A escala mundial se ha lanzado una señal de alarma ante la inminente crisis alimentaria. Jefes de Estado centroamericanos se reúnen en Nicaragua para discutir sobre los precios de los productos de los alimentos básicos. Mañana jueves los jefes de Estado africanos hablarán de la crisis. En Abidján, la capital de Costa de Marfil, una muchedumbre enardecida sitió temporalmente un cuartel de la policía para manifestar su malestar por el continua aumento de los precios de los alimentos.
Las plumas de la gallina revolotean por todos lados mientras el negociante trata de atrapar dos ejemplares en su precario puesto del mercado en Abidján, mientras dos mujeres observan y comentan: "Todo está cada vez más caro. También las gallinas. Pero lo que más ha subido es el precio del arroz."
Reina un gran bullicio en el mercado. Entre los puestos de venta caminan los negociantes con sus productos bajo el brazo o sobre su cabeza. Los precios siguen por las nubes a pesar de las promesas del Gobierno de rebajar los impuestos y aranceles. Y ese elevado precio de los alimentos fue el causante de las revueltas de hace algunas semanas en Costa de Marfil. Todo el mundo se lamenta del incontrolado aumento de los precios, aunque nadie tiene de momento aspecto famélico.
Situación preocupante
Según Wagdy Othman, director interino del Programa Mundial de Alimentos de las NN.UU., en Costa de Marfil, no se puede decir que haya una crisis en ese terreno en el país. No obstante, afirma que la situación es preocupante, ya que el país acaba de salir de un periodo de conflictos internos. Al haber paz y calma la gente presta más atención a su alimentación, y es ahora cuando los alimentos amenazan con volverse impagables. Pero no son sólo los habitantes de Costa de Marfil los que no pueden pagar ahora el arroz. Eso le pasa también al propio Programa Mundial de Alimentos de la ONU. Según Olthman, primero se compraba el arroz en Pakistán, pero al subir allí los precios hubo necesidad de comprar el arroz en la India. Cada vez es más larga la lista de países que suspenden sus exportaciones para poder garantizar la distribución de arroz a sus ciudadanos.
Wagdy Othman piensa que la situación puede llegar a empeorar y esperar recibir a tiempo los fondos extras para superar esta crisis del aumento del precio de los alimentos, de lo contrario la ONU deberá suspender toda su ayuda a Costa de Marfil a partir de junio. Costa de Marfil cultiva principalmente cacao y café para la exportación, aunque el clima también es propicio para el cultivo de arroz. No obstante, el arroz es cultivado a pequeña escala, para el propio consumo y no para la exportación.
Sin arroz pero con exportación
Serges Anrai representante de la FAO, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, en Costa de Marfil indica hacia lo que ocurría en el pasado, cuando el país podía abastecer de arroz a toda su población. Pero luego el FMI, Fondo Monetario Internacional, recomendó mejor cultivar el café y el cacao, para incrementar las exportaciones. Eso era entonces más conveniente financieramente.
Para estimular el cultivo del arroz, el Gobierno debería rebajar los impuestos sobre los fertilizantes, opina Serges Anrai, pues de esa forma los campesinos pueden competir con los grandes productores de arroz como China y Vietnam. En el mercado de Abidján, la venta de arroz por taza continúa mientras que los negociantes temen que debido al alza de los precios, puedan quedarse sin vender los sacos comprados. Entretanto, continúa el malestar por el alto precio del arroz, y sigue creciendo el descontento entre grandes grupos de la población, que podrían resultar de nuevo en revueltas, como las de hace algunas semanas.
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