Pekín se prepara para los Juegos Olímpicos. Todo aquel que ocasione problemas tendrá que salir de la capital antes del acontecimiento. Los 180 refugiados registrados en las oficinas del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR, deberán también salir de la ciudad antes del 1 de junio. Con el fin de reforzar esta amenaza, se ha deportado ya a 15 personas a su propio país a pesar de que sus vidas corren peligro allí. ACNUR ha dado la voz de alarma.
Imran Hashmi sólo se siente seguro |
A China
Miran Hashmi (nombre ficticio) pertenece a los Ahmadiyá, una minoría musulmana discriminada en Pakistán. Después de haber sufrido torturas y amenazas de muerte, decidió huir a China .
Este es el paso que dieron también otros pakistaníes en los últimos años. La elección recae en China debido a que la religión no juega ningún papel en esta nación, circunstancia que sí se da en países circundantes como Irán, India o Bangladesh.
Además, es más fácil obtener un visado para China que para un país occidental, por ejemplo. El tiempo lo es todo cuando se es amenazado de muerte. También para refugiados procedentes de Irak o Sri Lanka , la facilidad de obtención de visado es un factor decisivo a la hora de optar por China.
Tratado para refugiados
A pesar de que China firmó en 1982 el Tratado para refugiados y, por lo tanto, se comprometiera a ofrecer la protección necesaria, el país se niega a admitirlos oficialmente. Por esta razón, la mayoría de los refugiados permanecen ilegales en China. Sólo un pequeño grupo de ellos se hace registrar en la pequeña oficina del ACNUR en Pekín. Esta organización aplica la política de refugiados en lugar del Gobierno chino.
La tarea principal de la oficina es buscar otro destino para los refugiados. Generalmente tarda años hasta que se encuentra otro país que quiera acoger a los refugiados emigrados a China. Esta es la razón por la que la mayoría de los refugiados permanecen tantos años en Pekín. Es el caso también de Hashmi, que emigró a China en el año 2004.
Un año antes de la celebración de los Juegos Olímpicos, el Gobierno chino lanzó un ultimátum a ACNUR: todos los refugiados registrados deberán salir del país antes del 1 de junio. Y a China no le importa adónde.
Deportación
Actualmente "desaparecen" de vez en cuando refugiados que se habían presentado por primera vez en la oficina del ACNUR. Desde enero de este año se ha constatado que personas en posesión de un estatus oficial de refugiado son deportadas por el Gobierno chino, lo que constituye una grave violación del Tratado para los refugiados y motivo suficiente para que ACNUR hiciera sonar la alarma.
La portavoz de ACNUR en China, dijo en una conferencia de prensa que la organización tiene en consideración la situación de seguridad en torno a los Juegos Olímpicos y que está dispuesta a colaborar en la búsqueda de soluciones. De esta manera, desde el 1007 ACNUR en Pekín ha logrado encontrar otro país de acogida para 80 refugiados y cree que lo conseguirá también a tiempo para la mayoría de los refugiados. No obstante, el 1 de junio quedará un pequeño grupo en China y Hashmi teme que él forme parte de ese grupo. Pero confía en que, ahora que la organización ha hecho pública la deportación de refugiados, otros países muestren más disposición a recibir refugiados desde China. "Yo tengo muchos conocimientos de informática. ¿no me necesitáis en vuestro país? Yo haré todo lo necesario para convertirme en un buen ciudadano."
Al término de la conversación, Hashmi desaparece en la calle, entre la muchedumbre, el único lugar donde se encuentra seguro. "La policía no me hará nada en público, pues a primera vista soy un invitado extranjero y estos son sagrados en la ciudad."
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