Diez años después de la caída del enclave musulmán Srebrenica, cuatro personas han sido condenadas por su participación en la masacre de casi 8.000 hombres musulmanes. El Tribunal Penal Internacional que juzga los crímenes de guerra cometidos en la ex Yugoslavia, TPI, ha acusado a 19 personas por haber participado en el genocidio en Srebrenica. 16 de ellos se han entregado al Tribunal y 3 siguen fugitivos: Radovan Karadic, el general Ratko Mladic y su subcomandante Zdravko Tolimir. Nueve sospechosos están a espera de juicio. Para ganar tiempo, los fiscales están considerando la posibilidad de enjuiciarlos a todos a la vez.
El TPI celebrará sin duda alguna el mayor proceso de su historia si los fiscales finalmente deciden enjuiciar conjuntamente a los nueve sospechosos. En aspecto jurídico este proceso es posible, porque todos los sospechosos están involucrados en el mismo hecho: la masacre en Srebrenica. Todos son también acusados de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. Cinco de ellos son además sospechosos de complicidad en genocidio.
No obstante, para poder celebrar un juicio conjunto, se necesita la aprobación de los jueces del Tribunal.
Los abogados del Tribunal temen que el desarrollo de un juicio conjunto se convierta en una pesadilla debido a la organización que requiere. 18 abogados y un gran número de fiscales se ocuparán de la defensa y todos ellos tienen que tener un lugar en la sala de audiencia. La actual sala es demasiado pequeña y tendrá que ser reformada. Los fiscales argumentan que con un juicio conjunto se gana tiempo, porque los hechos sólo se tienen que demostrar una vez. Los testigos no tendrán que viajar individualmente a La Haya cada vez que uno de ellos sea juzgado, con una visita es suficiente. Y finalmente, un juicio conjunto conduciría a una mayor coherencia en la forma de tratar los crímenes de que son acusados.
El TPI tienen casi un total conocimiento de los crímenes cometidos en Srebrenica. En anteriores juicios contra el general serbobosnio Krstic y sus comandantes Vidoje Blagojevic y Dragan Jokic fueron revelados muchos detalles. Sin embargo, la mayor información al respecto fue proporcionada por tres militares serbobosnios, Erdemovic, Obrenovic y Nicolic, que se declararon culpables de parte de las imputaciones presentadas por la acusación. A sus declaraciones se debe en parte que se haya podido concluir que el asesinato de los hombres musulmanes fue una acción coordinada del servicio de seguridad militar y de la policía militar del Ejército serbobosnio. Ellos fueron abastecidos y pagados por una sección especial del Gobierno serbio en Belgrado, cuyo presidente era Slobodan Milosevic.
El asesinato de los casi 8.000 musulmanes debe haber sido una complicada organización logística. Muchos musulmanes fueron detenidos en los bosques en torno a Srebrenica y ejecutados en distintos lugares. Testimonios han puesto de manifiesto que militares serbobosnios se disfrazaron de soldados de la ONU, para que los musulmanes confiarán y se entregaran a ellos. Las fosas comunes donde inicialmente fueron enterrados los cadáveres de los musulmanes, posteriormente fueron reabiertas para trasladar los restos mortales a fosas mucho más pequeñas. De esta forma los serbobosnios intentaron borrar las pruebas de genocidio.
Los nueve sospechosos involucrados son casi todas personas que han hecho el trabajo sucio. Uno de ellos es el comandante de policía Ljubomir Borovcanin, encargado especialmente con la localización de los musulmanes que habían huido. En la sala de audiencias ya se mostró una fotografía de él con un casco azul de la ONU. Los coroneles serbobosnios Ljubisa Beara y Vujadin Popovic, estaban involucrados en la organización del asesinato de los musulmanes. Ellos dirigían la deportación de las mujeres y niños de Srebrenica y controlaban la separación de los hombres. Existe una grabación de una conversación telefónica en la que Beara pide asistencia en la distribución de 3.500 "paquetes": código empleado para el asesinato o eliminación de prisioneros.
En el juicio contra los nueve sospechosos, los fiscales esperan también encontrar indicios para la implicación del ex presidente serbio, Slobodan Milosevic. Ellos quieren saber cuándo y quién tomó la decisión de asesinar a los musulmanes y cuál es la implicación de Milosevic. Parece ser que el hecho de llevar a cabo el juicio conjunto tendría grandes ventajas para los fiscales, pero el proceso sobre Srebrenica solo será completo si Mladic y Karadzic se sientan en el banquillo de los acusados.
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