Los rebeldes liderados por el ex general Laurent Nkunda se encuentran cerca de Goma, la capital de la zona oriental del Congo. Según un testigo presencial, los combates son intensos y se ven columnas de humo. Para repeler a los rebeldes las tropas de pacificación de las Naciones Unidas en Goma, MONUC, necesitan refuerzos a la brevedad.
| Decenas de miles emprenden la huída. |
Steinacker explica que se encuentran en plena estación de lluvias, es decir que lo primero que la gente necesita es un refugio. ACNUR ha brindado gran cantidad de protección, pero no ha sido suficiente. La gente debe acampar a cielo raso, cubriéndose la cabeza con cualquier cosa, comenta el coordinador, y a ello hay que sumar todo lo demás: alimentos, agua potable y otras necesidades.
Las organizaciones de ayuda están haciendo todo lo que pueden para socorrer a los refugiados. La doctora Erna van Goor, de la organización Médicos Sin Fronteras, dijo que cada vez más y más personas huyen hacia campos de refugiados improvisados.
La gente abandona sus casas con prisa y sin prepararse bien, y llegan trayendo sobre sus cabezas ollas, colchones y los enceres que pudieron tomar. Van Goor informa que gran parte de ellos pudo partir a tiempo, pero también llegaron algunos heridos alcanzados por balas en la guerra. La gran mayoría de ellos tiene miedo.
Los combates entre los tutsis y las tropas gubernamentales congoleñas estallaron el lunes temprano por la mañana. Desde entonces, los rebeldes continúan su avance hacia la estratégica localidad de Rotshuru, a 70 kilómetros al norte de Goma. Steinacker dijo que el ejército dejó esa ciudad sumida en el caos.
El personal de ACNUR fue trasladado a bases de las Naciones Unidas o de las tropas de MONUC, informa Steinacker. La población está abandonando Rotshuru en dos direcciones, una columna camina hacia el norte y permanecerá dentro del Congo, y aparentemente otro grupo se dirige a Uganda.
¿Mantenimiento de la paz?
La situación en el este de la República Democrática del Congo continúa empeorando, y los 17 mil efectivos de la misión de pacificación de las Naciones Unidas, MONUC, no están capacitados para defender a la población civil. Cientos de personas se manifestaron en Goma contra MONUC, y acusaron a la misión de hacer muy poco para mantener alejados a los rebeldes. Las protestas degeneraron en agresión y los manifestantes atacaron el destacamento arrojando piedras. Según se informó después, las fuerzas de pacificación mataron a dos manifestantes para dispersar la turba.
En medio del estallido de violencia presentó renuncia el recientemente asumido comandante de MONUC, el general español Vicente Díaz de Villegas y Herrería. Oficialmente, Díaz de Villegas asumió el comando hace siete semanas, pero viajó al Congo tres semanas atrás y para dimitir, el militar español alegó motivos personales. Sin embargo, algunos oficiales dijeron que la renuncia se debió a las críticas de Díaz de Villegas por la falta de una estrategia coherente, la ausencia de un mandato claro y la escasez de recursos para mantener la paz.
Gobierno de Combate y Reconstrucción
Los recientes enfrentamientos ocurrieron poco después de que el presidente congoleño, Joseph Kabila, designase un nuevo ministro de Defensa e iniciase lo que denominó un Gobierno de Combate y Reconstrucción, en un intento de pacificar el este del país. En el momento del anuncio, las fuerzas rebeldes tomaban el gubernamental campo militar de Rumangabo.
El general Nkunda ha rechazado todas las treguas propuestas por Naciones Unidas y ha amenazado con llevar la guerra a la capital del Congo, Kinshasa, situada en el otro extremo del país. Las fuerzas rebeldes están mejor equipadas y entrenadas que las gubernamentales, que han sido acusadas de abusar de los civiles y huir ante una amenaza militar real.
Violencia Importada
En el este del Congo se desarrolla un cruento conflicto regional desde 1996, originado en el genocidio cometido en la vecina Ruanda en 1994, cuando los tutsis seguidores de Nkunda combatieron contra los hutus. Después del genocidio, Nkunda persiguió a las milicias hutus que habían buscado refugio en el Congo.
Esa situación provocó en su momento la mayor crisis humanitaria del mundo, lo que llevó a varios países y gran cantidad de grupos rebeldes a intervenir en el Congo. Un asunto muy importante en el conflicto lo constituyen las reservas minerales en el Congo, aunque las tensiones entre grupos poblacionales deben seguir teniéndose en cuenta. Los combates, la muerte por inanición y las enfermedades causaron la muerte a más de cinco millones y medio de personas.
El 28 de agosto se quebró el alto el fuego acordado en Goma en enero pasado. Nkunda acusó al ejército gubernamental congoleño de apoyar a los rebeldes hutus en la región de Kivu del Norte. Las milicias hutus cuentan con unos seis mil efectivos, y son consideradas como la mayor amenaza para la paz en la región.
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Etiqueta: ACNUR, conflicto, Congo, hutus, Kabila, Médicos sin frontera, Nkunda, tutsis