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“La reconciliación viene del corazón”

Pieternel Gruppen

21-04-2008

"El perdón no se produce con estampar una firma en un papel. La reconciliación viene del corazón". Como presidente de Mozambique, Joaquim Chissano puso fin en 1992 a la sangrienta guerra civil que azotaba su país. Desde su salida voluntaria del gobierno, en 2005, se ha transformado en un solicitado mediador por la paz, entre otros lugares en el norte de Uganda y en Burundi. Entre dos de sus viajes hacia los países en conflicto, realizó una visita relámpago a Holanda.

Joaquim Chissano"Lo miré a los ojos y vi que estaba listo para firmar la paz." Joaquim Chissano, con sus ojos celestes y su barba cana recuerda su encuentro con su entonces enemigo jurado Afonso Dhaklama. Se trató de un importante paso hacia la reconciliación en Mozambique, país quebrado por la guerra. Dieciséis años combatieron los dos grupos armados, Frelimo y Renamo, para hacerse con el poder. El resultado: un millón de muertos, siete millones de refugiados y un país destruido y sembrado de minas.

Sangre en el Río
Durante dos años, Chissano recorrió Mozambique para preguntar a la población si debía conversar con los rebeldes. "Muchas de las personas que encontré en mi camino estaban llenas de odio y de ira. Por ejemplo, llegué a un pueblo en el norte de Mozambique donde la población tenía que caminar durante horas para conseguir agua mientras un río corría al lado de sus viviendas. El río estaba lleno de sangre de las víctimas de la guerra. Cuando propuse la posibilidad de hablar con los rebeldes la respuesta fue: no."

Con la ayuda de dos patriarcas del pueblo, Chissano consiguió finalmente convencer a la gente de los beneficios de las conversaciones de paz. Pero este fue solamente el comienzo, dice Chissano. "Yo sabía que llegaría una segunda fase durante la que los autores de la violencia debían volver a ser acogidos en sus comunidades."

Expulsar a los malos espíritus
Muchos mozambiqueños decidieron, por iniciativa propia, enfrentar conjuntamente sus traumas cuando fue firmada la paz. En todo el país se llevaron a cabo ceremonias tradicionales con el fin de expulsar a los malos espíritus. El Estado no quiso involucrarse en dichos actos debido a que se trataba de una cuestión de religión, según Chissano. Tampoco se crearon comisiones de verdad y reconciliación como ocurrió en Sudáfrica. Eso sí, se anunció una amnistía general.

La tendencia al perdón es una característica de África, dice Chissano. "Para nosotros es importante pertenecer en armonía a una familia, a un clan o a una tribu. Ustedes en Europa no piensan igual debido a que ya no viven en un gran entorno familiar. En Occidente, la reconciliación consiste en estampar una firma en un papel, darse la mano y no volver a encontrarse."

"Vaso amargo"
¿Qué significa todo esto para el proceso de paz en el Norte de Uganda, donde Chissano actúa como enviado especial de las Naciones Unidas con el fin de mediar? El ex presidente no se deja encandilar por las últimas firmas que deben ser estampadas para poner fin a la guerra entre el gobierno ugandés y el violento Ejército de Resistencia del Señor.
El enviado de la ONU nota que la confianza entre los ugandeses sigue creciendo desde las negociaciones de paz. Víctimas y victimarios llevan a cabo rituales como el beber juntos de un "vaso amargo", un brebaje preparado con amargas raíces. A pesar de todo, Chissano estaba decepcionado con el hecho el líder del ERS, Joseph Kony, no haya comparecido el 10 de abril, tal como se había acordado, para sellar la paz en la jungla.

Miedo a la cárcel
Kony se mantiene en la clandestinidad debido a que es buscado por el Tribunal Internacional de La Haya. Chissano lo entiende: "Kony y sus hombres me dijeron que prefieren luchar hasta la muerte a pudrirse en una cárcel holandesa".

Los esfuerzos de la Corte Internacional han dificultado las conversaciones de paz, dice Chissano. Aunque, ¿Kony habría aceptado negociar sobre la paz si no hubiese existido la presión del Tribunal? Ahora que se han tomado medidas para que Kony sea recluido en una cárcel ugandesa, la reconciliación parece más cercana. Chissano lo vio en los ojos de Kony. "Debido al estrés en que vive, sus ojos centellean en todas direcciones, pero la segunda vez que nos encontramos me dio una impresión mucho más relajada. Cuando tomó la palabra me miró a los ojos. Vi en los suyos emoción y sinceridad."

Dentro de algunos días, Chissano volverá a viajar a Uganda. ¿Irá a aparecer Kony esta vez? "No tengo ninguna razón para pensar que no acudirá".

Etiqueta: Joaquim Chissano , Mozambique, África

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