El transporte eléctrico está a las puertas de convertirse en una realidad y la política debe apostar por este tipo de vehículos. A esta conclusión han llegado los científicos de la Universidad Técnica de Delft. Dejemos de lado a los híbridos, a los complicados automóviles a hidrógeno y pasemos al transporte totalmente eléctrico. Los beneficios más importantes se pueden resumir en dos ventajas: son limpios y súper económicos.
El hermosos bólido ‘Tesla Roadster', que ya se puede adquirir en Estados Unidos, es el primer coche deportivo completamente eléctrico y accesible en el mercado comercial. En el fondo es bastante simple: tiene un potente motor y un buen sistema de baterías, eso es todo. El Tesla Roadster Electric va de 0 a 100 km/h en tan sólo cuatro segundos, tiene una autonomía de 350 kilómetros aproximadamente y cuesta la módica suma de ... ¡100.000 dólares!
¿Caro?
Hasta el más modesto vehículo eléctrico de reparto es por lo menos dos veces más caro que su homólogo a gasolina o diesel. Sin embargo, si se tiene en cuenta que el uso de un coche eléctrico es mucho más económico y que el precio de la gasolina o el diesel está por las nubes, se puede concluir que la transición a un vehículo eléctrico será más rápida de lo que pensamos. Así opina el Ingeniero Chris Hellinga, coordinador de investigaciones de energía sostenible de la Universidad Técnica de Delft:
"En el último año ha comenzado a prevalecer repentinamente la noción de que un transporte vial totalmente eléctrico es una opción interesante. Las razones son muchas: es silencioso, limpio y sobre todo muy económico. Todos estos motivos hacen que los usuarios piensen que dentro de unos pocos años el transporte pasará a ser eléctrico". Y no es una idea descabellada. Un auto familiar normal puede circular a electricidad, fácilmente unos 100 km. por tan sólo un euro, lo que contrasta sobremanera con los 80 euros que se gastan en Europa para llenar un tanque de combustible.
Ahorrativo
El automóvil eléctrico es fundamentalmente limpio sobre todo porque el motor eléctrico es cuatro veces más eficiente que un coche a gasolina o diesel. De la energía almacenada en las baterías el 80% llega finalmente a las ruedas y en un vehículo a combustión sólo el 20%. Hasta en el caso de que la corriente sea generada de forma ‘sucia' sigue siendo cuatro veces más limpio circular a electricidad.
El transporte a electricidad en Holanda es una modalidad que está a punto de fortalecerse e incluso ya está a la venta. La empresa Duracar, de la ciudad de Helmond, está dando los últimos retoques a un vehículo de reparto llamado ‘Quicc'. El pequeño coche, que está pensado para el reparto de mercaderías y para la entrega de pizzas a domicilio, tiene dos asientos y un espacio para una carga de 600 kilos. Su velocidad máxima es 120 km/h y su autonomía se sitúa en unos 150 km. Por la noche el ‘Quicc' se puede enchufar a una red eléctrica normal. Los ‘gastos diarios de combustible' ascienden a unos pocos centavos de euros.
Los primeros cinco ejemplares del ‘Quicc' ya han sido vendidos. Es más, ya está completa la orden de encargos de Duracar para el presente año. La introducción masiva al mercado se espera que tenga lugar dentro de dos años.
¿Por qué ahora?
El invento de baterías de ión-litio es lo que, a diferencia de hace diez años, posibilita ahora la existencia de automóviles como el ‘Quicc' o el Telsa Roadster. Esas baterías son mucho más pequeñas, más livianas y más potentes que las antiguas baterías de plomo. En la actualidad un auto completamente eléctrico puede ir más lejos y a mayor velocidad, con lo cual es útil para la vida diaria.
Según el Ingeniero Chris Hellinga sólo hay un motivo por el cual el coche eléctrico todavía no ha tenido su gran lanzamiento: la capacidad de producción. Aún no hay en el mundo suficientes empresas que puedan fabricar las baterías de alta tecnología de ión-litio pero, eso es una cuestión que se resuelve, a lo sumo, en un par de años.
El holandés, comprometido con el medio ambiente, que no quiera esperar ese tiempo puede, si así lo desea, circular ya de manera eléctrica. Eso sí, en dos ruedas. En Ámsterdam existe una empresa que alquila y vende scooters, las motonetas eléctricas. Florian Minderop, dueño de ‘Mister Green', nos explica qué tiene de especial un aparato de esas características:
"En primer lugar, desde ya, que es eléctrico, ello significa que es muy ahorrativo, sumamente eficiente y por ende muy amistoso con el medio ambiente. Tiene una autonomía de 50 kilómetros y una velocidad máxima de 50 km/h. Es ideal para circular por la ciudad".
Para Chris Hellinga de la Universidad Técnica de Delft, toca ahora al Estado holandés apostar por el transporte eléctrico. El propio mercado se encargará del desarrollo y la venta de autos. El público lo está pidiendo, es un buen negocio, razón por la cual los autos serán una realidad dentro de muy poco tiempo. Al respecto el Ingeniero Hellinga no alberga ninguna duda. En todo caso, el Estado debe encargarse de que existan suficientes puntos de abastecimiento y una infraestructura eléctrica adecuada. Una cosa es cierta, si la investigación y la política se concentran a partir de ahora en la viabilidad del automóvil totalmente eléctrico, no serán necesarios ni los malditos biocombustibles ni tampoco los complicados vehículos a hidrógeno.
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Etiqueta: auto eléctrico, Chris Hellinga, DuraCar, hidrógeno, híbridos, Quicc, Telsa Roadster, transporte eléctrico, Universidad Técnica de Delft