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Se desconoce aún el alcance de la catástrofe en Myanmar

Michel Maas

06-05-2008

La junta militar de la asolada Myanmar (la antigua Birmania) ha decidido postergar el referendo planificado para el próximo sábado. Durante tres días, los generales insistieron en la celebración del voto popular, a pesar de que la mitad del país se encuentra entre los escombros, algunas carreteras están inaccesibles, y la electricidad y las líneas telefónicas están cortadas.

Myanmar-300.jpgEl martes, la junta concluyó que, ahora que el país se enfrenta a las consecuencias del destructivo tifón Nargis, no es el momento de celebrar el referendo.

El sábado pasado, el tifón causó enormes estragos: rachas de viento de 190 kilómetros por hora, intensos aguaceros y marejadas en la parte sur del país arrancaron árboles de raíz y postes de electricidad, y arrasaron pueblos enteros. Incluso tres días después de la tormenta, no se conoce aún el alcance de los daños ni la cantidad de víctimas.

Treinta mil desaparecidos
La cifra de víctimas mortales varía a medida que los cuerpos de rescate se adentran en la zona afectada. El martes, la prensa oficial en Myanmar comunicó que el tifón ha dejado un saldo de entre diez y quince mil muertos, si bien se teme que la cifra aumente. Centenares de miles de birmanos se han quedado sin techo y un ministro habla de treinta mil desaparecidos.

No fue la tormenta la que causó la mayoría de muertes, sino la enorme oleada que acompañó al tifón. Una ola de varios metros de altura golpeó la costa e inundó el delta Irrawaddy, ahogando a miles de personas.

Las fronteras continúan cerradas
La ayuda humanitaria en la zona afectada está ya en movimiento, aunque a un ritmo lento. La junta militar ha pedido ayuda al extranjero y, desde Tailandia, se han enviado ya pequeños transportes con cargamentos de ayuda. Las Naciones Unidas y grandes organizaciones esperan ansiosas en Tailandia para poner en marcha una operación humanitaria a gran escala, pero no se les permite el acceso a Myanmar. La junta militar no quiere la intromisión extranjera en el interior del país y prefiere tener el control total de la operación. El cuerpo militar afirma que los militares birmanos "hacen lo que pueden".

Según testigos presenciales en el aislado país, el ejército no se está empleando suficientemente. La ayuda es mínima y, cuanto más se prolongue el bloqueo de las carreteras y no haya electricidad en el país, más crítica es la situación para las víctimas. La población de las zonas afectadas está furiosa, pues el gobierno apenas informó de la llegada del tifón. Las costas fueron totalmente sorprendidas por la intensidad de la tormenta y la altura de las olas.

Castigo
Probablemente, el referendo pasará cuentas a la junta militar por su fracaso. El sábado, la población decidirá sobre una nueva Constitución. Según los militares, la Constitución propuesta constituye el fundamento para construir la democracia. No obstante, la oposición considera que la consulta popular es un mero amago. De hecho, la Carta Magna confirma el poder de los generales y endulza, simplemente, el régimen totalitario con un aire democrático. La oposición ha pedido a la población que rechace la misma.
Hasta el martes, los generales se negaron rotundamente a posponer el referendo. Han cedido, pero el aplazamiento se aplica únicamente en las zonas más afectadas por el tifón. En el resto del país, la votación es inminente.

Etiqueta: Birmania, Irrawaddy, Myanmar, Nargis, ONU, Tailandia, tifón

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