Muchos holandeses opinan que la integración no funciona bien en Holanda. Sin embargo, un grupo de personalidades de Estados Unidos y Canadá no está de acuerdo con ello. El Ministerio de Relaciones Exteriores holandés invitó a 11 funcionarios y académicos a observar lo que se ha hecho en Holanda para mejorar la integración de minorías, en particular la musulmana. Y los visitantes dieron su aprobación.
Ataf Husain, un ejecutivo de la Universidad Howard, en Washington DC, expresó su admiración por lo que están haciendo los holandeses. "Para nosotros es importante ver lo que puede lograr un gobierno cuando trabaja para potenciar a comunidades locales de inmigrantes y refugiados", dijo Husain.
Grata impresión
Después de visitar dos barrios de inmigrantes en La Haya y Ámsterdam, Husain se mostró gratamente impresionado con el progreso alcanzado por los holandeses. El grupo visitó una mezquita y una escuela básica musulmana subsidiadas por el Gobierno. Husain califica de admirable la libertad de elección que ofrece el sistema educacional holandés. "Esta escuela para niños musulmanes funciona con fondos del Gobierno holandés, lo que permite que los pequeños reciban apoyo del Estado sin interferencia en su credo, y que aprendan que, cuando sean mayores, tendrán una responsabilidad como ciudadanos holandeses", comentó Husain.
Pilar del sistema
Los visitantes fueron recibidos por el ministerio de Exteriores holandés como parte de un programa de intercambio para funcionarios y académicos que trabajan en el sector de la integración. El ministro holandés para Europa, Frans Timmermans, explicó a los visitantes que la libertad de elección educacional holandesa es uno de los pilares del sistema, que data de fines del siglo XIX y comienzos del XX.
Los distintos segmentos de la sociedad tienen sus propias instituciones, incluidos centros educacionales. Timmermans dijo que las escuelas son un aspecto positivo, pero atribuyó algunos de los problemas de integración al sistema mismo.
El titular explicó que los holandeses tienden a darse apoyo mutuo en el marco de su grupo social, pero también a despreocuparse de quienes pertenecen a otros grupos. Las cosas no funcionan así en la sociedad moderna, opinó Timmermans. A esto hay que agregar que, en los años sesenta y setenta, los inmigrantes llegaron al país como "trabajadores invitados", en particular provenientes de Marruecos y Turquía, y que, por lo tanto, se suponía que permanecerían temporalmente en el país.
Gran familia
Para Timmermans, el tema de la integración es el más importante que enfrenta la sociedad holandesa. "Se trata del problema social central y lo debemos resolver entre todos. Tenemos que entender que ya no se trata de visitas sino de una gran familia con hermanos y hermanas que a veces no se portan bien y necesitan ser corregidos, pero siguen siendo parte de esta familia con sus derechos y sus deberes. Si tomamos conciencia de esta realidad, las cosas mejorarán notablemente en Holanda", concluyó el ministro.
En Holanda se suele considerar a Estados Unidos y Canadá como ejemplos de lo que se puede hacer para integrar de mejor manera a las minorías. Pero, a juzgar por las reacciones de los visitantes, ellos también creen que pueden aprender algo de los holandeses.
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