Thijs Westerbeek van Eerten

12-08-2008

‘Lighting Africa' (Luz para África) fue un concurso, convocado por el Banco Mundial en 2007, con el fin de encontrar una manera sostenible, asequible -económicamente hablando- y práctica de dotar a África de ese servicio básico. Los ganadores fueron la compañía holandesa ‘Lemnis Lighting' y la inglesa ‘G24 Innovations'. Ambas ganaron el premio por su prototipo de lámpara Led, una bombilla súper ahorrativa combinada con un pequeño panel solar flexible.

ledverlichting250.jpgAmbas piezas de la lámpara solar Led (acrónimo de Light Emitting Diode, diodo emisor de luz) son únicas y la combinación de las dos es lo que hace aún más especial este sistema.

Ruud Koornstra, director de Lemnis, describe el impresionante trabajo que realiza G24i para hacer viable la energía solar en nuevas regiones del mundo: "Los paneles solares son, por lo general, muy pero muy caros y difíciles de elaborar, ante esta constatación optaron por emplear otro método; en cierta forma se podría comparar con la fotosíntesis, es decir, la manera en que las plantas captan energía de la luz solar. Al igual que las hojas, el pequeño panel también es verde y flexible. La ventaja radica en que es irrompible y para que no moleste puede plegarse en un poste o colocarse en un techo de cinc. Si bien suministra menos energía que un panel solar común, también hay que resaltar que es cien veces más económico".

Es cierto, se extrae menos corriente que de un pequeño panel solar pero, hasta para eso Lemnis tiene una solución: su lámpara Led consume un vatio, sí, sólo uno, con el que se ilumina toda una habitación de 40 m2. La mínima cantidad que produce el panel solar durante el día puede ser almacenada en una pequeña batería que alcanza para dar luz toda la noche.

Una lámpara incandescente gasta por lo menos 200 watt y unos 40 vatios la promocionada lamparilla fluorescente de bajo consumo. A ello hay que agregar que estas lámparas comunes de bajo consumo contienen mercurio y ocasionan a largo plazo un enorme problema al medio ambiente. La iluminación que utiliza ahora la África ‘oscura' es costosa, no renovable y de mala calidad; se trata por lo general de lámparas alimentadas con queroseno o con energía proveniente de los poco confiables generadores a diesel, de enorme consumo.

Ventajas de la lámpara LED
Con tan sólo cuatro lamparitas del sistema solar Led se puede iluminar toda una clase de una escuela africana.

Ruud Koornstra explica cómo hace su lámpara para conseguir semejante rendimiento:
"Es una lamparita que en realidad da poca luz pero mucha visión. Imagínese cuando usted está a la intemperie con luna llena, usted puede ver todo. Sin embargo, si tuviera consigo un fotómetro, ese instrumento no podría medir nada, porque hay muy poca luz para que un aparato de esas características pueda registrarla, y sin embargo tiene mucha visión. Nosotros hemos imitado la luz de la luna llena en esta lámpara, de hecho, es luz de luna a turbina, luz de luna intensificada".

Si se conecta la lamparita en primer momento ofrece una luz verde que sólo se ve si se mira directamente a la bombilla. La superficie iluminada por la lamparita tiene una luminosidad blanca como si fuera irradiada por la luna pero, con mayor potencia.

Reinversión del premio
El premio del Banco Mundial, dotado con 200.000 dólares, recayó en Lemnis y G24i. Sin embargo esa suma no está destinada a los ganadores: "Ese dinero lo vamos a utilizar en Ruanda para financiar el primer proyecto piloto, destinado a la propia gente de África. Que nadie crea que vamos ahí a decirles ‘aquí tienen una lámpara'. Al contrario, vamos a escuchar cuáles son las verdaderas necesidades de la población. Vamos a elaborar un par de modelos, efectuaremos una investigación de las aplicaciones prácticas, indagaremos cómo prevenir el robo, la solidez, cuál es la mejor forma que debe tener el producto y averiguaremos la manera más óptima de distribución. Es más, estamos sopesando un ‘microfinanciamiento'".

La microfinanciación será necesaria porque el precio indicativo de la lámpara probablemente ronde los diez dólares. Una cantidad enorme para el concepto africano. Por otro lado, la electricidad en África es mucho más cara que en occidente y una lámpara Led tiene una vida útil de 35 años. Tal como Koornstra acertadamente lo expresa: "En realidad, no se está comprando una lámpara sino luz y por si fuera poco por ... 35 años".

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Etiqueta: Banco Mundial, diodo emisor de luz, G24 Innovations, keroseno, Lemnis Lighting, Light Emitting Diode, Lighting Africa, luna, luz, lámparas LED, Ruud Koornstra, vatios, África

Opinión de los lectores:


f, frgalece1@yahoo.es, 14-08-2008 - p

las 1,200 mllns-has-deserticas del sahara reciben sol suficiente para iluminar e industrializar toda africa avisenles a los holandeses lumis y uk g-24 innocations


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