Fernando Cabrera

23-01-2008

Con un poco de ortopedia el famoso castaño de la casa de Ana Frank aún podrá vivir entre diez y quince años. Esta consoladora noticia es el resultado al que llegaron al menos cuatro instituciones de Ámsterdam, la subalcaldía del centro de la ciudad, la Fundación para los Árboles, la recién establecida Fundación de Apoyo al referido castaño y la propia Fundación Ana Frank.

Kastanje_240.jpg 
El castaño visto desde la buhardilla.
Ana escribe: Abril es realmente muy bonito, no hace ni mucho calor ni mucho frío y de vez en cuando un chaparrón. Nuestro castaño ya está verde y se
empiezan a ver las castañas.
14 de mayo de 1944
Nuestro castaño está floreciendo de arriba a abajo tiene muchas hojas y son más bonitas que el año pasado.

El anuncio lo hizo Arnold Heertje, portavoz de la fundación de apoyo al castaño, institución formada por los vecinos y que tomó hace algunos meses a su cargo la conservación del famoso árbol.
Para tal fin, ya se comenzó con la colecta de unos 50 mil euros los que se necesitarán para sostener y reforzar con un corsette metálico al viejo y silencioso confidente de la niña judía. Además se necesitan otros 20 mil para mantener y arreglar el jardín donde se encuentra el castaño y otros 10 mil para podar el arbol.

Pero el tiempo apremia. La misión para salvar el castaño sólo podrá llegar a un buen resultado si se la realiza antes de que el árbol vuelva a florecer y eso es antes de fin de mayo. La primavera holandesa estará entonces en su apogeo y los árboles se llenan de hojas y flores lo que, por el peso, haría peligrar las ramas del castaño.

Que no todos los árboles son iguales ha quedado demostrado con este viejo castaño. "Este no es un árbol cualquiera", dice Heertje.
''Tiene que ver con la historia y la persecución de los judíos". La niña Ana Frank podía verlo desde su secreto refugio, y lo describió en su diario.

La subalcaldía del Centro de Ámsterdam y la Fundación Ana Frank querían que el árbol fuera talado porque está afectado por una enfermedad agresiva que lo ha debilitado notoriamente. Este plan provocó las protestas de los vecinos y fueron ellos mismos los que, después de la intervención de un juez, lanzaron el plan de salvamento del árbol.

La historia llega así a un final feliz. Todas las partes quedaron contentas con el acuerdo y el castaño de la casa de Ana Frank, puede quedar en pie... por unos diez o quince años.

Otto Frank
Durante un discurso pronunciado en 1988 el padre de Ana, Otto Frank, describe sus pensamientos al leer por primera vez el diario de su hija:
"Cómo podría haber sabido lo que para Ana significaba ver un trozo de cielo azul, observar el vuelo de las gaviotas y lo importante que era el castaño para ella"...

Etiqueta: Ana Frank, castaño, diario, Nazi, Otto Frank, Segunda Guerra Mundial, Ámsterdam

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