Pese a protestas de parte de Sudán, el fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), Luis Moreno Ocampo, ha declarado que entablará causa contra el presidente sudanés, Omar Hassan al-Bashir. Moreno Ocampo responsabiliza al mandatario por el genocidio en la provincia sudanesa de Darfur.
| Mujeres sudanesas se manifiestan en Jartum contra el fiscal Ocampo |
A su juicio, la decisión fue tomada personalmente por Bashir, cuando en marzo del 2003 ordenó el exterminio de las etnias fur, masalit y zaghawa. El Ejército recibió instrucciones presidenciales de someter la revuelta sin tomar prisioneros ni regresar con heridos.
Preocupación internacional
Sudán no reconoce la CPI, y poco antes del anuncio de la Corte, el Gobierno sudanés acusó a Moreno Ocampo de ser un criminal, y de, con sus imputaciones contribuir sólo a un mayor deterioro de la situación en Darfur. Sus palabras, sin embargo, fueron matizadas en cierto grado por el portavoz del Ministerio de Exteriores, quien aseguró que el Gobierno hace justamente todo lo posible para restaurar la calma en la provincia, a tal grado que ha merecido elogios de Naciones Unidas. "Al acusar al Presidente," prosigue el portavoz, "la CPI engaña a la comunidad internacional, pues una acusación afecta el proceso de paz." A su juicio, quien socava la paz de tal forma merece el epíteto de ‘criminal'.
Las embajadas occidentales en Sudán han recibido vigilancia adicional en relación con los planes de Moreno Ocampo. Por su parte, China, el principal socio comercial de Sudán, ha advertido que las perspectivas de paz se ven amenazadas. En términos similares se ha expresado el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, quien advierte que la decisión de Moreno Ocampo puede tener un efecto adverso.
¿Genocidio?
En el 2004, Naciones Unidas ordenó una investigación sobre los acontecimientos en Darfur, y los relatores llegaron a la conclusión de que se habían registrado graves crímenes, pero no hacia mención de genocidio. A raíz del informe, Naciones Unidas puso la investigación en manos de la CPI.
Moreno Ocampo ha admitido que tras los años iniciales no se constató una campaña militar de exterminio, lo cual, a su juicio, no es necesario si los campos de acogida están atestados con refugiados. "Las violaciones, el hambre y el terror son las tres principales armas para, ante los ojos del mundo, y bajo vigilancia internacional, cometer genocidio. Bashir comete genocidio sin utilizar balas ni machetes."
Acusación
El año pasado, Moreno Ocampo formuló las primeras dos acusaciones contra Sudán por crímenes de guerra. El ex ministro de Exteriores, Ahmad Harun, es acusado de suministrar armas a las milicias, a sabiendas de que cometían crímenes. Sin embargo, Sudán se niega a extraditarlo.
Es, por lo demás, poco probable que Bashir termine en La Haya, no sólo porque su país no lo extraditará, sino porque la acusación formulada por Moreno Ocampo es tan sólo una petición dirigida a los jueces de la Corte para que juzguen a Bashir y ordenen su detención. E incluso si los jueces aceptan, el Consejo de Seguridad, del que forma parte China, puede imponer su veto.
Crítica
Moreno Ocampo no comentó estos aspectos, ni respondió a la crítica acerca del efecto adverso que sus acusaciones puedan tener para la paz en Darfur y el resto de Sudán. Para el fiscal lo que verdaderamente cuenta es que si bien Bashir tiene motivos políticos, su intención era el genocidio.
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Etiqueta: Corte Penal Internacional, CPI, Darfur, genocidio, Luis Moreno Ocampo, Omar Hassan al-Bashir, Sudán
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