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Agentes alemanes pluriempleados en Libia

Laurens Boven

07-04-2008

Más de 30 agentes de policía y militares alemanes, tanto retirados como en activo, son sospechosos de haber entrenado en Libia al servicio de seguridad del presidente Muammar al Gaddafi. Por supuesto que a título personal y sin haber puesto en conocimiento a sus superiores. El Parlamento alemán duda de si las autoridades estaban al corriente.

GSG9-240.jpgQuince mil euros semanales es lo que los especialistas alemanes habrían ganado en Libia. En total, el coronel Gaddafi habría pagado más de un millón y medio de euros a los alemanes. Los entrenamientos se componían de ejercicios de tiro y autodefensa, así como el abordaje de barcos y cómo reducir a sospechosos. Un asunto embarazoso, ya que en el 2005 y 2006 - periodo en el que tuvieron lugar los entrenamientos - Libia figuraba todavía en la lista de países que apoyaban a terroristas. Y todavía sigue siendo famosa por violaciones a los derechos humanos. "Los agentes de policía no tienen nada que buscar en Libia", comenta el sindicato de policía alemán.

Todavía no está claro de cuántos agentes se trata. Se ha denunciado a una persona ante el Ministerio Público y contra otros han sido tomadas medidas disciplinarias. Posiblemente se trate de un total de 30 personas. Los agentes implicados eran miembros de una unidad de elite de la policía alemana, el Spezialeinsatzokomando, especializado en operaciones antiterroristas. Los agentes que todavía estaban en servicio activo, tomaban vacaciones para poder realizar los entrenamientos. Uno de ellos permaneció, incluso, seis meses seguidos en Trípoli. La operación completa ha sido organizada por un ex policía de 48 años de edad. Los agentes sospechosos no forman parte ya de unidades de elite y ahora tendrán que comparecer ante el juez por quebrantar secretos de estado.

Implicación de la política alemana
No se sabe hasta qué punto estaba el gobierno alemán al corriente de los entrenamientos o, incluso, si él mismo los había organizado. Cualquier implicación se desmiente categóricamente, pero los periódicos alemanes citaron este fin de semana varias fuentes de círculos gubernamentales que podrían arrojar nueva luz en el caso. Así pues, y en todo caso, la Embajada alemana en Trípoli parece ser que sí tenía conocimiento de los entrenamientos.

También se citó el nombre del ex canciller Gerhard Schröder. Según varios periódicos alemanes, Schröder firmó en secreto un acuerdo con Gaddafi en el 2004. Los entrenamientos serían un servicio mutuo, un gesto de agradecimiento por la ayuda libia en la liberación de varios alemanes que habían sido secuestrados en Filipinas en el 2000 por el movimiento terrorista Abbu Sayyaf. Schröder desmiente la acusación calificándola de "disparate" y, mientras tanto, ha tomado contacto con un abogado.

Notable es también el hecho de que, en todo caso, el Ministerio de Defensa estaba al tanto ya en el 2006 de las actividades en Libia. Ya por aquel entonces, un sargento-mayor había sido relevado de su cargo después de saberse internamente que había participado en los entrenamientos. Se trata de uno de los guardaespaldas del máximo jefe del Bundeswehr. Al parecer, había entrenado a los guardaespaldas de Gaddafi y por lo visto, el Parlamento no fue puesto en antecedentes sobre el particular.

Explicaciones
Los políticos de todos los partidos exigen ahora explicaciones. El próximo miércoles se discutirá el tema en el Parlamento y una comisión parlamentaria para servicios de seguridad interrogará a la máxima autoridad del Bundesnachrichtendienst. La oposición desconfía de la negativa del servicio de seguridad alemán sobre su conocimiento de la cuestión. Razón para ello es que el servicio de seguridad también había desmentido anteriormente este año que no tenía nada que ver con el escándalo fiscal de Liechtstein. Más tarde se supo que el Bundesnahrichtendienst había desempeñado, precisamente, un importante papel en la investigación de centenares de ciudadanos alemanes que habían ingresado dinero negro en bancos de Liechtenstein.

Los parlamentarios de la oposición formulan ahora la cínica pregunta de qué es peor: decenas de agentes de policía que, a propia iniciativa, venden sus conocimientos a una dictadura sin que el servicio de inteligencia se entere o un acuerdo secreto entre el gobierno alemán y el libio. En ambos casos, es un escándalo. El dirigente de la oposición, Guido Westerwelle amenaza ya con iniciar una investigación parlamentaria si no se responde esta semana a todas las preguntas.

Etiqueta: Alemania, antiterrorismo, Gaddafi, Gerhard Schröder, gsg-9, Libia, militares, terrorismo

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