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“Evolución a la cubana”

*José Zepeda

20-02-2008

Con motivo del mensaje publicado este martes en la edición digital del diario oficial de Cuba, Granma, en el que Fidel Castro renunciaba a la presidencia de Cuba y al cargo de Comandante en Jefe, José Zepeda ha entrevistado a Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatique y autor, entre otro muchos, del libro ‘Fidel Castro: biografía a dos voces'.

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Escuche la entrevista a Ignacio Ramonet

José Zepeda: ¿era esperable este mensaje de Fidel Castro?
Ignacio Ramonet:
Digamos que no es una sorpresa. Todas las personas, todos los analistas, que estaban siguiendo la evolución de la situación política en Cuba, sabían que una decisión tenía que tomarse ahora. ¿Por qué ahora? Sencillamente porque acaba de haber elecciones legislativas en Cuba. El nuevo Parlamento se reúne por primera vez el próximo domingo, 24 de febrero, y era importante saber qué decisión iba a tomar Fidel Castro. Porque, obviamente, si se presentaba en el Parlamento, hubiese sido elegido como miembro del Consejo de Estado, y al ser miembro del Consejo de Estado, hubiese sido naturalmente elegido presidente del Consejo de Estado. Es decir, para un nuevo mandato, y ahora está terminando su último mandato de 5 años.

Era el momento decisivo. Además, ya habíamos oído y leído, en textos que acaba de publicar Fidel Castro en las semanas precedentes, en particular uno en el que dirigiéndose a sus electores,-que lo acababan de elegir-, y agradeciéndoles su elección, les decía que se disculpaba porque no había podido hacer campaña electoral en el terreno -él es elegido por una circunscripción de Santiago de Cuba-, en razón de su estado físico. Y agregó, "mi estado físico no me permite, en este momento, nada más que escribir". Era obvio que reconocer esta limitación física, hacía deducir que no iba a aceptar de nuevo el cargo de Jefe de Estado, que supone, evidentemente, el tener todas sus facultades físicas, no sólo mentales, sino físicas, para desplazarse, ver los problemas, encontrarse con la gente, etc. Creo que por consiguiente, honesta y lógicamente, ha tomado esta decisión en el buen momento.

J.Z.: Si uno tuviese que buscar algún mínimo común denominador de lo que han sido las primeras reacciones a la carta de Fidel Castro, podría decir que reproducen un sentimiento que ha venido creciendo fuera del país, no sólo dentro, en el sentido de que se vienen cambios. ¿Usted comparte esta impresión de que va a haber cambios en la isla?
I.R.:
Creo que es una perogrullada decir que cuando cambia un presidente hay cambios. Es obvio. En Estados Unidos, cualquiera que sea el próximo presidente será diferente del precedente, pero también habrá una gran continuidad. En Francia ha habido una elección en la continuidad del mismo partido, pero en realidad es una política diferente la que se está haciendo con respecto al mandato anterior. Por consiguiente, en Cuba, es obvio que va a haber cambios. Si eso significa que va a haber un cambio espectacular, y que las nuevas autoridades van a darle la espalda, digamos, a la política que se está llevando a cabo desde hace años, evidentemente es un error.

Todo lo que ocurre en términos políticos en Cuba, está muy determinado por la presión cotidiana que ejercen los Estados Unidos sobre la isla.
En cambio, lo que sí podemos afirmar, es que si las elecciones americanas conducen a la elección, por ejemplo, de un candidato o una candidata demócrata, es posible que se cree una atmósfera diferente en este contexto, que permita avanzar, hacia la proposición que Raúl Castro, en este período de ejercicio provisional de la jefatura de Estado, ha hecho varias veces cuando, dirigiéndose a las autoridades americanas, les ha pedido que se sienten con las autoridades cubanas en una mesa de negociación y que se ponga sobre ella el conjunto de los problemas que dividen, separan y enfrenta a estos dos países, para resolver de manera civilizada y negociada esas diferencias. Para avanzar hacia una etapa nueva. Si esto se hace, obviamente podemos imaginar que si el candidato demócrata, Barak Obama, fuese elegido, él que ha declarado de manera pública que si es elegido discutirá, conversará, con los "adversarios", los "enemigos" de los Estados Unidos, -y ha citado a Irán, y ha citado al presidente Chávez de Venezuela, y ha citado a las autoridades cubanas-, entonces, sí que podemos imaginar que esta elección puede traducirse por cambio importantes en Cuba.

