Español > Informes > Asia y Oceanía

Afganistán: respeto es esencial para reconstrucción

Pieternel Gruppen

02-02-2007

El credo de la misión de la OTAN en Afganistán es luchar donde se deba y reconstruir donde se pueda. Parece fácil, pero en la práctica no lo es. La apertura de la sede del Equipo de Reconstrucción Provincial en la base holandesa de Tarin Kowt, en Afganistán, es prácticamente una fiesta de barrio.

Apertura de la sede del Equipo de Reconstrucción Provincial, en Uruzgan
La ministra Van Ardenne y el Gobernador de Uruzgan, Munih Abdul Hakim, inauguran la sede del Equipo de Reconstrucción
En la mesa hay nueces y fruta seca, las paredes están decoradas con tapices coloridos. Cinco afganos con turbante y barba se sientan en los sofás. Entre ellos, el gobernador de Uruzgan, Munib Abdul Hakim. La sede es el lugar donde se reúnen los afganos, el alcalde, los ciudadanos comunes, los militares holandeses, los diplomáticos y el personal de las organizaciones de ayuda al desarrollo. Durante estos encuentros informales se establece qué tipo de ayuda se necesita fuera del campo.

Hasta ahora, el alcalde interino de Tarin Kowt, Kabir, quien opina que después de 25 años de guerra se necesita urgentemente la reconstrucción de las carreteras, los hospitales y los colegios, se queja de que no ha visto ningún proyecto importante de los holandeses. Habían prometido construir la carretera entre Tarin Kowt y Oche, pero no cumplieron su promesa, mientras que el gobernante lo prometió a su gente. Sin embargo, el portavoz de los militares holandeses señala que ése es un proyecto estadounidense.

La idea de formar Equipos de Reconstrucción Provincial ha sido iniciativa norteamericana, y, entre tanto, ha sido adoptada por la mayoría de los países. Holanda tiene un Equipo de Reconstrucción integrado por 40 personas, cuyo principal objetivo es conquistar la confianza de la población. Los equipos, formados por militares y asesores del Ministerio de Cooperación al Desarrollo, visitan pueblos, dialogan con los ciudadanos y hacen el inventario de las necesidades. De esta forma, los militares intentan ganar la simpatía de la población y fomentar la seguridad de las tropas.

Según el portavoz de las tropas holandesas en Uruzgan, el efecto positivo de estos equipos es tangible, pues cuando sus integrantes salen a la calle, las mujeres y niños los saludan, lo cual, a su juicio "demuestra que la gente confía en nosotros".

El Equipo de Reconstrucción Provincial holandés ha iniciado en Uruzgan unos 100 proyectos, entre otros la reconstrucción de puentes y de una emisora de radio local, así como el reparto de libros y cuadernos en los colegios. Para evitar nuevos conflictos, se intenta distribuir la ayuda equitativamente entre los distintos grupos de población. Con muchos de los proyectos se intenta alcanzar un resultado concreto y rápido. Para la limpieza de Tarin Kowt, se repartieron pinceles y pintura entre los habitantes.

Sin embargo, la ministra holandesa de Cooperación al Desarrollo, Agnes van Ardenne, es consciente de que la reconstrucción es mucho más que una capa de pintura. "Por el momento nos ocupamos de pequeños proyectos", señala la titular, quien realiza una breve visita a Uruzgan. La construcción de colegios y clínicas no ha bastado para lograr buena enseñanza ni una buena asistencia sanitaria. Según la ministra, el Gobierno central de Kabul no tiene una visión a largo plazo, y ésta debe ser desarrollada por los propios afganos.

Entre tanto, la coordinación entre los países donantes deja también mucho de desear. Cada país realiza sus propios proyectos, y no se coordinan las actividades de los 24 Equipos de Reconstrucción Provincial que se encuentran repartidos por Afganistán. Además, habrá que ver qué país asumirá los proyectos de los holandeses después de agosto del 2008, cuando éstos abandonen Afganistán. La OTAN aún debe buscar un país que asuma esta tarea. Además, para garantizar la reconstrucción a largo plazo, se necesita la colaboración de organizaciones de ayuda al desarrollo en la región. La mayoría de estas organizaciones aún no está dispuesta a establecerse en Afganistán, porque considera peligrosa la situación. Los proyectos financiados con fondos occidentales son un posible blanco para los Talibán.

Un miembro del Equipo de Reconstrucción Provincial holandés muestra con orgullo el ala para mujeres del hospital de Tarin Kowt, donde se acaba de instalar la electricidad. Además, con ayuda financiera de Holanda, se construirá una nueva policlínica. El miembro del equipo explica que todo lo que se hace en Afganistán se efectúa con respeto de los valores y las normas del país. Con ayuda de los holandeses se construyó, por ejemplo, un muro alrededor del ala para mujeres, lo que les permite moverse con libertad. Además, hay planes para un centro de capacitación para personal sanitario local.

Informes relacionados:


Opinión de los lectores:


frglc, 04-02-2007 - peru

50 mllrds-euros cuesta mi plan de para para afganistan..90 irak..10 judeo-arabe..12 cuba libre..1,2 inicial para el sahara..atte.


Dé su opinión:



Nombre
Email
No mostrar mi dirección Email
Mostrar mi dirección Email
Ciudad
País
Comentario
  Por favor escriba los caracteres del gráfico en la caja de texto, para prevenir el envío masivo de mensajes.
 
Enviar copia a mi dirección Email