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La educación de los hijos en Holanda

Niños holandeses, satisfechos con sus padres

Philip Smet

19-05-2008

Los padres en Holanda ponen todo su empeño para brindar una buena educación a sus hijos, y su principal anhelo es que éstos sean felices. Así lo afirma Justine Pardoen, de la página web OudersOnline, dedicada a la crianza de los hijos. Según una reciente investigación, la mayoría de los niños holandeses está muy satisfecha con sus padres.

madreh216.jpgRecientemente se realizó un estudio por encargo del semanario infantil Kidsweek, que cumplió cinco años de existencia, sobre la opinión de los hijos respecto a sus padres en Holanda. Los niños en edades de 7 a 10 años, dan una excelente calificación a sus padres: las madres reciben en promedio un 8,8; los padres, un 8,9. Tratándose de niños en edades entre 11 y 15 años, la calificación de los padres es algo inferior (8,6) mientras que las madres obtienen el mismo promedio.

OudersOnline
Indudablemente, el hecho de que los hijos tengan una opinión tan positiva es una idea tranquilizadora para los padres holandeses. "Creo que, en el mundo entero, los padres ponen todo su empeño para dar lo mejor a sus hijos, aun en circunstancias diferentes, e incluso cuando a veces los malcrían. Sin embargo, creo que es muy bueno que hagan el mayor esfuerzo", piensa Justine Pardoen, del sitio web OudersOnline.

Hace dos años, junto con su esposo, Justine Pardoen creó este sitio donde los progenitores pueden encontrar todo tipo de información sobre la educación de sus hijos, clasificada según edades y temas. Además, pueden plantear preguntas a expertos y contactarse con otros padres a través del foro. Mensualmente entran unas 30.000 preguntas sobre todo tipo de problemas, mayores y menores.

Felicidad
Naturalmente, no hay dos familias que críen a sus hijos exactamente de la misma manera, si bien se puede observar coincidencias que, en parte, guardan relación con la historia familiar, el desarrollo y la religión. Lo que llama la atención a Pardoen es que, en el mundo occidental e industrializado, los padres buscan la felicidad de sus hijos, es decir, que logren independencia, puedan mantenerse a sí mismos, pero también que encuentren las posibilidades para desplegar sus talentos. Así mismo, quieren educar a sus hijos para que se conviertan en ciudadanos críticos, capaces de decidir por sí mismos y que, naturalmente, tengan en consideración a los demás."

Negociación
El modelo de la educación basada en la "negociación" está enraizado en la cultura occidental. Los padres desean escuchar a sus hijos para satisfacer sus necesidades y aspiraciones. Justine Pardoen no está de acuerdo con la opinión de que, de esta manera, se eduque a los niños como ‘princesitas' o ‘príncipitos'. "Una gran parte de los padres es muy consciente de la manera en que cría a los hijos, y reparte el tiempo entre el trabajo y la familia, para asegurarse el sustento."

Con ello, reconoce que los niños cuestan dinero. El CBS (la oficina holandesa de estadísticas) ha calculado que un solo niño cuesta en Holanda aproximadamente el 17% del ingreso neto. En el caso de dos niños, el porcentaje es del 26%, y tres niños absorben el 33 por ciento.

Edad de procreación
La necesidad de los padres de conversar sobre la educación de los hijos siempre ha existido. "El hecho de que tantos padres acudan a nuestro sitio no significa necesariamente que se sientan inseguros", opina Pardoen. "Ellos viven de manera muy consciente el proceso de tener y educar hijos. Creo que también constituye una diferencia el incremento de la edad promedio de procreación. Las personas mayores son, por lo general, más conscientes de la responsabilidad y los problemas, y pueden compartirlos con otros padres." En el 2003, la edad promedio de una mujer que tenía su primer hijo era de 29 años. Un cuarto de siglo antes, era de 25.

La influencia del comercio ha crecido en esos 25 años, calcula Pardoen. "Los padres deben estar alerta frente a todo ese comercio, pero los niños siempre quisieron tener las zapatillas de moda o un helado todos los días", matiza Pardoen. La influencia de la religión ha decaído, aun cuando, en su opinión, los niños siguen siendo educados sobre la base de normas y valores provenientes de culturas religiosas.

Una buena base
¿Son malcriados y tienen demasiada libertad los niños en Holanda? ¿Quién no se irrita por los hijos ajenos en un restaurante? Pardoen piensa que no se trata de un problema serio, aunque admite que los niños requieren atención. "No son mini-adultos que pueden quedarse sentados durante una hora." "¿Acaso era mejor antes, cuando tenían que permanecer callados y completamente subordinados a los adultos?" se pregunta. "La consecuencia de esa educación es una actitud sumisa, que hace a los niños vulnerables. Una educación autoritaria es más propensa a crear problemas, como criminalidad y abuso."

"Actualmente, durante la crianza, se puede fortalecer al niño enseñándole a preguntarse lo que quiere y lo que considera importante y a reconocer sus límites. Y además, se le debe enseñar a respetar el espacio de los demás. Ésta es una buena base que sigue dando sus frutos por varias generaciones", asegura Justine Pardoen, de la página web OudersOnline dedicada a la educación de los hijos.

Etiqueta: educación, Holanda, niños, padres

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Opinión de los lectores:


El justiciero, 20-05-2008 - holanda

Eso no es verdad, aqui en este pais la desgraciada droga esta peinando las calle, e impera la mala educacion de padre a hijos.......no hay moral , y el libertinaje es descomunal.


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