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Al Jazeera: Glasnost en el mundo árabe

Rosa Meneses Aranda 19-10-01

19-10-2001

La televisión por satélite qatarí al Jazeera está quitando el sueño a los estrategas estadounidenses que tratan de minimizar el impacto en la opinión pública mundial de los ataques contra Afganistán. Estados Unidos no ha podido evitar que el mundo alcance a ver imágenes de los bombardeos, de las víctimas civiles o del éxodo de los refugiados difundidas a través de la única cadena de televisión que cuenta con periodistas en Afganistán. Por primera vez desde la Guerra del Golfo, la CNN tiene un competidor que no duda en mostrar las dos caras del conflicto.

aljazeeraLa gota que colmó el vaso fue la difusión de un comunicado de Al Qaida. El Gobierno estadounidense elevó una queja a Al Jazeera por considerar que utiliza una retórica inflamatoria que beneficia a Bin Laden. Pero cabe pensar que, si no existiera Al Jazeera, nunca habríamos podido escuchar de boca de Bin Laden lo que piensa de este conflicto o nunca habríamos visto un Kabul destruido, de la misma forma que, a través de la CNN, nunca escuchamos qué tenía que decir Sadam Husein ni contemplamos las ruinas de Bagdad tras los bombardeos sobre Irak en 1991.

Desde que comenzó la ofensiva contra Bin Laden y el régimen talibán, la televisión qatarí ha difundido discursos grabados del disidente saudí y ha rescatado de sus archivos entrevistas con él, provocando las iras de Washington. Al mismo tiempo que expresaban sus quejas sobre la cobertura de Al Jazeera de la actual crisis, los dirigentes estadounidenses se daban cuenta de la importancia de exponer sus puntos de vista en un canal de televisión visto por 30 millones de árabes. El secretario de Estado, Colin Powell, y la consejera de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, fueron los primeros en conceder entrevistas a Al Jazeera. Recientemente lo ha hecho el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld. Ahora, Washington analiza la posibilidad de que sea el propio presidente, George Bush, el próximo en hablar al mundo árabe desde este foro. Intentará explicar que EEUU está inmerso "en una guerra contra el terrorismo" y "no en una guerra de civilizaciones", en palabras de Rice.

Al Jazeera cuenta con un corresponsal en Kabul y otro en Kandahar, que tienen acceso directo a lo que ocurre en Afganistán, aunque han de enfrentarse igualmente a las dificultades propias de un conflicto armado y a las restricciones de los talibán. La propia CNN, consciente de que sus reporteros no pueden llegar a donde llegan los de Al Jazeera, se ha apresurado a firmar un contrato de exclusividad con el canal qatarí. Sin embargo, CNN no utilizará el pacto de exclusividad cuando se trate de noticias de "interés nacional" y las compartirá con otros canales.

Pero la televisión qatarí es por sí misma un fenómeno más allá de la actual ofensiva que la ha llevado a liderar la información internacional. Creada en noviembre de 1996 por el emir de Qatar, Hamad bin Jalifa al Zani, Al Yazira (que en árabe significa "la isla") responde a una política de glasnost (política de libertad de expresión y transparencia informativa ideada por Gorbachov en los últimos días de la Unión Soviética) emprendida por el dirigente en este pequeño estado del Golfo Pérsico. Hace seis años, Hamad bin Jalifa derrocó a su padre en un golpe de estado incruento. Una de sus primeras medidas tras ascender al poder fue abolir el Ministerio de Información, responsable de la censura. Un año después, aprobó un presupuesto de 150 millones de dólares para lanzar Al  Jazeera. Hoy, esta isla de información independiente permite a la población árabe escapar de la censura de sus gobiernos.

"Estamos aquí para probar que es posible la existencia de un canal de noticias árabe independiente", afirma su subdirector, Abdullah al Haj. Ejemplo de ello son sus programas de debate "La dirección opuesta", "Más que opiniones", "Diálogo abierto" o "La otra opinión", que abarcan temas tabú como los derechos humanos, la libertad de la mujer, las ideas de los opositores a los regímenes árabes o interpretaciones contrarias a las enseñanzas islámicas. Con un presupuesto de 30 millones de dólares y su plantilla plagada de veteranos periodistas del prestigioso servicio de noticias en árabe de la BBC, Al Jazeera se ha convertido en un modelo a seguir. O mucho más lejos, en una revolución política en el mundo árabe.

Rosa Meneses Aranda
Periodista colaboradora del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH)

Etiqueta: actualidades, America Latina, derechos humanos, economia, entrevistas, europa, Holanda, internet, latinoamerica, noticias, onu, Paises Bajos, paz, politica, radio, radio nederland, unesco, unicef

Opinión de los lectores:


marcos, 18-12-2005 - espña

me parece mui bien este canal


Guillermo, 01-12-2005 - Argentina

Debiera haber en el mundo muchas mas cadenas de radio y televisión independientes que mostraran la verdad sobre los abusos a los derechos humanos principalmente por parte de EEUU que se ha encargado de ser una potencia militar para avasallar países ricos con poblaciones pobres y no una potencia económica que ayude a esos mismos pueblos.


Dahi, 01-12-2005 - españa

obtener informacion sobre la situacion de maruecos sobre la inmigracion


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