Esta semana Israel celebra sus 60 años de existencia, en medio de nuevas conversaciones de paz con los palestinos. La ministra de Relaciones Exteriores de Estados Unidos, Condoleezza Rice, ha manifestado que tiene esperanzas de ver firmado este acuerdo antes de fin de año.
| Control militar israelí |
Duante las últimas semanas Nicolien den Boer nos ha contado en su weblog su viaje por Israel y Palestina y ahora ya de regreso a Holanda hace su propio balance sobre sus cuatro semanas de andadura.
De regreso en Israel después de dos semanas en los territorios palestinos, me embargaba un sentimiento de intranquilidad. El primer israelí con el que me crucé fue extremadamente amable y me preguntó de todo. Vaya suerte, me dije. Unos días más tarde fui invitada por un señor judío a su casa, y alguien, después de un corto diálogo sobre Holanda se despidió con un sonoro "saludos a Van Gogh". Entonces se disiparon todas mis dudas y me dije: qué gente más amable, los israelíes, tan acogedores y curiosos como los palestinos.
Dos semanas en los territorios palestinos habían bastado para cambiar mi opinión de los israelíes de manera bastante irreal. ¿El motivo?: con los únicos israelíes con los que tuve contacto en esos días fue con soldados en los puestos de control, cuyo comportamiento dista mucho de ser simpático. Los civiles israelíes tienen oficialmente prohibido entrar a Cisjordania.
Recuerdo haber sentido lo mismo al inicio de mi viaje por los territorios palestinos, camino a Ramalah. Lo que esperaba era agresión y pedradas, pero lo que encontré fue gente amable y curiosa.
| Ramallah |
En 1997 Mazen viajó a Alemania, a través de una organización de paz, y allí conversó por primera vez con un ciudadano israelí. Quedó asombrado de ver que se trataba de una persona de carne y hueso, con temores, penas y prejuicios parecidos a los suyos.
Desde entonces ha hecho amistad con israelíes, entre ellos Rami Elhanan, de 58 años, que perdió a su hija de 14 en un atentado suicida palestino. Elhanan no había tenido contacto real con un palestino antes de conocer a Mazen: hasta entonces para él eran "gente de trabajo que pasa por la calle". Ahora Mazen y Rami viajan por todo el mundo contando su historia.
Estos dos hombres son una excepción. La mayoría de los israelíes y palestinos nunca serán amigos. Sin experiencias compartidas es fácil olvidar que detrás de las barreras vive gente real, y lo que domina es el miedo y la negación del otro. Las medidas tomadas por Israel a partir de la ola de atentados suicidas durante la segunda Intifada, en el año 2000, tenían por objeto proteger a sus ciudadanos. Pero el muro de separación que se está construyendo y las enormes restricciones que sufren los palestinos en su propio territorio, hacen que el contacto sea prácticamente imposible. De esta manera, a ambos lados de la frontera crecen generaciones de palestinos e israelíes que se temen y odian ya antes de conocerse.
Personas cuyo único deseo es permanecer alejadas unas de otras: la verdad es que no se puede imaginar un terreno más árido para una futura paz entre los dos pueblos.
Mazen me cuenta dio una conferencia en una sala llena de niños judíos. En un primer momento la sala se había vaciado, pero después que el profesor los obligó amablemente a regresar "los chicos no querían que me fuera y conversamos durante horas". ¿La razón? "Reconocieron en mí a una persona".
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