"La Colombia de las drogas sintéticas". Ésa era la imagen de Holanda en los años noventa: un Estado narcotraficante. Ahora, diez años después, Holanda ha merecido elogios por su política de combate a las drogas sintéticas, y ha perdido su fama de líder en la producción mundial de drogas.
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Píldoras de éxtasis. Foto: drugsweb.nl
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En palabras de Cees van Spierenburg, responsable del Ministerio Fiscal en materia de lucha contra las drogas sintéticas, como consecuencia de la postura estadounidense, y en particular las declaraciones del presidente Clinton, Holanda se encontró frente a un serio problema de imagen, y repentinamente surgió una enorme presión política para que se abordase el asunto.
No obstante, según la Policía Judicial holandesa, Holanda no merecía esa mala fama, porque el éxtasis constituye apenas una pequeña proporción de la producción internacional de estupefacientes, así como del narcotráfico y el consumo.
Por otra parte, para la salud, el consumo de drogas sintéticas representa un riesgo muy inferior al de la heroína o cocaína, según consta en un informe sobre el consumo de drogas en Europa, publicado la semana pasada por la Unión Europea. De dicho informe se desprende así mismo que, dentro de la Unión Europea, la cantidad de consumidores de cocaína es dos veces mayor que la de consumidores de sintéticas. En el resto del mundo, esa diferencia es aún más alta. Además, el consumo de cocaína y XTC es muy inferior al uso de marihuana, cuyo número de consumidores europeos es trece veces mayor al de XTC.
Sin embargo, la crítica norteamericana resultó en algunas medidas en Holanda. En 1997, se fundó la Unidad de Drogas Sintéticas, un departamento policial concentrado en las áreas de producción y exportación de drogas sintéticas, la cual cosechó rápidamente logros. Casi semanalmente, se descubrieron y desarticularon grandes laboratorios de XTC, y se incautaron millones de píldoras. Sin embargo, en un principio, curiosamente estos éxitos sólo confirmaron la mala reputación de Holanda como país productor de drogas. En el extranjero, los buenos resultados del equipo fueron vistos principalmente como una confirmación de que Holanda era el centro de distribución mundial de una enorme cantidad de XTC.
Esa unidad especial dedicada al XTC se ha suprimido, pero regularmente se siguen desarticulando laboratorios de XTC. Por lo general, no se trata de laboratorios completos, y las píldoras distribuidas se fabrican en diversos lugares, a veces incluso en casas rodantes o remolques.
La imagen de Holanda como proveedora mundial de XTC ha desaparecido. Holanda habría recibido incluso felicitaciones de la Casa Blanca por su política con respecto a las drogas sintéticas. Pero el XTC aún no ha sido eliminado del país. Hennie Kusters del cuerpo de investigación, señala que Holanda sigue jugando un rol importante, pero ha dejado de ser el único, ya que Canadá se ha apropiado de una parte del mercado y es responsable de casi toda la producción para Estados Unidos. También han surgido centros de producción de XTC en Australia y Europa del Este. Por otro lado, la popularidad del XTC está disminuyendo, pues, se trata de una droga que ha pasado de moda.
Entretanto, tanto Policía como Justicia afirman tener una idea bastante clara sobre la producción de XTC en Holanda y esperan, en el futuro, haber ganado la batalla contra esta droga.
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