J.Z.: Mientras eso no ocurra, no va a suceder lo que por ejemplo, dice el partido socialista español, que ojalá que esta renuncia vaya acompañada de apertura democrática en la isla...
I.R.:
N pienso que en Cuba, mientras la presión de los Estados Unidos se mantenga, los cubanos -las autoridades cubanas- acepten debilitar el frente de resistencia tal como ellos lo conciben. Es decir, con la idea de que lo que permite la resistencia cubana desde hace 50 años es la unidad y la unidad pasa por el partido único. Por consiguiente, si se entiende por democracia el discutir abiertamente todas las dificultades y todos los problemas que pueden existir en Cuba, -en particular en la vida cotidiana, económica, política- eso ya se está dando porque sabemos que en este momento, en Cua hay miles de encuentros, de debates y de intercambios. Y algunos han sido retomados por su espectacularidad, por su claridad de abordar problemas concretos frente a las autoridades más importantes del país. Esto sí que se puede dar. Ahora, si se entiende por apertura democrática, por ejemplo, la creación, la autorización de partidos políticos diferentes, yo creo que esto no se va a dar en el actual contexto.

Evidentemente, en un contexto en que no existiese el bloqueo económico ejercido por los Estados Unidos, o el embargo económico, en el que las relaciones de Cuba con los Estados Unidos, con los aliados de los Estados Unidos, fuesen mucho más normalizadas, quizá se puede imaginar una evolución diferente. Pienso que las autoridades cubanas han abandonado y apartado cualquier evolución de tipo, digamos, para poner un ejemplo, de lo que ocurrió en la Unión Soviética con lo que se llamó la Glasnost o la Perestroika de Gorbachov.

Por eso muchos observadores dicen, "puede haber una evolución como la de China o la de Vietnam". Es posible. Pero, sobre todo lo que va a haber es una evolución a la cubana porque, precisamente, esta es la singularidad de la experiencia política cubana y en particular con la intensificación de las relaciones con los demás países latinoamericanos. Hay que darse cuenta de que el contexto de las relaciones cubano-latinoamericanas nunca ha sido tan favorable para Cuba. Es decir, nunca Cuba se ha encontrado en una situación de política internacional en la que hay la posibilidad de tener relaciones muy intensas, económicas, culturales, de todo tipo, con países latinoamericanos de la importancia de Venezuela, Brasil, Argentina, Bolivia, Ecuador, Uruguay, Chile y Nicaragua, en la medida en que Cuba tiene buenas relaciones, pero además, ha intensificado relaciones comerciales, culturales y de intercambio de servicios, con Venezuela, Bolivia y Nicaragua, en el marco del ALBA. Por otra parte, es una país que está asociado hoy día al MERCOSUR, que reúne evidentemente a Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, y que tiene como miembros asociados a otros países como Chile.

J.Z.: Mencionaba usted estos miles de encuentros donde se discuten las interioridades de la vida en Cuba, y efectivamente, tal como dice, hay algunos momentos espectaculares que ha retomado la prensa internacional. Usted está muy al tanto que en muchos de estos encuentros, hay un reclamo por cambios y que no son precisamente aquellos disidentes a los cuales se les señala con la punta del dedo, diciendo que pueden haber estar comprados por el dinero de los Estados Unidos. Estamos hablando de ciudadanos de a pie de Cuba que están pidiendo un cambio...
I.R.:
Sí, absolutamente. Ciudadanos de a pie, trabajadores, estudiantes, que en todos estos encuentros han planteado el inventario completo de las dificultades de la vida en Cuba. Dificultades en términos de alimentación, en términos de alojamiento, en el sector del transporte, económico -en la existencia de la doble moneda-, en el desplazamiento para viajar al extranjero. Todos esos temas han sido abordados y creo que las autoridades, en particular en el período que acabamos de vivir, y en el nuevo que se abre, esencialmente han querido darle más importancia a tratar de resolver esos aspectos que a consideraciones de política internacional o de geopolítica.

