En Quito se ha celebrado el Encuentro Internacional sobre Cambio Climático en América Latina, Clima Latino. El evento comenzó en Guayaquil y finalizó en la capital del Ecuador.
Las inscripciones a Clima Latino se debieron cerrar una semana antes del evento debido a que la demanda superaba ampliamente los espacios disponibles de la organización. Y ese interés es lógico teniendo en cuenta los efectos e impactos que tiene el cambio climático para los latinoamericanos, que viven desgraciadamente en un sitio de gran vulnerabilidad.
Cataclismos
En su discurso a la audiencia, el presidente ecuatoriano Rafael Correa dejó en claro que el clima global ha sido alterado de manera grave, y que nos enfrentamos al mayor peligro de la historia de la humanidad. El mandatario añadió que los cambios en los ecosistemas globales determinarán cataclismos, inundaciones, variaciones en las especies arbóreas, enormes desequilibrios económicos, impactos sin precedentes en los seres humanos, como enfermedades infecciosas, pandemias, extinción de innumerables especies de plantas y animales y fracasos de cultivos en áreas vulnerables.
Aunar fuerzas
Quedó claro que el cambio climático no es una amenaza de futuro sino que ya está entre nosotros y que lo que resta es trabajar mancomunadamente para que los efectos no continúen en aumento imposibilitando la vida humana. Se requiere un cambio de actitud: dejar el concepto de vivir mejor para tratar de conformarse con vivir bien. Este concepto del filósofo, líder indígena y actual canciller canciller boliviano David Choquehuanca, fue rescatado en varias oportunidades por Freddy Ehlers, secretario general de la Comunidad Andina de Naciones, entidad responsable principal de Clima Latino. El señor Ehlers mostró su absoluta conformidad con los resultados del evento y explicó que David Choquehuanca no entiende cuando en Occidente se dice queremos vivir mejor. Mejor que qué. Mejor que mi padre, que mi abuelo, mejor de lo que yo vivía hace diez años o hace una semana, mejor que mi vecino o que mi hermano. Qué arrogancia hay en eso. Lo que se propone es vivir bien, no tratando de alcanzar las metas del marketing publicitario de felicidad acumulando bienes de consumo, sino con la solidaridad y el buen trato humano. Si todos queremos vivir tal como lo están haciendo las sociedades estadounidenses o europeas se necesitarían cinco planetas. Y para qué, no es cierto que los europeos sean actualmente más felices que los latinoamericanos a pesar de su riqueza.
En el Encuentro Clima Latino hubo 21 talleres de trabajo que sacaron finalmente su propuesta. Las 21 propuestas serán elevadas a los respectivos gobiernos para que sean tenidas en cuenta en la adopción de una agenda común latinoamericana de cara a la cumbre climática de Bali en diciembre próximo. Queda mucho por hacer, pero en Clima Latino se ha dado un paso positivo.
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