Joop Meijers

31-07-2008

No ha resultado una gran sorpresa que el primer ministro israelí, Ehud Olmert, anunciara su despedida de la vida política. En un breve discurso para la televisión israelí, Olmert -acusado de delitos financieros- declaró que dimitiría el mes próximo en cuanto su partido, Kadima, haya elegido a un nuevo líder. Esto ocurrirá el 17 de septiembre.

OlmerEn su discurso, calificado de "dramático" por los medios de comunicación israelíes, Olmert afirmó estar convencido de su inocencia. "Sin embargo, debido a las difamaciones y los persistentes ataques a mi persona por funcionarios que sólo quieren verme caer, considero de importancia nacional que yo dimita, para así poderme concentrar por completo en probar mi inocencia", declaró Olmert.

Al primer ministro se le acusa, entre otras cosas, de haber aceptado dinero ilegal de un filántropo norteamericano. Además, se habría dejado sobornar en transacciones inmobiliarias, y su familia se habría ido de vacaciones a costo del Estado. También se le acusa de presentar facturas ficticias.

Caos
Después de la dimisión de Olmert, su coalición en el Parlamento sufrió un revés tras otro. La unidad y disciplina de la coalición se desplomó como un castillo de naipes. El ministro de Finanzas describió el ambiente en el Knesset, el Parlamento israelí, como "un caos".

Según un sondeo de opinión de la televisión israelí, la popularidad de Olmert -electo en 2006- ha alcanzado su punto más bajo: 77% de los encuestados manifestó su descontento por la actuación de Olmert como primer ministro. De celebrarse hoy día elecciones, el líder de la oposición y antiguo primer ministro, Benjamín Netanyahu (Likud), recibiría 36% de los votos. La viceprimer ministra y ministra de Relaciones Exteriores, Tzippi Livni, del Kadima, obtendría un 25% de los sufragios, y el líder del Partido de los Trabajadores y ministro de Defensa, Ehud Barak, sólo el 12%.

Nueva contienda
La contienda por el liderazgo del Kadima será entre la viceprimer ministra, Tzippi Livni, y Shaul Mofaz, que en 2006 abandonó las filas del Likud. Livni lidera el equipo de negociaciones con los palestinos, y se la considera una "paloma". El ex ministro de Defensa Mofaz tiene la reputación de "halcón". Una vez que Olmert haya dimitido, el flamante líder del Kadima deberá formar un nuevo Gobierno. De no lograrse este objetivo, deben celebrarse nuevas elecciones en tres meses.

El primer ministro Olmert anunció que hasta su partida, seguirá haciendo todo lo posible para continuar las negociaciones con los palestinos y con Siria. Sin embargo, vista su débil posición política, es improbable que las autoridades palestinas y sirias cierren algún acuerdo con un gobierno cuya supervivencia es incierta.

Según diferentes observadores políticos, es muy probable que luego de las elecciones primarias, el Kadima forme una nueva coalición con el Partido de los Trabajadores, para impedir así que el líder del Likud, Netanyahu, acceda al cargo de primer ministro.

Debacle
Ehud Olmert sucedió en 2006 en el cargo de primer ministro a Ariel Sharón, fundador del partido Kadima, quien cayó en coma luego de un derrame cerebral. Unos meses más tarde, Olmert triunfó en las elecciones a la cabeza del Kadima. Olmert pasa a la historia como el hombre que lanzó a una no preparada Israel a un conflicto bélico con Hezbolá en Líbano. Para Israel, la guerra finalizó en un debacle. También es la primera vez en la historia que un primer ministro israelí es acusado de serios delitos financieros. Con toda seguridad, Ehud Olmert tendrá que declarar ante el juez al respecto.

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Etiqueta: Ehud Olmert, fraude, Israel, israelí, Kadima, Likud, Livni, soborno

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