Lo que ha caracterizado estos 18 meses de gobierno, presidido en la práctica por Raúl Castro, ha sido eso esencialmente. Y ha habido varios discursos en ese sentido, es decir, hay que hacer cambios, hay que hacer cambios estructurales, hay que corregir una serie de actitudes que no están en acuerdo con lo que conviene al país. En particular, por ejemplo, hay que poner el campo a producir. La agricultura cubana no está produciendo suficientemente para alimentar. No hay por consiguiente soberanía alimentaria, hay toda una serie de problemas concretos y el transporte sigue siendo una dificultad cotidiana.

En ese sentido ha habido la importación de miles de autobuses de China, y que están transformando ya la vida cotidiana de los cubanos. Yo pienso que se entra ahora en un período nuevo en el que un equipo, muy pragmático, en un contexto más sosegado, en el que aunque Cuba sigue sometida al embargo comercial de los Estados Unidos, sin embargo tiene muchas y muy variadas relaciones, en particular con América Latina.

Pero no sólo excelentes relaciones comerciales con China, excelentes relaciones económicas y comerciales con Vietnam, con Irán, con muchos países europeos también. Entonces, en un contexto más sosegado. En un contexto que permite precisamente ahora, atacar a estos problemas concretos de la vida cotidiana. Y es posible, evidentemente, que estos problemas también tengan que ver cómo se resuelven. Quizá un pedido no sólo de bienes materiales, sino también de otro tipo de aspiraciones de la sociedad cubana.

Etiqueta: Comandante en Jefe, Cuba, disidentes, Fidel Castro, Granma, Ignacio Ramonet

Opinión de los lectores:


Romel H. Zell, 23-02-2008 - España

Con la Revolución Cubana, por la que luche modestamente, de la que sigo enamorado y volvería a hacerlo. Contra los tiranos y sátrapas de cualquier parte del mundo. Contra cualquier imperialismo, por la justicia social y económica. Con lo que significo la Revolución cubana, no sólo para mi y mi pueblo, sino para millones de seres humanos en cualquier parte del mundo. Contra el unilateralismo y el dogmatismo, contra la falta de crítica interna y la falta de discusión y de opciones. Lamentando lo que mi pueblo ha sufrido y sufre por la invialbilidad de un sistema de dirección social basado en la decisión personal y no en la discusión coleciva, en la demoracia real. Lamentando que un dirigente al que he querido y admirado tanto como Fidel, haya llegado a este plano de descredito, de pérdida de prestigio, de separación entre lo real y lo que él piensa y acatan los que le siguen, entre otras cosas porque no tienen otra opción o no tienen la ética para enfrentarse a otra vida que no sea la de los privilegios que su complacencia les proporciona. Como Alarcon haciendo el rídiculo defendiendo lo indefendible o la Dra. Aleida Guevara que ni en lo mínimo se parece al Che. R.


Rosa C. Baez, 22-02-2008 - Cuba

Romel es muy cuidadoso del idioma... tanto que afirma que el bloqueo no es tal si no embargo.. aunque reconoce que Fidel no renunció si no declinó aceptar cargos de dirección... Por otra parte, nos compara con una caldera en ebullición más destaca la tonta e infeicaz manera de actuar del gobierno yanquee... ?Con los tirios o con los troyanos, Romel??


