Hace cinco años, el 1 de abril de 2002, en Holanda entró en vigor la ley de eutanasia. Holanda se transformaba así en el primer país del mundo en legalizar la eutanasia, por cierto bajo estrictas condiciones. El hecho fue en su momento noticia mundial. Cinco años más tarde, la ley ha generado más que nada claridad tanto para los pacientes como para los médicos, aunque aún presente algunos puntos débiles.
Para la cadena informativa CNN fue una noticia impactante que el Senado holandés, luego de la Cámara de Diputados, aprobara en el 2001 el "Control de la finalización de la vida a petición y del auxilio al suicidio", como se llama oficialmente la ley de eutanasia. La ley entró en vigor el 1 de abril de 2002, poniendo fin a más de 25 años de debate sobre la posible legalización de la eutanasia.
El médico Bert Keizer no cree que la ley haya introducido grandes cambios en la práctica. Sí ha tenido un efecto tranquilizador para los médicos, aunque una decisión de ese calibre nunca es fácil. El procedimiento estipulado en la ley brinda claridad tanto a los pacientes como a los médicos, afirma Keizer.
No es un derecho
La existencia de esta ley no implica automáticamente que un paciente tenga derecho a la eutanasia. Los médicos pueden negarse a ejecutarla. Keizer considera correcto que los médicos tengan esta posibilidad. La eutanasia continúa despertando un saludable rechazo, siendo una de los aspectos menos atractivos de la medicina.
Según las estipulaciones, aquellos médicos con objeciones de conciencia pueden remitir al paciente a otro doctor. Según Keizer, esto prácticamente no ocurre. Sí es posible que los pacientes elijan otro médico, y ahí reside la fuerza de la ley, según Keizer. Los pacientes saben ahora que pueden solicitar la eutanasia, que el procedimiento está regulado, lo que genera claridad y tranquilidad, afirma Keizer.
Flaqueza
Evert van Leeuwen, profesor de ética médica, opina que la ley de eutanasia tiene un punto débil: la notificación voluntaria de las prácticas de eutanasia por parte de los médicos. Van Leeuwen considera incongruente que un médico ejecute una acción, para luego enviar todo tipo de documentos a una comisión que sopesará si el profesional es responsable o no de homicidio.
Aún así, Van Leeuwen cree que la mayoría de los médicos sí notifican los casos de eutanasia, aunque seguramente hay doctores que no lo hacen, y no se puede hacer mucho al respecto. Van Leeuwen considera que se diseñó el mejor procedimiento posible. A pesar de los puntos débiles, es mejor tener una legislación sobre eutanasia, que ninguna ley en absoluto.
Presión
Al introducirse la ley, surgió principalmente en el extranjero la idea de que en el futuro, en Holanda se presionaría a por ejemplo ancianos seriamente enfermos a que soliciten la eutanasia. Bert Keizer halla este temor injustificado. Para él, uno no puede presionar a quienes solicitan eutanasia; esas personas ya están bajo presión, la del sufrimiento.
Keizer considera además improbable que los ancianos experimenten ese tipo de presión en Holanda. Como paciente, todo el mundo tiene derecho a recibir asistencia médica. Por lo tanto, nunca va a solicitarse una eutanasia por no poder costear los gastos de una operación quirúrgica, por ejemplo. Keizer sabe que en otras partes del mundo, la cuestión financiera puede ser un problema, pero ése no es el caso en Holanda.
Cuidados paliativos
En el resto del mundo, la atención se enfoca más en combatir el dolor de un paciente terminal, los llamados cuidados paliativos. Ésta es una de las objeciones que se le hace a Holanda: si hiciera mayor uso de los cuidados paliativos, se practicaría menos la eutanasia. Keizer acepta esta crítica, tanto más porque considera que en los hospitales holandeses los cuidados paliativos son insuficientes. Mucha gente que ha visto morir a seres queridos bajo grandes sufrimientos, opta llegado el momento por la eutanasia.
Al mismo tiempo, los cuidados paliativos podrían considerarse como una forma encubierta de eutanasia. Según Van Leeuwen, esto ocurre a menudo en otros países, y cree que tales prácticas también se presentan en Holanda. El especialista considera que en tal caso, no se actúa de manera éticamente justificable. La sedación paliativa es una intervención médica normal, mientras que la eutanasia es una intervención excepcional que se realiza a petición del paciente. Tal diferencia debe mantenerse. Si un paciente solicita la finalización de su vida, la petición debe tratarse por lo que es, y no debe ser ejecutada de manera encubierta.
Procedimiento
La eutanasia en Holanda se practica de acuerdo a un procedimiento estipulado detalladamente. En todos los casos, es el paciente mismo el que debe tomar la iniciativa para hacer la solicitud de eutanasia. Una vez dado este paso, el médico que trata al paciente debe recurrir a un colega para pedir una segunda opinión. Para ello se apela en la mayoría de los casos a médicos afiliados al SCEN (Centro de apoyo y consulta para la eutanasia en Holanda). Ambos médicos sopesan si el pedido del paciente es justificable, y si éste padece sufrimientos insoportables. Si ambos coinciden que tal es el caso, se accede a la solicitud del paciente.
Luego, el mismo médico debe presentar una notificación de muerte no natural, lo que debe ser confirmado por un médico forense. La declaración, junto con el expediente del paciente, es enviada a la comisión de eutanasia, la cual evaluará si el procedimiento fue correcto. Si la comisión llega a la conclusión que el médico actuó de manera apropiada, queda libre de persecución judicial. En caso contrario, el expediente será enviado al fiscal general del Estado, quien puede llegar a dictar un procesamiento contra el médico en cuestión.
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