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Spielberg dice no a las Olimpiadas de Pekín

Perro de Jong

14-02-2008

El cineasta estadounidense Steven Spielberg no será consejero artístico en las ceremonias de los Juegos Olímpicos de Pekín. Spielberg renunció debido a la política de China respecto a la región sudanesa de Darfur. Con la dimisión, la crítica a China como organizador de los juegos Olímpicos adquiere un rostro internacional. Pero cabe preguntarse por qué ha esperado tanto tiempo para dar a conocer su decisión.

 Hace poco tiempo, la actriz Mia Farrow comparó a Steven Spielberg con Leni Riefenstahl, la cineasta de propaganda nazi que filmó los tristemente famosos Juegos Olímpicos realizados en Alemania en 1936. Farrow recurrió desde el Holocausto hasta los Campos de Exterminio Camboyanos, The Killing Field's, para convencer al mundo de que China no se merece organizar las Olimpíadas e incluso ha acusado a Pekín de llevar a cabo un genocidio.

Darfur
Hasta ahora, Spielberg había guardado silencio y esperaba el resultado de una carta enviada a China el año pasado. En la misiva el cineasta estadounidense instaba al presidente de China, Hu Yintao, a que ejerciese presión sobre el Gobierno de Sudán. Spielberg responsabiliza al Gobierno de Sudan de la crisis de Darfur y China vende armas a Sudán e importa petróleo de ese país.

Poco después de recibir la carta, China envió un emisario especial a Darfur y Pekín dejó de oponerse a una resolución de las Naciones Unidas para enviar tropas a la convulsionada región sudanesa. Las señales fueron esperanzadoras, pero para desilusión de Spielberg no sucedió nada más y por ello tomó la decisión de no participar de ninguna manera en los Juegos.

Cinco críticas
El humorista holandés Erik van Muiswinkel mostró su satisfacción ante la decisión de Spielberg. Muiswinkel es otra de las celebridades que también desarrolla una campaña contra los Juegos Olímpicos de Pekín, aunque sus críticas no sólo están dirigidas al papel que desempeña China en la situación de Darfur.

Van Muiswinkel declaró: "Existen cinco argumentos para no realizar los Juegos Olímpicos en China y cada una de ellos por separado es una razón suficiente. En ninguno de ellos Spielberg vio una razón para no participar. A mí me gustaría conversar con él durante una hora y preguntarle por qué antes, y de forma más estructural e intensa, no dijo:
!Muchachos, en ese país no se pueden organizar los Juegos Olímpicos!"

Sin embargo, para Martha Meijer, de la organización Aim for Human Rights, no es importante en cuál de los puntos se apoya la crítica. Lo principal es la forma de hacer la crítica, para lo que hay que hacer algunas consideraciones.
Meijer manifestó: "Debemos ser claros en que se trata de una decisión práctica y no hacer gestos emocionales. Podemos imaginarnos que los juegos tienen un impacto positivo en el hecho de que surgen contactos internacionales, que por sí mismos aumenten la conciencia china sobre los derechos humanos. Por otro lado apreciamos que en casos muy concretos se constatan impactos negativos. Como la gente expulsada de sus tierras y quienes protestaron terminaron en la cárcel. Sopesando ambos hechos se puede decidir qué hacer."

Enfoque práctico
Aim for Human Rights habría visto de buen grado que el Gobierno de Holanda hubiese exigido una moratoria temporal de la aplicación de la pena de muerte en China, como condición para una futura cooperación. Una postura práctica de ese estilo, incluso poner condiciones, es justamente lo que hizo Spielberg en su carta del año pasado. Meijer opina que esa opción no tuvo un efecto negativo ni tuvo lugar demasiado tarde. Meijer declaró: "Por el momento no se puede decir que eso sea así. Spielberg acaba de tomar la decisión y sus condiciones no han sido cumplidas, pero entre tanto ha aumentado la discusión sobre los derechos humanos y su relación con los Juegos Olímpicos. En mi opinión es una buena decisión, porque es un personaje famoso y provocará tanta discusión que no sólo tendrá influencia en las decisiones del Estado chino sino que también repercutirá en la población china".

Meijer y Van Muiswinkel están de acuerdo en una cosa y es que las críticas, lanzadas en un temprano estadio por las organizaciones defensoras de los derechos humanos no fueron secundadas ampliamente. Ahora que sólo faltan un par de meses para en inicio de las Olimpíadas lo máximo que se puede esperar es que, después del evento deportivo, se sigan notando las consecuencias.

Entre tanto, estima van Muiswinkel, se trata de que quienes sigan por televisión los Juegos Olímpico de Pekín tengan una sensación de incomodidad.

Etiqueta: armas, China, Darfur, Derechos Humanos, Holocausto, Juegos Olímpicos, Spierlberg, Sudan

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