Las Naciones Unidas organizan numerosos actos en todo el mundo con motivo del Día Internacional del Refugiado. Según el informe de la Organización mundial, 42 millones de personas han debido abandonar sus países o sus lugares de residencia para huir de la violencia y la persecución.
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De ellos, 16 millones son refugiados y el resto desplazados, aunque estas cifras no incluyen los millones de afectados por las crisis provocadas por fenómenos naturales.
De los refugiados, 4,6 millones son palestinos que se han visto obligados a abandonar sus hogares por la violencia. Francesc Claret, asistente de la Agencia de la ONU para los Refugiados en Palestina, UNRWA, califica como un "respiro" la reciente tregua entre el grupo islamista palestino, Hamás, y el Gobierno de Israel, alcanzada gracias a la mediación de Egipto.
En el Día Internacional de los Refugiados, este hecho es considerado por Claret como una buena noticia para los palestinos en la franja de Gaza y un alivio para los trabajadores humanitarios que asistin a los refugiados en esa turbulenta zona.
Anna Karina Rosales.- ¿Ha tenido consecuencias el hecho de que Hamás tomara el control de la franja de Gaza en junio de 2007?
Francesc Claret.- Desde que Hamás controla de facto Gaza, nosotros, como institución humanitaria de las Naciones Unidas, encargada de los refugiados palestinos en Gaza, Cisjordania, Síria y Líbano, tenemos evidentemente muchos más problemas de acceso. Por razones de seguridad, el Gobierno israelí ha impedido, en numerosas ocasiones, que la ayuda humanitaria -como la entrega de agua y alimentos - entre en Gaza. Y ha impedido, por lo tanto, que nosotros podamos cumplir nuestra misión humanitaria en la franja. Estamos hablando de un millón y medio de personas. La gran mayoría, en este caso el 80 por ciento, depende de la ayuda internacional. Y con los problemas de acceso y los problemas del petróleo, que tampoco no está entrando muchas veces, lo que pasa entonces es que no podemos distribuir nuestra comida, no podemos distribuir los servicios médicos, educacionales y sociales básicos. Por lo tanto, el sufrimiento de la población este último año ha sido muy alto.
A.K.R.- Esta tregua acordada entre Hamás e Israel, ¿cuánto respiro da a la situación de los desplazados y refugiados?.
F.C.- Evidentemente cualquier tregua, cualquier alto el fuego entre Hamás e Israel, para nosotros es muy buena noticia. Así nos permite llevar nuestra misión a cabo en un espacio de paz y de tranquilidad. La población de Gaza necesita respirar y cuando digo respirar no me refiero sólo a lo físico, sino también a lo mental. El estrés psicológico y traumático, como se puede imaginar, de estar dentro de una franja que tiene 40 kilómetros de largo y 10 kilómetros de ancho, en muchos casos, es muy traumático para la población. Nosotros esperamos que esta tregua permita a la gente de Gaza volver a tener esperanza, volver a tener un poco de visión en el futuro. Que nos permita a nosotros llevar nuestras actividades humanitarias y que permita a la comunidad internacional volver a tener una relación un poco normalizada con la franja a nivel de intercambios comerciales, a nivel de intercambios humanitarios, etc.
A.K.R.- Hamás exige la reapertura del paso de Rafah, entre la franja de Gaza y Egipto, cosa que Israel no esta dispuesto a hacer. ¿Cuán vital es que se reabra este paso para el bienestar de los pobladores de la zona?
F.C.- Para el trabajo humanitario, para nosotros, evidentemente cuanto más pasos estén abiertos más facilita muchísimo nuestra misión. Nosotros, como Naciones Unidas, entramos sobretodo por el paso de Erez. Rafah es el paso comercial. Lo que es importante, en este sentido, es que no hay actividad privada comercial en Gaza desde hace muchísimo tiempo. La gran mayoría de industria o comercio privado ha tenido que cerrar porque no hay materiales que llegan, porque no se puede importar o exportar productos o porque la producción interna ha estado completamente destrozada. Con lo cual, todo paso fronterizo que pueda permitir un intercambio comercial con el mundo exterior, que pueda permitir volver a reabrir tiendas, que pueda permitir volver a abrir comercios y actividad industrial, va a significar que la riqueza pueda volver a la franja de Gaza y que la actividad económica y social pueda volver. Y que por lo tanto, no se dependa tantísimo de la ayuda humanitaria ya que, como dije, el 80 por ciento de la gente en este momento depende de la misma.
A.K.R.- Hay dudas sobre la viabilidad de esta tregua, pues los israelíes piensan que Hamas podría rearmarse y hay temores de que Israel podría continuar matando palestinos. ¿Cómo ve su institución estos temores?.
F.C.- Nosotros no entramos en coyunturas políticas. Hay partes de Naciones Unidas y del Cuarteto -del cual Naciones Unidas forma parte- que se ocupan de los aspectos políticos. Nosotros lo que podemos hacer continuamente es un llamamiento a todas las partes: a Hamás, a la Autoridad Palestina, a Israel y a la Comunidad Internacional de que hay ciertos derechos que se deben respetar. que el alto al fuego es necesario para poder reabrir un poco la franja y para brindar un respiro a la población y poder llevar a cabo nuestra actividades humanitarias. Independientemente de si los acuerdos se van o no van a cumplir, nuestra agencia lo que puede hacer es llamar a las partes para que esto se lleve a cabo.
Etiqueta: 42 millones, ACNUR, Claret, Día Internacional del Refugiado, Naciones Unidas, Palestina, UNRWA