelo para la siembra, y al mismo tiempo incrementa el monopolio de las semillas y cultivos. Además según expertos, considerando la contaminación que originan los tractores y camiones de carga usados para la siembra y producción de estos combustibles, finalmente lo que se consigue es un aumento de la contaminación.
Con campañas a favor y en contra de estos combustibles a diferentes niveles, con el ejemplo de países, como Brasil, donde su uso está muy desarrollado, con la opinión de expertos de la FAO que afirman que su expansión está encareciendo la comida en países pobres, con la opinión de sus opositores de que su producción obliga a efectuar una modificación de la naturaleza, y con la defensa de sus promovedores que creen que es una nueva y barata forma de sustituir el petróleo, Radio Nederland Wereldomroep organiza una debate con tres expertos y también, por qué no, con su pregunta u opinión. Esperamos contar con su presencia. Escribanos más abajo en comentarios.
Etiqueta: Agrocombustibles, biocombustibles, biodiesel, etanol, FAO, ONU