Nelson Nuñez Dorta, 21-02-2008 - Cuba

Crónica de una sucesión anunciada. Después de un año y medio y como para no perder la costumbre, su nombre vuelve ser hoy, titular en los mas importantes medios del mundo y tema obligado de mandatarios, analistas y personalidades. Fidel Castro, el “Comandante en Jefe”, en su último mensaje decide y ordena sobre su futuro y el destino del sufrido pueblo cubano, esto sin duda alguna satisface inmensamente su ego. “No aspirare ni aceptare el cargo de Presidente del Consejo de Estado ni de Comandante en Jefe”. Así lo declara y reitera para que no queden dudas. De esta forma la escena ha quedado debidamente preparada para instalar y legitimar a su hermano menor. Este tiempo fue necesario para dirigir la preparación del país “psicológica y políticamente”, a lo que agregaríamos nosotros, para la aceptación pacifica de esta nueva imposición, que resultará solamente una transición de poderes de Castro a Castro, tal y como lo ha decidido el dictador cubano. Es el momento de entregar, supuestamente, las riendas del poder a su hermano, dice Fidel, que él no ocupara cargos, pero sabemos que tampoco los necesita, es su deseo mantenerse como soldado de filas y además cuenta con la prensa y los medios para continuar expresando sus ideas y determinando sobre el futuro de la isla, tiene todas las garantías para ello, su hermano, sus mas fieles súbditos y cancerberos has sido muy bien posesionados durante este intervalo. Tampoco podemos olvidar, que continua ocupando el cargo de Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, “fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado” como recoge la constitución de la Republica, en su articulo quinto y por tanto aun se mantendrá rigiendo los destinos de la isla, cual un padre todopoderoso que observa de cerca a sus obedientes hijos y cuando existe algún pequeño intento de retar su autoridad o de indisciplina, los reprende, los castiga o los llama al orden con “sus sabios consejos”. El show continuará por algún tiempo, el protagonista, anciano, enfermo y fatigado ha decidido retirarse del escenario, cediendo el papel a su hermano, otro viejo actor, pretendiendo así continuar tras bambalinas como director de la obra. Pero para bien de todos, parece que su nueva estrategia no le dará los resultados que espera obtener, por mucho tiempo. En Cuba ha despertado una indetenible voluntad de cambios; inmediatos e impostergables y lo mas importante es que no están orientados o dirigidos desde el exterior, nada tiene que ver con “agentes del imperio”, existe entre las nuevas generaciones muchos jóvenes que tienen toda la disposición y la preparación para escribir y protagonizar las obras que el futuro de la patria necesita.


LEO, 21-02-2008 -

el joven Fidel, Con un grupo de jóvenes de ideas similares, decidió derrocar al régimen de Fulgencio Batista, que se había convertido en sinónimo de corrupción, inmoralidad y fuerte desigualdad. En la década del '50, Cuba era considerada un paraíso de ricos en manos de la mafia. La prostitución, el juego y el tráfico de drogas eran problemas endémicos. Hoy todavia tantos inelectuales se llenan la boca hablando y alabando a este aberrante personaje y los problemas endemicos de los cubanos siguen igual que en aquellos tiempos!!


jurgen wuperthal, 20-02-2008 - España

Con los cambios en los pises latinoamericanos y los posibles en Estados Unidos si llega a gnara Obama, los cubanos tendrán una evolución de su revolución a la cubana. No se puede pensar que el modelo español es el que debe copiarse en Cuba. Es un pensamiento neocolonial que domina buena parte de la mirada española hacia Cuba y Latinoamérica.


Romel H. Zell, 20-02-2008 - España

El castellano es muy rico en matices y debe tenerse cuidado con su uso. Fidel NO HA RENUNCIADO AL PODER, ha sido consecuente con su modo de actuar y lo que ha hecho es NO ACEPTAR CARGOS en la asamblea nacional. Son cosas muy diferentes lo uno y lo otro. Si, hipoteticamente, se recuperará totalmente no dudaría en ejercer directamente el poder que ahora no puede o no le es permitido usar. En política, lo real es lo que no se ve, y en este caso, la renuncia encubre bajo el relumbron mediatico el hecho que dos no pueden dirigir un país con objetivos diferentes. Dirige Raúl y su equipo hacia una reforma fundamentalmente económica y productiva o lo hace Fidel con su negación a las leyes económicas y su desprecio siempre presente hacia ellas. El futuro no depende de los EE.UU. sino de la capacidad de dirección de Raúl de atenuar la presión en la caldera que es Cuba y acelerar el mejoramiento de la vida de su pueblo. Desde luego, si los EE.UU. se les ocurre intervenir militarmente, no habrá opción, pero ese no parece ser el caso. El embargo, que no es bloqueo, no impide ni impedirá el desarrollo en un mundo global. Lo que haga el gobierno yanqui, es cosa de ellos y es hora que modifiquen su tonta e ineficaz manera de actuar y ceder a los políticos de Miami. R.


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