Es prácticamente seguro que el movimiento terrorista al-Qaeda ha perdido a uno de su principales cabecillas. Abu Khabab al-Masri (alias Midhat Mursi al- Sayid Umar) ha resultado muerto en un ataque de misiles estadounidense en la zona fronteriza entre Pakistán y Afganistán. Abu khabab al-Masri era el más importante experto del movimiento en el terreno de explosivos convencionales y buscaba afanosamente métodos para desarrollar armas de destrucción masiva.
No es la primera vez que se declara muerto al egipcio Abu Khabab al-Masri, pero en esta ocasión parece no haber duda alguna sobre la certeza de la noticia. Ha sido Mustafa Abu al-Yazid, uno de los dirigentes de al-Qaeda quien ha confirmado la muerte del hombre conocido como el "artificiero" de la organización.
Abu Khabab murió el 29 de julio en un ataque aéreo en Pakistán, junto con otros dos dirigentes de al-Qaeda. Presumiblemente, el ataque fue realizado con una avioneta del tipo Predator o Reaper armada y no tripulada. No se tiene más detalles del ataque por el momento, pero hay muchas especulaciones de que el blanco real del ataque era el número dos de al-Qaeda, el también egipcio Ayman al-Zawahiri.
Libro de fabricación casera
Abu Khebab era el experto en explosivos de al-Qaeda y autor de un voluminoso libro de bricolaje para lo seguidores del movimiento, que circula desde hace tiempo en Internet. La mayor preocupación para los servicios de información y seguridad occidentales no era la cuestión de "cómo fabrica una bomba un terrorista", sino un interés especial de al-Qaeda, en general, y Abu Khabab, en particular, por el desarrollo de armas de destrucción masiva.
Perros
Tristemente famosas son las imágenes de la muerte unos perritos que fueron expuestos a gas tóxico en un campo de entrenamiento de al-Qaeda en Afganistán, en la localidad de Derunta, cerca de Jalalabad. Ese proyecto de gas tóxico estaba dirigido, al parecer, por Abu Khabab. Tras los atentados del 11 de septiembre del 2001, el campo de entrenamiento fue destruido por bombarderos estadounidenses.
Armas de destrucción masiva
Claro está que, entre la muerte de perros de laboratorio y un ataque a objetivos occidentales con consecuencias catastróficas, hay naturalmente, una enorme brecha. Ambición no le falta, pero al- Qaeda no ha conseguido aún desarrollar, y ni mucho menos usar, armas de destrucción masiva. Lo único que se aproximó fue un incidente en la capital de Jordania, Amman, en abril del 2004, cuando fueron descubiertos unas camionetas con productos químicos. Según dicen, la idea era perpetrar un gran ataque químico contra objetivos occidentales en Amman, pero las fotos publicadas hacen pensar en un trabajo poco profesional. Parecía antes la obra de alguien que había saqueado varias farmacias en Amman y arrojado el contenido en la caja de la camioneta. En todo caso, no tenía nada que ver con una arma química, en el clásico significado de la palabra.
Pánico
Habría que apuntar que al-Qaeda, no parece buscar la fabricación de copias de armas militares "normales" de destrucción masiva. Lo que la organización pretende es sembrar el pánico y, así, desarticular las sociedades enemigas. Por ejemplo, construyendo una "bomba sucia" - una bomba ordinaria en la que se ha introducido un ligero material radioactivo. No es un arma nuclear real pero,en todo caso, causaría pánico.
Es difícil decir si con la muerte de Abu Khabab al-Masri ha disminuido la amenaza de al-Qaeda. Sus conocimientos eran, principalmente, de carácter técnico; desde el punto de vista ideológico, Abu Khabab no desempeñó ningún rol de importancia dentro de la organización. Y, como ya se sabe, los conocimientos técnicos son relativamente fáciles de transferir.
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Etiqueta: Afganistán, al-Qaeda, armas de destrucción masiva, explosivos, Midhat Mursi al- Sayid Umar, Pakistán