Holanda es protagonista mundial en cuanto al establecimiento de empresas internacionales en su territorio. Al menos hasta ahora, porque el Boston Consulting Group (BCG) advierte que Holanda podría estar jugándose esta posición. No sólo por fusiones y ventas, sino también porque las empresas buscan activamente el mejor emplazamiento para establecerse, y ya no siempre es Holanda.
Holanda se coloca, después de Suiza, en un sólido segundo puesto en cuanto a número de sedes de empresas internacionales. Según el informe del BCG, dieciséis empresas que operan a nivel internacional tienen sus oficinas centrales en Holanda y otras catorce tienen, una oficina central para Europa en territorio holandés. Con ello, Holanda puntúa visiblemente mejor que Gran Bretaña, Alemania y otros países europeos. La pregunta es si Holanda sabrá mantener esa posición. "Holanda se apoya demasiado en el pasado y no se apunta nuevos logros", según el informe.
Empleados móviles
Los nuevos protagonistas mundiales de las últimas décadas proceden, sobretodo, de Asia. En la lista de las 500 mayores empresas del mundo figuran cada vez más compañías indias y chinas. Dentro de Europa, Holanda siente la competencia de Londres y del sur europeo. "Esas zonas son más atractivas para los empleados móviles", opina Kirsten Nienhuis del BCG.
Los datos que recoge el informe son, en cierto modo, obsoletos: Holanda ya no cuenta con 16 sedes de empresas internacionales , sino 14. El mayor banco holandés, el ABN Amro, ha sido comprado por el consorcio bancario Fortis, Bank of Scotland y Banco Santander. Las oficinas centrales del consorcio de acero Mittal Steel se trasladaron a finales del 2007 de Rótterdam a Luxemburgo. Así pues, de las 16 compañías internacionales ya hay que descontar dos. Y quizás sigan otras, teme el BCG.
La partida de empresas conduce a un "doloroso periodo de transición, según el informe. "El personal tiene que buscar nuevos empleos; los edificios quedan vacíos y las empresas del sector de servicios se enfrentan a problemas".
Hay mucho en juego: puestos de trabajo, crecimiento económico y, por lo tanto, dinero público. BCG ha calculado que las 16 sedes internacionales y las 14 oficinas europeas representan un valor de unos 13.000 millones de euros, lo que significa el 2,5% del producto nacional de Holanda e implica 150.000 empleos directos o indirectos.
Pasado
Es hora, pues, de que Holanda tome iniciativas. El BCG aboga por "un nuevo estilo de política industrial" para "seducir" a las empresas a permanecer aquí o instalar sus oficinas centrales. Concretamente, el BCG piensa en medidas que estimule la formación de clústeres (por sectores o conocimientos). Los grupos exitosos tienen una gran fuerza de atracción. Por ejemplo, la zona de la ciudad holandesa de Wageningen es calificada de interesante para empresas que se ocupan del desarrollo en el sector de la alimentación, debido a la universidad Agraria situada en Wageningen.
Política poco ortodoxa
La región de Eindhoven es interesante para empresas de nuevas tecnologías y Ámsterdam se ha desarrollado en los últimos años como el clúster por excelencia de centros de toma de decisiones. Ahold, Philips, Akzo Nobel, ING y muchas otras empresas se han establecido en la capital holandesa.
Para impulsar eficazmente la formación de clústers dentro de Holanda es necesario, a veces, aplicar una política más liberal. Por ejemplo: la concentración de determinadas ramas de estudios universitarios en un solo lugar en Holanda para que ese lugar atraiga a más empresas. "La descentralización de estudios conduce a una menor concentración de conocimientos"
Otro aspecto que hay que mejorar, en opinión del BCG, es el clima social. Holanda tiene que ser más atractiva para los empleados internacionales móviles. De esa manera, las empresas se inclinarán más por establecerse o permanecer aquí. Los empleados altamente cualificados son escasos. Para mejorar el clima social de los empleados hay que mejorar los factores que atañen a todos, como una buena enseñanza, entornos verdes, vivienda accesible y poca contaminación"
Para mejorar el clima social de los empleados extranjeros el BCG piensa en la creación de un colegio subvencionado para determinados grupos. Por ejemplo, se podría invertir en la fundación de una escuela china. Muchas empresas de rápido crecimiento proceden de China y suelen tener necesidad de una central europea.
Según el BCG "Holanda sería un interesante emplazamiento si los empleados chinos pueden llevar a sus hijos durante unos años a una escuela china en Holanda."
Etiqueta: ABN Amro, Banco Santander, China, empresas internacionales, Holanda, Mittal Steel, Philips