De cara al juicio del serbo bosnio Radovan Karadzic, surgen las comparaciones con el proceso contra Slobodan Milosevic. Al igual que lo hizo éste, Karadzic ya ha manifestado su deseo de asumir su propia defensa. Cabe preguntarse si el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) podrá evitar nuevas decepciones. El ex acusador Sir Geoffery Nice y ‘ amicus curiae' (amigos de la Corte) Tim McCormack dan su opinión al respecto.
Sea como sea, la acusación contra Radovan Karadzic es menos confusa que la del ex presidente serbio. Mientras que a Milosevic se le imputaban 66 cargos, contra Karadzic se han formulado sólo 11, y posiblemente menos, ya que antes del comienzo del proceso, las imputaciones pueden adaptarse. Además, en general se espera que el proceso tardará menos en comenzar que lo que fue el caso con el juicio contra el fallecido es presidente, quien permaneció más de un año en la cárcel de Scheveningen, antes de que se iniciara el juicio.
Mientras que Milosevic fue acusado de crímenes en Bosnia, Croacia y Kosovo, así como pertenencia a una organización criminal, a Karadzic sólo se le imputan crímenes en Bosnia.
La extensa imputación contra Milosevic guardaba ante todo relación con las víctimas, ya que los acusadores deseaban que, en lo posible, todas ellas y sus familiares pudieran consignar sus vivencias en la acusación. Por tal razón, en el documento se mencionó una gran cantidad de pueblos y regiones tanto bosnios como croatas, pese a que, con frecuencia, se trataba de crímenes de similar índole.
Selección de cargos
Tim McCormack, quien en la fase final del juicio contra Milosevic fue designado ‘amigo de la Corte', opina que una acusación tan compleja nunca es totalmente exhaustiva.
Según McCormack, en vez de intentar abarcarlo todo, los acusadores también deben hacer una selección representativa de los cargos, pues con ello se evita el riesgo de no poder demostrar la culpabilidad.
Además, a su juicio, en caso de que los cargos sean demasiado extensos, los jueces deberían informarlo a los acusadores. Sin embargo, Sir Geoffrey Nice no cree que las imputaciones contra Milosevic hayan sido demasiado complejas.
El ex acusador no cree que ésa haya sido la razón para la prolongada duración del proceso, sino el derecho que se concedió a Milosevic para asumir su propia defensa. De haberse conducido de forma usual, el proceso tal vez hubiese durado sólo dos años, en vez de cuatro, y con muchas interrupciones.
Derecho
Además, Milosevic sufría frecuentes quebrantos de salud, como consecuencia de lo cual las audiencias sólo se celebraban en medias jornadas. Si Milosevic hubiera sido representado por un abogado, las audiencias se hubieran podido celebrar normalmente, incluso en aquellos días en que el acusado estaba enfermo.
A pesar de todo, ambos expertos coinciden en que también Radovan Karadzic tiene derecho a asumir su propia defensa. A este respecto, Geoffrey Nice señala que en caso de haber sido juzgado en Serbia, no hubiera tenido tal privilegio. A lo anterior, McCormack agrega que Milosevic supo manejar hábilmente esta circunstancia.
El ex ‘amigo de la Corte' reconoce que Milosevic siempre obró con astucia y nunca quebrantó la ley, y con ello evitó que los jueces lo despojaran del derecho a representarse a sí mismo. Otro acusado, Voyislav Seselj, no tuvo esa astucia, y con sus constantes ofensas e insultos a la Corte, sacrificó su derecho, ya que los jueces no lograban contenerlo..
Es muy probable que Karadzic se defienda personalmente, y que aproveche esa oportunidad para exponer sus ideas sobre la historia de Bosnia. Y puesto que no es jurista, posiblemente no se concentrará mucho en argumentos jurídicos, razón por la cual los jueces posiblemente lo obliguen a aceptar un abogado, ya que de otro modo puede causarse perjuicio. Sin embargo, según McCormack, se trata de una decisión muy difícil, y los magistrados tratarán de evitarla.
Por su parte, Geoffrey Nice apoya la decisión de los jueces de permitir a Milosevic defenderse sin mediación de abogado, aunque condena la posibilidad que se le concedió para prolongar el juicio. Pero, en definitiva, concluye que, gracias a ello, hoy día nadie puede sostener que Milosevic no tuvo un juicio justo.
Por último, para el Tribunal Penal una duración de más de dos años del juicio no constituye ningún problema, ya que, con anterioridad, Naciones Unidas ha declarado que tratándose de los acusados más importantes, el Tribunal puede continuar funcionando, incluso después del año 2010, cuando estaba previsto que cerraría sus puertas.
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Etiqueta: Bosnia, Radovan Karadzic, Serbia, Slobodan Milosevic, TPIY, Tribunal Penal para la ex Yugoslavia, Yugoslavia