Durante su Asamblea General en septiembre de 2000, las Naciones Unidas fijaron en la Declaración del Milenio los 8 Objetivos de Desarrollo del Milenio, y las 18 metas que estipulan para cada uno de estos objetivos una reducción a la mitad, hasta el 2015, del porcentaje de personas afectadas. Este propósito generó críticas por ser poco ambicioso. Sin embargo, otros consideran que son realistas aunque cuestionan la voluntad política. Tampoco faltan las personas para quienes estos objetivos representan un buen comienzo para que, a todos los niveles, se empiece a trabajar en el mejoramiento de las condiciones de vida del planeta y sus habitantes.
Radio Nederland Wereldomroep presenta una serie de 10 capítulos sobre Los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Capítulo I:
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La mayoría de los analistas coincide, a grandes rasgos, en que es positivo que se hayan fijado estos objetivos, porque sitúa estos temas en el centro de la atención y porque no hay que perder de vista que cada persona que supera la línea de pobreza, es alfabetizada o tiene acceso a la salud, es un avance.
Sin embargo, se puede decir que hay unanimidad en que las metas trazadas no serán alcanzadas. Incluso las Naciones Unidas así lo han reconocido en un informe publicado el 2 de julio. En ese documento, el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon admite que "la falta de un incremento significativo de la cooperación al desarrollo hace que sea imposible, aún para los países con buena gobernabilidad, alcanzar los Objetivos del Milenio".
En este primer programa, el director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO, Jacques Diouf, recuerda que el diseño de los objetivos ha sido tomado por consenso de todos los gobiernos que forman parte de la ONU, y que por ende, nunca puede satisfacer los intereses de cada nación en particular.
Las críticas más escuchadas a los Objetivos es que combaten los síntomas pero no las causas de la pobreza o de las enfermedades, que no toman realmente en cuenta la participación de los movimientos sociales y que no hacen mayor referencia al respeto de los Derechos Humanos.
La mayoría de los jóvenes entrevistados son bastante pesimistas respecto a la implementación de los Objetivos. No obstante, esa juventud está dispuesta a trabajar duro en la consecución de las metas.
En este primer capítulo, además del ya citado Jacques Diouf, intervienen el director del Centro Tricontinental François Houtard, el sociólogo argentino Atilio Borón, la socióloga rural argentina Norma Giarracca, el economista chileno Manfred Max-Neef, la profesora argentina especializada en Economía Ambiental-Industrial, Martina Chidiak y los jóvenes Carla Téllez de México, Igor Bazán de Paraguay, José Ortiz de Bolivia, Jordana Ayala, de Venezuela, Julián Lugo de Colombia y Damián Profeta de Argentina.
Etiqueta: hambre, igualdad de género, medio ambiente, mortalidad infantil, Objetivos del Milenio, pobreza, salud materna, SIDA
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